El silencio, la solemnidad y la creciente participación consolidan esta procesión como una de las más destacadas de la Semana Santa burgalesa
El Rosario Penitencial Obrero atrae la mirada de cientos de burgaleses
Volvió a salir a hombros de sus cofrades
El Martes Santo se inició con la celebración del Rosario Penitencial Obrero, que transcurrió por las calles del barrio de Vega por la tarde. Los miembros de la Cofradía de la Santa Columna llevaron la imagen de Jesús atado a la columna en hombros como ya ocurrió el año pasado.
A pesar de las condiciones climáticas desfavorables, la ruta se desarrolló según lo programado y la lluvia no molestó en ningún momento a los habitantes de Burgos que se acercaron.
El Rosario Penitencial Obrero partió una vez más desde el Círculo Católico de Obreros, donde una multitud esperaba la salida de Jesús atado a la columna. El evento estuvo acompañado por la música del Círculo Musical Burgos.








Una de las procesiones más tradicionales da vida al inicio del Martes Santo
Decenas de jóvenes participan en una subida nocturna marcada por el recogimiento, las antorchas y la reflexión
La imagen del «Cristo de las Santas Gotas», portada por 38 costaleros, protagoniza una procesión marcada por el recogimiento y el frío








