Mujeres de distintas cofradías portan la imagen en una procesión que sigue creciendo en participación y seguimiento
La Virgen de las Angustias emociona en su recorrido por el centro de Burgos
Mujeres de distintas cofradías portan la imagen en una procesión que sigue creciendo en participación y seguimiento
La imagen de la Virgen de las Angustias volvió a convertirse en uno de los focos de atención del Sábado de Pasión en Burgos, en una procesión que destaca tanto por su simbolismo como por el papel protagonista de la mujer dentro de la Semana Santa burgalesa.
Un total de veintiséis mujeres, procedentes de distintas hermandades y cofradías de la ciudad, fueron las encargadas de portar a hombros la talla. Ataviadas con los hábitos de sus respectivas agrupaciones, protagonizaron un desfile que, año tras año, gana en presencia y reconocimiento entre los burgaleses.


La imagen, obra del escultor sevillano Juan Manuel Montaño Fernández, es una de las incorporaciones más recientes al conjunto procesional de la ciudad. Desde su primera salida en 2018, la Virgen de las Angustias ha ido consolidándose como una de las citas más seguidas, despertando el interés de vecinos y visitantes.

El recorrido partió desde la parroquia de San Cosme y San Damián y discurrió por la calle homónima, plaza Vega, puente de Santa María, paseo del Espolón y plaza del Rey San Fernando, antes de emprender el regreso nuevamente por el puente de Santa María hasta su templo de origen.
A lo largo del itinerario, la talla fue acompañada por la mirada de numerosos fieles que se acercaron a contemplar una procesión que combina recogimiento, estética y un marcado carácter participativo. Con esta salida, la Semana Santa de Burgos continúa sumando actos que reflejan su evolución sin perder sus raíces.

Desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima partió el cortejo, en el que procesionaron imágenes de gran valor devocional y artístico
Decenas de niños y niñas tomaron las calles del centro para participar en un desfile en el que asumieron todos los papeles tradicionales del cortejo.
La Archicofradía del Santísimo Sacramento mantiene vivo este acto penitencial recuperado en 2016








