Decenas de jóvenes participan en una subida nocturna marcada por el recogimiento, las antorchas y la reflexión
La juventud burgalesa revive el Vía Crucis del Castillo
Decenas de jóvenes participan en una subida nocturna marcada por el recogimiento, las antorchas y la reflexión
La noche del Lunes Santo volvió a reunir a numerosos jóvenes de Burgos en el tradicional Vía Crucis del Castillo, una cita que destaca por su sobriedad y carga simbólica. El recorrido comenzó en la Iglesia de San Esteban y continuó por las laderas del cerro hasta alcanzar el mirador, en una subida silenciosa iluminada únicamente por antorchas. Con el paso de los años, este acto se ha consolidado como uno de los momentos más íntimos y significativos de la Semana Santa burgalesa.
La iniciativa, impulsada por la delegación diocesana de Infancia, Adolescencia y Juventud junto a colaboradores de la Parroquia de San Josemaría Escrivá, sitúa a los jóvenes como protagonistas. Son ellos quienes portan la cruz, réplica de la entregada por Juan Pablo II a la juventud del mundo, y quienes conducen cada estación mediante oraciones y reflexiones vinculadas a sus propias inquietudes.


La programación de la Semana Santa continúa este martes con el Rosario Penitencial Obrero, que recorrerá el barrio de Vega desde las 20:15 horas. En la procesión participarán los pasos de Jesús Atado a la Columna y el Santo Sudario. Más tarde, a las 22:15, la Catedral de Burgos será el punto de partida del ejercicio de las Siete Palabras presidido por el Santísimo Cristo de Burgos.


La imagen del «Cristo de las Santas Gotas», portada por 38 costaleros, protagoniza una procesión marcada por el recogimiento y el frío
El viento y algunos copos de nieve marcan una procesión que pudo completar su recorrido con normalidad frente a los contratiempos del año anterior
Mujeres de distintas cofradías portan la imagen en una procesión que sigue creciendo en participación y seguimiento








