Mujeres de distintas cofradías portan la imagen en una procesión que sigue creciendo en participación y seguimiento
La procesión penitencial recorre Juan XXIII en una tarde de recogimiento y tradición
Desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima partió el cortejo, en el que procesionaron imágenes de gran valor devocional y artístico
a Semana Santa continúa su desarrollo en Burgos con la celebración de la procesión penitencial en la barriada Juan XXIII, una cita que volvió a reunir a varias cofradías en torno a un desfile cargado de simbolismo y recogimiento.
El acto estuvo organizado conjuntamente por las cofradías de Nuestra Señora de la Misericordia y de la Esperanza, la de las Siete Palabras y del Santísimo Cristo de Burgos y la de Nuestra Señora de la Soledad y de Santiago, en una muestra de colaboración entre hermandades que refuerza el carácter colectivo de la Semana Santa burgalesa.

Desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima partió el cortejo, en el que procesionaron imágenes de gran valor devocional y artístico. Entre ellas, el Cristo de San Esteban de los Olmos, obra de Fortunato Julián. La procesión discurrió por las calles Nuestra Señora de Fátima, Lavaderos, Doña Constanza y Vitoria, recorriendo la barriada Juan XXIII hasta finalizar en el patio del colegio, donde se puso el broche al acto.

El acompañamiento musical corrió a cargo de la Agrupación Círculo Musical de Burgos, la Agrupación Musical San Fernando Rey y la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de la Soledad, que contribuyeron a crear una atmósfera solemne durante todo el recorrido.

Desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima partió el cortejo, en el que procesionaron imágenes de gran valor devocional y artístico
Decenas de niños y niñas tomaron las calles del centro para participar en un desfile en el que asumieron todos los papeles tradicionales del cortejo.
La Archicofradía del Santísimo Sacramento mantiene vivo este acto penitencial recuperado en 2016








