El doctor Martín Ruiz Ortiz lidera un estudio que mejora la predicción del riesgo en pacientes con insuficiencia tricuspídea grave

Un estudio demuestra que una medición ecocardiográfica sencilla puede ayudar a predecir el riesgo de empeoramiento y muerte en pacientes con insuficiencia tricuspídea grave

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El doctor Martín Ruiz Ortiz lidera un estudio que mejora la predicción del riesgo en pacientes con insuficiencia tricuspídea grave
El autor esTribuna
Tribuna
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La insuficiencia tricuspídea grave es una de las enfermedades cardiacas más infravaloradas y, al mismo tiempo, una de las más difíciles de manejar en la práctica clínica. Su evolución suele ser lenta y silenciosa, de modo que muchos pacientes llegan a consulta cuando el deterioro del corazón ya es avanzado, lo que limita las opciones terapéuticas y empeora el pronóstico.

En este escenario, el doctor Martín Ruiz Ortiz, cardiólogo del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y profesor de la Universidad Isabel I, ha liderado un estudio que aporta una herramienta sencilla para identificar de forma más precoz a los pacientes con mayor riesgo. Se trata de una medición ecocardiográfica accesible y no invasiva que permite un seguimiento más estrecho y ayuda a afinar la toma de decisiones clínicas, tanto en el tratamiento médico como en la indicación de intervenciones.

"Estamos en un momento clave", subraya Ruiz Ortiz. "La insuficiencia tricuspídea ha dejado de ser una enfermedad olvidada. Comprender mejor cómo responde el ventrículo derecho a la carga de la circulación pulmonar nos permite tomar decisiones más precisas y, sobre todo, mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes". El método, explica, es especialmente útil para anticipar el riesgo de muerte o de ingreso por insuficiencia cardiaca.

El trabajo de investigación, titulado "Acoplamiento entre el ventrículo derecho y la arteria pulmonar como predictor de muerte o ingreso por insuficiencia cardiaca en pacientes con insuficiencia tricuspídea grave", ha sido desarrollado por un amplio equipo de investigadores del Hospital Universitario Reina Sofía, especialistas en cardiología clínica, ecocardiografía y hemodinámica, y ha sido publicado recientemente en la Revista Española de Cardiología.

"La válvula tricúspide fue durante mucho tiempo la gran olvidada del corazón", recuerda el cardiólogo. "Se asumía que sus enfermedades no tenían un impacto pronóstico tan importante, pero hoy sabemos que la insuficiencia tricuspídea grave se asocia a una mortalidad elevada y a numerosos ingresos hospitalarios".

Este cambio de perspectiva está estrechamente ligado a los avances terapéuticos. "Hasta hace pocos años, la única alternativa era la cirugía convencional, con una mortalidad muy alta, lo que hacía que muchos pacientes no fueran candidatos", explica Ruiz Ortiz. "Ahora contamos con técnicas percutáneas, mediante catéter, que permiten reparar la válvula en determinados pacientes, y eso ha cambiado completamente el panorama", matiza el cardiólogo.

Elegir el momento adecuado

Con la aparición de estas nuevas opciones, identificar el momento óptimo para intervenir se ha convertido en una cuestión clave. "Ni demasiado pronto, cuando el paciente aún está estable, ni demasiado tarde, cuando el daño ya es irreversible", resume el especialista. "Por eso necesitamos parámetros que nos ayuden a seleccionar a los pacientes que realmente se van a beneficiar, y el acoplamiento entre el ventrículo derecho y la arteria pulmonar es uno de ellos".

El estudio pone el foco precisamente en este concepto, poco conocido fuera del ámbito especializado, que refleja la capacidad del corazón derecho para adaptarse a las cargas de presión. Para evaluarlo, los investigadores utilizan un índice ecocardiográfico sencillo, la relación TAPSE/PASP, que combina una medida de la función del ventrículo derecho con la presión de la arteria pulmonar. "Este parámetro nos permite valorar cómo funciona el ventrículo derecho y si ese funcionamiento es suficiente para soportar la carga que tiene", aclara el doctor Ruiz Ortiz.

La investigación analizó de forma retrospectiva a 474 pacientes adultos con insuficiencia tricuspídea grave, seguidos durante cinco años. La cohorte, con una edad media de 70 años y predominio de mujeres, refleja fielmente la realidad clínica de esta enfermedad. Durante el seguimiento se registraron 285 fallecimientos y 481 ingresos por insuficiencia cardiaca, datos que ponen de relieve la gravedad del problema.

Un predictor claro y consistente

Los resultados muestran que los pacientes con un valor de TAPSE/PASP inferior a 0,31 mm/mmHg presentaron una evolución claramente peor. Solo uno de cada cuatro permaneció libre de muerte o de ingreso hospitalario, frente a más de la mitad de quienes tenían valores superiores. "La diferencia es muy clara y se mantiene incluso tras ajustar por edad, comorbilidades y otros factores clínicos", destaca Ruiz Ortiz. "No es un marcador accesorio, sino una variable que aporta información adicional y mejora nuestra capacidad para identificar a los pacientes de alto riesgo". El índice mantuvo su valor pronóstico incluso en subgrupos clínicamente complejos, como pacientes portadores de marcapasos o con antecedentes de cirugía cardiaca, situaciones frecuentes en la práctica diaria.

Un curso de referencia nacional

Coincidiendo con este avance científico, el Hospital Universitario Reina Sofía acoge la cuarta edición del curso nacional 'Tricúspide sin fronteras: de la reparación al reemplazo', una cita clave para la cardiología intervencionista en nuestro país que reúne a más de 100 especialistas.

Este encuentro está organizado por los servicios de Cardiología del Hospital Reina Sofía de Córdoba, del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y el Hospital Central de Asturias, que se suma este año. El curso se celebrará entre hoy y mañana, e incluye talleres prácticos, cinco casos clínicos en vivo y ponencias de expertos de prestigio nacional e internacional. En los talleres prácticos se realizarán simulaciones de terapias borde a borde, empleando tecnologías como el simulador Mentice y piezas anatómicas de alta precisión para mejorar la planificación de intervenciones percutáneas en la válvula tricúspide.

El curso está dirigido por los doctores Manuel Pan, Soledad Ojeda y Dolores Mesa, del Hospital Reina Sofía; José Díaz y Manuel Villa, del Virgen del Rocío; y Pablo Avanzase e Isaac Pascual, del Hospital Universitario Central de Asturias. A lo largo de su desarrollo, los asistentes podrán escuchar las propuestas de ponentes de referencia como Marta Sitges, Xavier Freixa, Laura Sanchís, Omar Abdul-Jawad, Javier Martín Moreiras y Luis Nombela, entre otros.

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