El hombre refirió dolor en el cuello y la mujer dolor en un costado.
La Fiscalía sostiene que el presunto asesino de Sergio Delgado sabía que podría matarle cuando le golpeó
Solicita para el acusado, J.L.N.I., una pena de 12 años de prisión por un delito de homicidio
La Fiscalía asegura que el acusado de causar la muerte de un joven de Valladolid tras propinarle un puñetazo en Burgos, en febrero de 2024, era consciente de que su acción podía tener un desenlace fatal. Frente a esta tesis, la defensa niega cualquier intencionalidad homicida y define lo ocurrido como un "trágico accidente", mientras que el propio acusado ha afirmado ante el tribunal que "no es un asesino".
El juicio, que comenzó este lunes en la Audiencia Provincial de Burgos, analiza la muerte de Sergio Delgado, quien falleció tras recibir un golpe en el rostro que le fracturó la nariz y le hizo caer al suelo, donde impactó violentamente. El Ministerio Fiscal solicita para el acusado, que tenía 23 años en el momento de los hechos y reconoció haber dado el puñetazo, una pena de 12 años de prisión por un delito de homicidio.
Durante la primera sesión, la fiscal aseguró que el acusado "tenía necesariamente que saber" que existía una alta probabilidad de causar la muerte y que, aun así, "lo asumió y lo ejecutó". Según su relato, el golpe fue "brutal" y se produjo sin que mediara una discusión previa, tras preguntar el agresor a la víctima si era de 'Pucela' y responder esta afirmativamente.
También ha vinculado lo ocurrido a una rivalidad entre provincias, Burgos y Valladolid, pues ha afirmado que el puñetazo fue la reacción del acusado cuando la víctima, a la que preguntó si era de Pucela, que dijo que sí, sin que mediara otro tipo de discusión o enfrentamiento previo.
La acusación particular, ejercida por la familia de Sergio Delgado, va más allá y califica los hechos como asesinato. Sostiene que el acusado debía ser consciente de las consecuencias de su acción y subraya que la víctima no tuvo posibilidad de defensa al recibir un golpe por sorpresa.
Un trágico accidente
Por su parte, la defensa considera lo sucedido en la madrugada del 24 de febrero de 2024 un "trágico accidente", y defiende que el acusado no tenía ni intención de matar a Sergio Delgado ni pensó que podía ocurrir: "nadie busca matar con un puñetazo ni prevé que puede suceder", ha asegurado el abogado.
Ha hablado de un acto impulsivo, y ha negado que tuviera que ver con el hecho de que la víctima fuera de Valladolid: "es mentira"; y ha apuntado que la víctima se habría "salvado" si no hubiera estado tan bebido ni hubiera tenido una arteriosclerosis coronaria severa, que desconocía y fue detectada en la autopsia.
El propio acusado, que declarará el próximo viernes pero al que el juez le ha dado la palabra este lunes, ha insistido: "No soy ningún asesino. Le di un puñetazo pero no quería que eso pasara".
El acusado supo de la muerte de Sergio al día siguiente
La muerte violenta de Sergio Delgado tuvo lugar en la madrugada del 24 de febrero de 2024 en la zona de copas conocida como Las Llanas, tras salir de uno los bares y quedarse solo con uno de los cuatro amigos con los que había viajado a Burgos para celebrar una despedida de soltero.
En la primera sesión del juicio con jurado popular han declarado 13 testigos, entre ellos uno de los chicos que estuvo aquella noche con el acusado, quien ha reconocido que si bien víctima y agresor hablaron de Valladolid y de fútbol, el puñetazo no se produjo de manera inmediata a esa conversación, sino pasados unos minutos.
Además, uno de sus amigos habló con él la misma noche, menos de una hora después de la agresión, y aunque el acusado estaba "asustado e intranquilo", y decía que "la había liado", ha asegurado que ni él y el agresor sabían en aquel momento que Sergio había muerto, "ni se lo habían planteado".
La Fiscalía y la acusación defienden la intencionalidad en el conocimiento que tenía el agresor del arte marcial Muai Thai, pero quien fuera su profesor durante los años 2021 a 2023 ha asegurado que el acusado "no era constante", le ponía ganas pero no intensidad ni "explosividad", y era más bien novato.
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