La falta de estradiol complica la menopausia a mujeres de Castilla y León: "Cuesta encontrar alternativas"
Las farmacias buscan existencias en otros establecimientos, mientras los laboratorios trabajan para recuperar el suministro sin una fecha confirmada
Las mujeres de Castilla y León que siguen un tratamiento hormonal para aliviar los síntomas de la menopausia se están encontrando con dificultades para conseguir sus medicamentos. La falta de algunas presentaciones de estradiol ha provocado problemas de abastecimiento en otras alternativas, como los parches, las cremas y los comprimidos, lo que obliga a algunas pacientes a recorrer varias farmacias o volver a la consulta médica para adaptar su tratamiento.
La situación afecta al conjunto de España y no únicamente a la Comunidad. Así lo advierte María Engracia Pérez Palomero, presidenta del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl), quien explica que la distribución de estos medicamentos funciona de la misma manera en todas las provincias.
El problema comenzó hace unos meses, cuando una de las presentaciones de estradiol empezó a registrar dificultades de suministro. Ante la falta de existencias, muchas pacientes tuvieron que recurrir a otras opciones con el mismo principio activo, pero distintas vías de administración. El aumento de la demanda terminó trasladando los problemas a esas alternativas. "Como no hay una presentación, hay como un efecto dominó al resto de presentaciones. Esa es la realidad", resume Pérez Palomero en declaraciones recogidas por Ical. La farmacéutica aclara que no faltan todas las presentaciones ni todas las dosis, pero reconoce que encontrar el medicamento adecuado resulta cada vez más complicado para algunas mujeres.
Cómo afecta la falta de tratamiento
La presidenta del Concyl recuerda que estos medicamentos se utilizan para aliviar síntomas que pueden condicionar seriamente la vida cotidiana, aunque no suelen asociarse a una situación de riesgo vital inmediato.
La terapia hormonal sustitutiva se emplea, cuando está indicada, para reducir molestias relacionadas con la disminución de los niveles de estrógenos durante la menopausia. Entre los síntomas que puede ayudar a controlar están los sofocos, los sudores nocturnos y las alteraciones del sueño. Algunas mujeres también experimentan cambios de humor, irritabilidad y dificultades para mantener su actividad habitual. Cuando estos problemas se prolongan, pueden afectar al descanso, al rendimiento laboral y a las relaciones personales. "Son síntomas que muchas veces son incompatibles con la vida diaria, con poder realizar el trabajo a gusto, con llevar una vida más confortable", señala Pérez Palomero.
Por eso, las dificultades para conseguir la medicación no son una simple molestia administrativa. Para las pacientes que dependen de ella para controlar sus síntomas, la falta de suministro puede traducirse en una pérdida de bienestar y en la necesidad de modificar una pauta que ya tenían establecida.
Aunque existen otras opciones terapéuticas, no todas las presentaciones son intercambiables por decisión de la paciente. Las diferencias en la vía de administración y en las dosis hacen necesario valorar cada caso para encontrar una alternativa adecuada.
Por el momento, no hay una fecha definitiva para que los medicamentos afectados vuelvan a distribuirse con normalidad. Según explica Pérez Palomero, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha publicado información sobre los problemas de suministro y los laboratorios trabajan para recuperar la distribución habitual lo antes posible.
Algunas presentaciones cuentan con previsiones orientativas sobre la resolución de las incidencias, consultables en el Centro de Información online de Medicamentos de la AEMPS. Sin embargo, esas fechas pueden cambiar y no garantizan que el medicamento esté disponible en todas las farmacias desde ese momento. La falta de una previsión concreta mantiene la incertidumbre entre las pacientes que necesitan continuar con su tratamiento y los profesionales sanitarios que intentan encontrar soluciones.
Qué pueden hacer las mujeres que no encuentran su medicamento
Ante esta situación, la presidenta del Concyl recomienda acudir primero a la farmacia habitual. Los profesionales disponen de una herramienta informática que permite consultar si otras oficinas de farmacia tienen existencias del medicamento prescrito. "Tenemos un aplicativo en el que podemos buscar medicamentos en otras oficinas de farmacia para que esa mujer no tenga que estar haciendo un peregrinaje por todas ellas", explica.
De este modo, el farmacéutico puede comprobar dónde queda algún envase disponible y orientar a la paciente para que no tenga que desplazarse sin saber si encontrará el producto.
Si no hay existencias en otros establecimientos, el siguiente paso es consultar con el médico para valorar un tratamiento alternativo. La elección dependerá de las necesidades de cada mujer y de las opciones disponibles en ese momento. "En principio tiene que haber alternativa", afirma Pérez Palomero, aunque advierte de que la respuesta puede variar y de que algunas pacientes podrían no obtener con otra presentación los mismos resultados que con su tratamiento habitual.







