Castilla y León reivindica la caza como freno a los daños agrícolas y los accidentes con fauna
Herramienta para proteger cultivos y ganado, reducir riesgos en las carreteras y mantener la actividad económica de los pueblos
La caza vuelve al centro del debate sobre la gestión del medio rural en Castilla y León. La Junta defiende que la actividad cinegética puede contribuir a reducir los daños en cultivos y pastos, prevenir accidentes de tráfico provocados por animales silvestres y controlar riesgos sanitarios que afectan al ganado. También destaca su papel en la economía de los pueblos y en la conservación de tradiciones vinculadas al territorio.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental trasladó esta posición tras la participación del director general del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), David González Huerta, en la VI Copa de Ávila San Huberto, celebrada este fin de semana. La cita ha coincidido con otras dos iniciativas: la primera Feria de Caza, Pesca y Naturaleza de Valencia de Don Juan, en León, y el primer Día del Cazador y del Mundo Rural de Zamora.
Según la Administración autonómica, la gestión de las poblaciones de fauna silvestre es una de las claves para compatibilizar la conservación de la naturaleza con la agricultura y la ganadería. La presencia de determinadas especies puede ocasionar pérdidas en las explotaciones agrarias, aumentar el riesgo de colisiones en las carreteras y favorecer la transmisión de enfermedades entre animales silvestres y ganado.
La Junta sostiene que una gestión adecuada permite limitar estos problemas y aprovechar los recursos naturales sin descuidar la biodiversidad. A ello se suma la relación entre la actividad agraria y el mantenimiento de paisajes y hábitats que sirven de refugio a numerosas especies.
Más control de la fauna y nuevas herramientas para la caza
La Consejería apuesta por integrar la gestión cinegética, la protección de los cultivos, la sanidad ganadera y la conservación ambiental dentro de una misma estrategia. Entre sus objetivos figura modernizar la gestión de la fauna para mejorar el control de las poblaciones y garantizar que el aprovechamiento de los recursos naturales se realice con seguridad.
En esta línea, la Junta también alude a la regulación del transporte, la tenencia y el uso de determinados dispositivos de visión nocturna y térmica durante la práctica de la caza mayor. Estas herramientas tecnológicas están sujetas a condiciones específicas destinadas a favorecer la identificación correcta de las piezas, proteger a otras especies y evitar riesgos durante la actividad cinegética. La Administración autonómica considera que estas medidas deben contribuir a una práctica más segura y a una gestión eficaz de la fauna silvestre, en un territorio donde la actividad agraria, la biodiversidad y la caza comparten espacios.
El respaldo de la Junta a la actividad cinegética también se ha reflejado en las distintas citas celebradas este fin de semana en las tres provincias.
En Valencia de Don Juan, la primera Feria de Caza, Pesca y Naturaleza ha reunido propuestas relacionadas con el mundo cinegético y la pesca, junto a exposiciones sobre fauna, razas autóctonas y cetrería. El programa incluye talleres y actividades prácticas para acercar la educación ambiental y el conocimiento de la naturaleza a distintos públicos. La provincia de León también ha aprovechado estos encuentros para destacar su patrimonio natural y su tradición pesquera, especialmente vinculada a la trucha y a la riqueza de sus ríos.
Zamora, por su parte, ha celebrado la primera edición del Día del Cazador y del Mundo Rural, con un programa que combina exhibiciones de cetrería, doma vaquera y perros de muestra y obediencia. La jornada ha incluido también un curso de tiro con arco, un campeonato de tiro al plato, actividades infantiles, una comida popular y la primera Copa Zamora de Galgos.
Estas propuestas buscan acercar las actividades rurales a nuevos públicos, fomentar la participación de los jóvenes y facilitar el relevo generacional en el sector.
Ávila ha acogido la sexta edición de la Copa San Huberto, una competición oficial organizada por la Federación de Caza de Castilla y León. La prueba valora la compenetración entre el cazador y su perro, el adiestramiento del animal y el respeto al entorno natural durante el desarrollo de la actividad. La Junta considera que encuentros como este ayudan a mantener vivas las tradiciones rurales y a dar visibilidad a la contribución económica y social de la caza en Castilla y León.








