Mujeres de distintas cofradías portan la imagen en una procesión que sigue creciendo en participación y seguimiento
Los niños toman las calles en el Sábado de Pasión de Burgos
Decenas de niños y niñas tomaron las calles del centro para participar en un desfile en el que asumieron todos los papeles tradicionales del cortejo.
La jornada del Sábado de Pasión volvió a tener a los más pequeños como protagonistas en Burgos, donde la procesión infantil se ha consolidado como una de las citas más entrañables de la Semana Santa. Decenas de niños y niñas tomaron las calles del centro para participar en un desfile en el que asumieron todos los papeles tradicionales del cortejo.
Impulsada por la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores desde 2019, esta iniciativa permite a los más jóvenes implicarse de forma activa en la tradición cofrade. En esta edición, los niños portaron a hombros la imagen de la Virgen del Socorro, reproduciendo con fidelidad el modelo de las procesiones adultas.

Ataviados como cofrades, costaleros e incluso integrantes de la banda de música, los participantes recorrieron las calles ante la atenta mirada de familiares y vecinos, que siguieron el desfile desde los laterales. La escena, cargada de simbolismo, refleja el arraigo de la Semana Santa en las nuevas generaciones.

La procesión no se limitó a los miembros de la hermandad organizadora, sino que contó también con la participación de niños procedentes de otras cofradías, parroquias y movimientos religiosos, reforzando el carácter abierto y formativo del acto. A ello se sumó la presencia del coro infantil de la Schola Cantorum, que aportó un acompañamiento musical acorde al tono del desfile.
Con esta cita, la Semana Santa burgalesa reafirma su apuesta por el relevo generacional, integrando a los más jóvenes en una tradición que mira al futuro sin perder sus raíces.


Desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima partió el cortejo, en el que procesionaron imágenes de gran valor devocional y artístico
Decenas de niños y niñas tomaron las calles del centro para participar en un desfile en el que asumieron todos los papeles tradicionales del cortejo.
La Archicofradía del Santísimo Sacramento mantiene vivo este acto penitencial recuperado en 2016








