Sanidad revisa el documento de referencia sobre consentimiento informado para actualizar los derechos del paciente y adaptar sus recomendaciones a la normativa
Qué cambia cuando un paciente tiene que decidir: Castilla y León actualiza su guía de consentimiento
Sanidad revisa el documento de referencia sobre consentimiento informado para actualizar los derechos del paciente y adaptar sus recomendaciones a la normativa
Tomar una decisión sobre una prueba médica, un tratamiento o una intervención requiere algo más que firmar un documento. El paciente debe recibir información comprensible, conocer las alternativas y poder decidir libremente. Con esa idea como punto de partida, la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León ha renovado su Guía de Consentimiento Informado, una herramienta dirigida tanto a los profesionales sanitarios como a los pacientes.
La nueva edición incorpora cambios relacionados con la autonomía del paciente y su capacidad para tomar decisiones, además de adaptar sus contenidos a la evolución de la normativa y de la propia relación entre médicos y pacientes. Uno de los apartados revisados es precisamente el relacionado con la evaluación de la capacidad. La guía también actualiza las denominadas instrucciones previas, el mecanismo mediante el que una persona puede dejar establecido qué acepta o rechaza respecto a determinados procedimientos diagnósticos o terapéuticos para el caso de que en el futuro no pueda decidir por sí misma.
Menores y pacientes con dificultades para decidir
La revisión presta especial atención a algunas de las situaciones que pueden resultar más complejas en la práctica asistencial. Entre ellas figuran los casos en los que están implicados menores de edad, personas con enfermedades mentales o pacientes con limitaciones para tomar decisiones. La guía pretende ofrecer a los profesionales criterios que faciliten su actuación ante estas circunstancias y ayuden a garantizar que el consentimiento se obtiene de acuerdo con los derechos de cada paciente.
La actualización ha sido elaborada por la Comisión de Bioética de Castilla y León, órgano consultivo y asesor de la Gerencia Regional de Salud. Su revisión responde también a los cambios que han experimentado en los últimos años las tecnologías sanitarias, la relación médico-paciente y la consideración de la autonomía personal.
Pese a la actualización de sus contenidos, el documento conserva una de sus características originales: el formato de preguntas y respuestas. El objetivo es que los profesionales puedan localizar de manera sencilla las cuestiones más habituales relacionadas con el consentimiento informado. La Junta recuerda que este consentimiento no debe entenderse únicamente como un trámite administrativo. Se trata de un proceso de comunicación entre el profesional sanitario y el paciente, en el que deben explicarse de forma adaptada a cada persona los procedimientos previstos, sus beneficios, riesgos y posibles alternativas.
De esta forma, la nueva guía pretende servir de apoyo en los centros sanitarios de Castilla y León y también a los Comités de Ética Asistencial, al tiempo que refuerza la protección de uno de los elementos fundamentales de la atención sanitaria: que cada paciente pueda participar en las decisiones sobre su propia salud con información suficiente y de manera libre y voluntaria.
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