La Junta de Castilla y León ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Conjunto Histórico, el integrado por el Monasterio de San Pedro de Arlanza y la Ermita de San Pelayo, ambos situados en el término municipal de Hortigüela (Burgos).
La decisión, publicada este lunes en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), culmina un expediente iniciado en 1979 y reconoce el extraordinario valor histórico, artístico y simbólico de este enclave, considerado uno de los referentes patrimoniales más destacados de la Comunidad.
El Ejecutivo autonómico subraya que el monasterio constituye uno de los ejemplos más antiguos del arte románico en Castilla y León y mantiene una estrecha relación con el nacimiento del reino de Castilla. El lugar está ligado al conde Fernán González, quien eligió este cenobio como lugar de enterramiento y contribuyó decisivamente a su consolidación.
El monasterio, declarado monumento histórico-artístico en 1931, se levanta en un meandro del río Arlanza, dentro del actual Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla, un entorno de gran valor paisajístico y ambiental.
Por su parte, la Ermita de San Pelayo, ubicada en un cerro al sur del monasterio, está asociada a antiguas comunidades eremíticas y a la tradición recogida en el Poema de Fernán González, según la cual el conde recibió en este lugar la profecía de su victoria frente a Almanzor.
La resolución también repasa la evolución arquitectónica del conjunto desde el siglo X, con intervenciones de estilo románico, gótico y barroco, así como diversos episodios históricos que marcaron su devenir, como la exclaustración posterior a la Guerra de la Independencia, el incendio de 1894 o la dispersión de las pinturas románicas de la sala capitular, hoy conservadas en museos y colecciones internacionales.
Además de la declaración, la Junta ha delimitado un entorno de protección que incluye parcelas y espacios naturales próximos, con el fin de preservar tanto las vistas del conjunto como la relación histórica y paisajística entre el monasterio y la ermita.
La Administración autonómica considera que ambos monumentos constituyen "dos elementos indisolublemente unidos por la historia" y un enclave esencial para comprender la evolución del patrimonio cultural y de la identidad histórica de Castilla y León.