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El burgalés atropellado por su coche en Cantabria es un sacerdote de San Juan de Dios
Fue rrollado por su vehículo, del que había salido sin accionar correctamente el freno de mano tras una avería
El burgalés de 85 años fallecido este sábado atropellado por su vehículo en Santiurde de Reinosa (Cantabria), tras sufrir una avería mecánica, es Florentino Martínez de la Cerda, sacerdote burgalés de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en cuyo seno dirigió el centro hospitalario de Burgos y fue superior de la comunidad en la ciudad.
El Arzobispado de Burgos ha confirmado en su página web el fallecimiento del religioso en un accidente de tráfico en la N-611, sobre las diez menos veinte de la mañana, cuando se dirigía a Burgos para participar en un acto de dentistas solidarios que había impulsado en el Hospital San Juan de Dios para atender a personas necesitadas.
Martínez de la Cerda ha perdido la vida tras ser arrollado por su propio vehículo, del que había salido sin accionar correctamente el freno de mano tras una avería, han explicado fuentes de la Delegación del Gobierno en Cantabria.
La víctima había parado a un lado de la carretera, bajó del automóvil para colocar los triángulos de emergencia y, al no accionar correctamente el freno de mano, el vehículo, que estaba parado en pendiente, lo arrolló, causándole heridas que le ocasionaron la muerte en el mismo lugar.
El Arzobispado de Burgos ha recordado que el sacerdote, nacido en Atapuerca (Burgos), era enfermero, fisioterapeuta y máster en dirección y gestión de hospitales. Además, en diferentes etapas, fue director y subdirector gerente del centro hospitalario que la Orden de San Juan de Dios tiene en Burgos. Igualmente, Florentino Martínez fue superior de la comunidad de religiosos hospitalarios que vivía en Burgos hasta 2022
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