Trump se asoma a un posible revés histórico: los demócratas acarician el control del Congreso
Las últimas encuestas antes de las elecciones de medio mandato sitúan a los demócratas por delante en estados tradicionalmente republicanos, incluidos Texas y Kansas
Estados Unidos afronta este martes unas elecciones de medio mandato que pueden cambiar el rumbo político del país. Las últimas encuestas dibujan un escenario complicado para Donald Trump: los demócratas han ganado terreno en la recta final de la campaña y aparecen como favoritos en varias contiendas decisivas para el control del Congreso, incluso en territorios que tradicionalmente han respaldado a los republicanos.
El último sondeo publicado por The New York Times y la Universidad de Siena refleja un avance demócrata en siete estados clave para la composición del Senado. Los candidatos de este partido encabezan las encuestas en Michigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas y Alaska, mientras que Iowa presenta una carrera prácticamente empatada.
El dato más llamativo está en Texas y Kansas, dos estados de marcado carácter conservador. En Texas, el demócrata James Talarico aventaja al republicano Ken Paxton por 50% frente a 43%. Una victoria supondría que los demócratas recuperasen un escaño en el Senado por ese estado por primera vez desde 1988. En Kansas, Adam Hamilton también supera al republicano Roger Marshall, con un 49% frente a un 44%. Allí, los demócratas no ganan una elección al Senado desde 1932.
En Maine, el demócrata Troy Jackson aventaja a la republicana Susan Collins por seis puntos (51%-45%), mientras que en Ohio Sherrod Brown se sitúa cinco puntos por delante de Jon Husted (49%-44%). Alaska también presenta una ventaja demócrata, aunque mucho más ajustada: Mary Peltola obtiene un 48% frente al 46% del republicano Dan Sullivan. En Michigan, Abdul El-Sayed lidera con mayor holgura a Mike Rogers (53%-42%).
Para recuperar el control del Senado, los demócratas necesitan conservar los escaños que ya tienen y conseguir un saldo favorable de al menos cuatro puestos. La tarea no es sencilla, pero los resultados de estos sondeos han elevado sus expectativas en la recta final de la campaña.
La Cámara de Representantes
Las perspectivas demócratas son incluso mejores en la Cámara de Representantes. El modelo de pronósticos de Decision Desk HQ les concede un 84% de probabilidades de recuperar el control del hemiciclo, frente al 16% de los republicanos.
En el Senado, el mismo modelo otorga al Partido Demócrata un 64% de posibilidades de alcanzar la mayoría, frente al 36% republicano. Se trata de estimaciones estadísticas, no de resultados asegurados, pero reflejan el cambio de tendencia que se ha producido durante las últimas semanas.
El desgaste de Trump aparece como uno de los factores que explican este escenario. La preocupación por el coste de la vida, el precio de los alimentos y los combustibles y la valoración de la gestión presidencial han condicionado una campaña en la que los republicanos han encontrado dificultades para movilizar apoyos suficientes en algunos estados decisivos.
Más de 54 millones de votos anticipados
La participación también será uno de los elementos que marcarán la jornada. Según los datos del Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida, más de 54 millones de estadounidenses ya habían votado por adelantado, tanto presencialmente como por correo. La cifra supera los aproximadamente 45,9 millones registrados en las elecciones de medio mandato de 2022.
En total, este martes se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado. También se celebrarán elecciones para elegir a los gobernadores de 36 estados, además de numerosos cargos estatales y locales.
Pese al optimismo demócrata que reflejan las encuestas, los analistas mantienen la cautela. Los sondeos pueden no reflejar con exactitud la participación final y existen precedentes de errores en la estimación del voto republicano, especialmente en estados donde Trump mantiene una importante base electoral.
Por eso, el resultado definitivo dependerá de la movilización de los votantes y del recuento de las papeletas. Una victoria demócrata en ambas cámaras dejaría a Trump frente a un Congreso controlado por la oposición durante los dos últimos años de su presidencia, lo que dificultaría la aprobación de sus principales iniciativas legislativas y alteraría el equilibrio político en Washington.








