La Junta reivindica a veterinarios e ingenieros de montes como "claves" para la seguridad alimentaria y la gestión del territorio

Pino destaca en Ávila el papel de ambas profesiones en la sanidad animal, la prevención de incendios y la conservación del medio natural

La Junta reivindica a veterinarios e ingenieros de montes como "claves" para la seguridad alimentaria y la gestión del territorio
Actos organizados por el Colegio Oficial de Veterinarios de Ávila con motivo de la festividad de San Francisco de Asís.
El autor esMiguel Ángel  Fernández
Miguel Ángel Fernández
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El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha reivindicado este sábado, 3 de octubre, en Ávila el papel de veterinarios e ingenieros de montes como profesionales "estratégicos" para garantizar la seguridad alimentaria, proteger la sanidad animal y mantener una gestión activa del territorio.

Pino ha participado en los actos organizados por el Colegio Oficial de Veterinarios de Ávila con motivo de la festividad de San Francisco de Asís, durante los que se ha dado la bienvenida a los nuevos colegiados y se ha reconocido la trayectoria de los profesionales jubilados.

El consejero, que cuenta con formación como veterinario, ingeniero agrónomo e ingeniero de montes, ha defendido que ambas profesiones tienen una relación directa con cuestiones esenciales para la economía, la salud pública, la ganadería y la conservación del patrimonio natural.

"España no puede renunciar a las profesiones que garantizan tres cosas esenciales para cualquier nación: alimentos seguros, sanidad animal y un territorio bien gestionado", ha señalado Pino, que ha situado a estos profesionales como parte de la "infraestructura humana y técnica" necesaria para garantizar la seguridad alimentaria y la autonomía estratégica.

La prevención como eje de la sanidad animal

El consejero ha puesto especialmente el foco en la veterinaria y en la necesidad de reforzar la prevención frente a las enfermedades que afectan a la cabaña ganadera. "La sanidad animal no es burocracia. Es salud pública, seguridad alimentaria, acceso a los mercados y rentabilidad para nuestros ganaderos", ha afirmado.

En esta línea, la Junta prevé reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica y bioseguridad y avanzar en la creación de una Unidad Veterinaria de Emergencia Sanitaria. La estructura estará diseñada para intervenir con rapidez ante brotes, alertas sanitarias o situaciones que requieran una respuesta especializada sobre el terreno.

La Consejería también trabaja en una nueva regulación de la trazabilidad y el registro de animales terrestres con la intención de simplificar los trámites para las explotaciones y eliminar duplicidades documentales.

A ello se sumará la futura reforma de la Ley de Sanidad Animal de Castilla y León, con la que la Junta pretende actualizar la normativa y reforzar el papel de los veterinarios ante los nuevos retos sanitarios, productivos y ambientales.

Pino ha recordado además la reunión mantenida el pasado mes de junio con los responsables de los nueve colegios provinciales de veterinarios de Castilla y León, en la que defendió la necesidad de mantener una estrecha relación entre los profesionales y los ganaderos.

"Necesitamos al veterinario cerca del ganadero, en la explotación y sobre el terreno. La prevención comienza mucho antes de que aparezca una enfermedad y ahí el conocimiento profesional es insustituible", ha apuntado.

Más presencia de veterinarios en la gestión ambiental

La incorporación de las competencias de Política Ambiental a la Consejería abre, según Pino, nuevos ámbitos de actuación para los veterinarios. Entre ellos ha citado la gestión de fauna silvestre, la conservación de especies protegidas y el seguimiento sanitario de las poblaciones animales.

El consejero ha mencionado expresamente especies como el lobo, el oso, el lince o el urogallo y ha defendido que el conocimiento veterinario también debe tener presencia en ámbitos como la caza y la pesca.

"Pocas profesiones reúnen capacidades tan diversas en ámbitos como la salud pública, la sanidad animal, la seguridad alimentaria, la investigación, la biodiversidad o la gestión de la fauna", ha destacado.

En este sentido, ha apostado por ampliar la participación de estos profesionales dentro de la Administración y por reforzar su colaboración en las políticas relacionadas con el territorio y el medio natural.

La ganadería extensiva como herramienta contra los incendios

La ganadería extensiva ha ocupado también parte del discurso del consejero. Pino ha defendido que las explotaciones de vacuno, ovino y caprino cumplen una doble función: generan actividad económica y contribuyen al mantenimiento del territorio rural y forestal.

A su juicio, el aprovechamiento de los pastos permite reducir la carga vegetal y colaborar en la prevención de incendios, al tiempo que mantiene actividad en amplias zonas rurales.

"Mantener ganaderos en el territorio es también mantener un territorio gestionado", ha afirmado. "Una vaca, una oveja o una cabra que aprovechan nuestros pastos están produciendo alimentos, pero están haciendo además una labor que beneficia al conjunto de la sociedad".

Pino ha defendido así una visión en la que producción agroganadera y conservación ambiental no sean consideradas actividades enfrentadas. "La buena política ambiental no consiste en expulsar la actividad del territorio, sino en gestionarlo con ciencia, profesionales y sentido común", ha asegurado.

"Conservar exige gestionar"

El consejero también ha aprovechado la celebración de San Francisco de Asís para reivindicar el trabajo de los ingenieros de montes, a quienes ha atribuido un papel fundamental en la ordenación forestal, la prevención de incendios, la restauración de ecosistemas y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

"Conservar exige gestionar. Nuestros montes necesitan conocimiento técnico, planificación, aprovechamientos sostenibles y actividad económica. El abandono no puede convertirse en una política forestal", ha defendido.

Su apuesta pasa por mantener una gestión activa del medio natural que permita compatibilizar la protección de los ecosistemas con el aprovechamiento de los recursos y la generación de oportunidades para las zonas rurales.

"España necesita montes vivos y gestionados. Y para conseguirlo necesita ingenieros de montes, ganaderos, propietarios, trabajadores forestales y pueblos con actividad", ha añadido.

Los colegios profesionales, como apoyo técnico

Pino ha reivindicado igualmente la colaboración entre la Administración y los colegios profesionales vinculados a los sectores agrario, ganadero, forestal y ambiental. El consejero considera que estas organizaciones aportan conocimiento técnico, experiencia sobre el terreno y contacto directo con los profesionales que desarrollan su actividad en el medio rural.

"Una Administración responsable debe saber escuchar y aprovechar todo el talento disponible", ha afirmado. En este marco, la Junta pretende reforzar la participación de profesionales especializados en ámbitos como la fauna silvestre, la sanidad animal, la caza, la pesca y la conservación del medio natural.

El consejero ha cerrado su intervención con un reconocimiento a los nuevos veterinarios colegiados y a quienes han puesto fin a su trayectoria profesional, antes de insistir en la importancia estratégica de estos sectores para Castilla y León.

"Un país que pierde ganaderos pierde capacidad de producir alimentos. Un país que descuida la sanidad animal compromete su seguridad y sus mercados. Y un país que abandona sus montes acaba pagando las consecuencias de no gestionarlos", ha concluido.

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