El Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos alerta sobre interacciones con tratamientos oncológicos y la importancia de la supervisión sanitaria
Primera guía española sobre plantas medicinales en cáncer: beneficios y riesgos que debes conocer
El Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos alerta sobre interacciones con tratamientos oncológicos y la importancia de la supervisión sanitaria
El uso de plantas medicinales entre pacientes oncológicos es más común de lo que muchos piensan, pero no siempre se hace de forma segura. Con el objetivo de aclarar dudas y ofrecer información basada en evidencia científica, el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF) ha publicado la primera guía española sobre el correcto uso de plantas medicinales en pacientes con cáncer.
El documento está dirigido tanto a profesionales sanitarios como a pacientes y ofrece un análisis riguroso sobre qué plantas pueden ser beneficiosas, en qué circunstancias y qué precauciones se deben tener en cuenta.
Según explica Fernando Hidalgo Zarco, farmacéutico y autor de la guía, muchas personas recurren a productos de origen vegetal para aliviar efectos secundarios del tratamiento, mejorar el bienestar general o reforzar el sistema inmunitario. Plantas como ajo, equinácea, ginseng, ashwagandha o reishi son de las más utilizadas, y varias cuentan con estudios que respaldan su posible utilidad en ciertos contextos.
Sin embargo, la guía advierte que el uso sin supervisión puede ser peligroso. Algunos de estos productos pueden afectar el metabolismo de los medicamentos oncológicos, alterar su eficacia o aumentar efectos secundarios. Además, ciertas plantas tienen propiedades anticoagulantes, inmunomoduladoras o antioxidantes que podrían interferir con tratamientos específicos o incluso con intervenciones quirúrgicas.
El presidente del CACOF, Antonio Mingorance, subraya que "el uso de plantas medicinales puede aportar beneficios, pero siempre debe realizarse con información científica y bajo la supervisión de profesionales sanitarios". Esto significa que los pacientes nunca deben autoadministrarse estos productos sin informar a su equipo médico, ya que incluso las plantas más comunes pueden interactuar con fármacos oncológicos.
La guía también detalla los mecanismos de acción conocidos de cada planta y las precauciones necesarias, ofreciendo una referencia práctica para farmacéuticos, médicos y pacientes que quieran integrar la fitoterapia de manera segura en el cuidado oncológico.
Esta iniciativa busca combinar tradición y ciencia: aprovechar los beneficios potenciales de la naturaleza sin poner en riesgo la eficacia de los tratamientos oncológicos ni la seguridad de los pacientes. La guía representa un paso importante hacia un uso más informado y responsable de las plantas medicinales en España, especialmente en contextos tan delicados como el cáncer.








