En 13 de las 14 veces que ha tenido balón para ganar o empatar el partido lo ha fallado
La maldición de los finales ajustados del San Pablo Burgos
En 13 de las 14 veces que ha tenido balón para ganar o empatar el partido lo ha fallado
En la ACB, donde cada posesión puede marcar el destino de una temporada, el San Pablo Burgos ha construido, casi sin quererlo, una de las estadísticas más crueles de la última década: hasta en 14 partidos de Liga Endesa el conjunto burgalés ha tenido el balón decisivo para ganar o empatar, pero la pelota no ha querido entrar en 13 de ellos.
Un registro que se extiende a lo largo de sus seis temporadas en la élite y, lejos de ser hechos aislados, hay rivales que con el paso de los años se han convertido en verdugos de los burgaleses.
El FC Barcelona encabeza esta lista como el equipo que más veces ha frustrado al San Pablo Burgos en el último suspiro, pues hasta en cuatro partidos el conjunto burgalés tuvo opción real de forzar la prórroga o ganar. El episodio más reciente se ha vivido esta temporada, el pasado domingo, 18 de enero, en el Coliseum, cuando Raúl Neto tuvo el tiro para ganar y el balón volvió a salir despedido del aro. En el Coliseum vivieron también los burgaleses la primera de estas derrotas de último momento, por 101-103, después de que Edwin Jackson anotara para el Barça y Álex López fallara el triple ganador. Luego en el Palau, Vitor Benite erró el lanzamiento para empatar en el 89-86, y tampoco hubo premio en el 80-82 disputado en Burgos, donde el San Pablo dispuso de dos opciones consecutivas en el último ataque, sin éxito ni para Jasiel Rivero ni para el propio Benite.
El Joventut de Badalona también ha sido protagonista de varios de estos desenlaces crueles. En Burgos, los verdinegros se impusieron 79-80 tras un triple de Kulvietis, que valió una permanencia, con un intento final de Vlatko Cancar que no encontró la red. Años después, ya en la temporada actual, el guion se repitió con un resultado de 95-98, esta vez con un triple de Meindl que quedó encajado entre el aro y el tablero, una de las imágenes más simbólicas de esta racha de mala suerte burgalesa.
El UCAM Murcia fue el primer equipo ante el que el San Pablo Burgos experimentó esta sensación en la ACB y, en un ajustado 67-64, Edu Martínez dispuso del triple para empatar, pero el lanzamiento no entró, inaugurando una larga serie de finales amargos. Ante el Movistar Estudiantes, el San Pablo se quedó a un paso del triunfo en un 80-79 decidido por un triple fallido de Frazier en los últimos segundos.
El Valencia Basket protagonizó uno de los finales más frustrantes: con el marcador en 80-82, Benite tuvo dos tiros libres para empatar, pero falló ambos, dejando escapar una oportunidad clara desde la línea de personal. Y en Tenerife, el San Pablo cayó 85-82 ante el Iberostar, con McFadden fallando el triple que habría igualado el encuentro en la última posesión.
Pero no todos los finales tuvieron siquiera un tiro liberador. Frente a Casademont Zaragoza, el San Pablo perdió 95-98 sin llegar a disponer de un lanzamiento final, pese a estar en partido hasta el último segundo.
El duelo ante el Morabanc Andorra tuvo consecuencias mayores que una simple derrota, pues con la opción de forzar la segunda prórroga, Landry Nnoko falló el tiro decisivo y aquel partido terminó siendo simbólico: ambos equipos acabarían descendiendo al final de la temporada.
En medio de esta colección de desenlaces adversos, Baskonia representa la excepción que confirma la regla: fue en la temporada 2020/21, un tiro fallado de Alex Renfroe se convirtió en victoria gracias al palmeo de Jasiel Rivero sobre la bocina (91-89), el único final apretado que sí cayó del lado burgalés.








