Mujeres de distintas cofradías portan la imagen en una procesión que sigue creciendo en participación y seguimiento
El HUBU comienza la administración de medicación inyectable para personas que viven con VIH
Es el primer hospital de la Comunidad en tratar a los pacientes seropositivos con una combinación de antirretrovirales por vía muscular
Los pacientes seropositivos atendidos en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) son los primeros en Castilla y León que van a recibir la nueva terapia disponible contra el VIH, según afirmaron hoy fuentes del Complejo Asistencial de Burgos.
Se trata de una combinación de antirretrovirales que se administra por vía muscular (inyectable) cada dos meses en sustitución de la medicación por vía oral, y supone una revolución que marca el inicio de una nueva era en el tratamiento de esta enfermedad, tras casi diez años de desarrollo clínico.
Este avance es el fruto de más de diez años de investigación y se pone al alcance de los pacientes cuando se cumplen 40 años de la irrupción de la epidemia de SIDA. Precisamente el HUBU, a través de su Unidad de Enfermedades Infecciosas, fue uno de los participantes en un ensayo internacional que ha evaluado la eficacia y seguridad de esta estrategia en pacientes previamente tratados con tratamiento oral.
Desde el complejo asistencial destacaron que aunque se administra por vía intramuscular, no es una vacuna, sino un tratamiento para personas con la infección. Su principal beneficio, según precisaron, ?no afecta tanto a la clínica de la enfermedad como a la percepción psicológica por parte del paciente?. ?El cambio de una terapia oral de pauta diaria a una inyectable cada varios meses facilita, además de un mejor control de su privacidad en el entorno más cercano, la disminución del estigma derivado del diagnóstico de una enfermedad infecciosa crónica?, concluyeron.
Desde la parroquia de Nuestra Señora de Fátima partió el cortejo, en el que procesionaron imágenes de gran valor devocional y artístico
Decenas de niños y niñas tomaron las calles del centro para participar en un desfile en el que asumieron todos los papeles tradicionales del cortejo.
La Archicofradía del Santísimo Sacramento mantiene vivo este acto penitencial recuperado en 2016








