Silvia Domínguez, repaso a una década: "Quiero jugar otra 'Final Four' y si es con Avenida muchísimo mejor"

Silvia Domínguez ha iniciado su décima temporada en Perfumerías Avenida, toda una vida en dos etapas diferentes que hace imposible disociar Avenida de Silvia o a Silvia de Avenida. Una década que repasa. 

Silvia Domínguez (Foto: Arai Santana)
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En 2006 Perfumerías Avenida anunciaba el fichaje de una jugadora de 19 años que llegaba desde Estudiantes y que dentro de la pista sorprendía por su habilidad, su personalidad y por el desparpajo brutal con el que con su 1,65 metros se enfrentaba a cualquier reto. Un 'terremoto' que en Salamanca encontró el lugar adecuado para encauzar su talento y que creció a la vez que lo hacía un club al que regresó tras un paréntesis para, y lo dice ella misma, volver a sentirse feliz en la pista. Lo consiguió y es mucho más que una jugadora más para Avenida donde en este 2019 acaba de iniciar su décima temporada.

 

- Diez temporadas en dos etapas diferentes, muchos años de por medio. ¿Qué queda de aquella Silvia Domínguez que llegó en 2006?

- Soy totalmente diferente. Venía con 19 años, muy inocente, con mucha ilusión porque daba un paso más en mi carrera, yendo a un equipo que por primera vez iba a jugar en Euroliga. Todo era nuevo para mí y ahora es todo lo contrario, tengo la experiencia de estos años, he madurado como persona y como jugadora. Soy más comunicativa, creo que incluso la gente pensaba que era un poco borde aunque eso era por la timidez. No me gustaba que me vinieran a hablar mucho después de un partido, para bien o para mal, pero te acostumbras a eso porque es parte de lo que significa ser jugadora de Perfumerías Avenida. Esa experiencia es diferente.

 

 

- ¿Echas algo de menos de aquella Silvia Domínguez?

- A veces creo que ahora peco de involucrarme demasiado en todo. Estoy metida en todas las historias que pasan alrededor de la pista y a veces me quita un poco de salud pero también me tomo diferente lo que pasa en un partido en el que pierdes. Antes me iba a casa y no quería saber nada de nadie, ahora lo vivo de otra forma porque analizo más, intentas mejorar cosas. Echo de menos por un lado el vivir más tranquila por no implicarme tanto pero a la vez ha sido algo que forma parte de mí, de como soy, del hecho de ser capitana, de llevar muchos años aquí y de la responsabilidad que he ido captando.

 

El camino es muy bonito de recorrer y sí se le da más valor con la perspectiva de los años

 

- Primera etapa: Eran años de crecimiento en lo personal y también del club que iba restándole terreno al Ros Casares.

- Sí cada año era como a punto de... Recuerdo el primer año con el quinto partido del play off, algún otro año en Copa a punto de ganar y siempre faltaba algo pero cada vez estábamos más cerca. Los duelos entonces en la Liga eran tremendos hasta que llegó ese año de 2011 que fue especial, magnífico y cambió toda la historia. Ahora visto con la perspectiva de los años mis primeras cinco temporadas en Perfumerías Avenida son súper especiales porque ves el camino que se ha recorrido y le das más importancia a eso que al final lo que acaba siendo la temporada en que ganas la Euroliga. El camino es muy bonito de recorrer y sí se le da más valor con la perspectiva de los años. Sin eso ahora mismo no estaríamos hablando de que se pierde una Liga y es una decepción por todo lo que ha conseguido este club.

 

- ¿Cuál fue el momento en que sentiste que íbais a hacer algo tan tremendo como ganar la Euroliga?

- Nunca lo pensábamos, ni siquiera cuando se forma la plantilla de 2011 porque siempre tienes ese rival que es Ros Casares que tiene más presupuesto, y pensando en Europa los equipos rusos que están a otro nivel. Nos metimos en la 'Final Four' de 2009 y lo vivimos como en plan "esto lo vamos a vivir una vez en la vida", la pedimos, la organizamos y a vivir la experiencia al máximo, así que cuando pasa lo de 2011 cambia la historia. Te plantas sin expectativas de nada y allí es cuando pasa lo gordo. Habíamos ganado la Supercopa, perdido la Copa pero el hecho de ganar esa Euroliga puso al club en otra dimensión y a partir de ahí es el despegue porque todos los años se suma algún título. Igual que las jugadoras que han pasado por aquí han evolucionado, el club también. 

 

Sabía que aquí en Perfumerías Avenida iba a tener esa opción de volverme a sentir jugadora, que era donde había sido feliz

 

- Se podía pensar que tras aquello se había cerrado con broche de oro tu etapa en Salamanca pero vuelves años después. ¿Qué buscabas en tu regreso?

- Había perdido un poco, no la ilusión, pero sí la esencia de quien era yo como jugadora. Me empezaron a entrar muchas dudas de mi rendimiento y al final no todo es dinero en este caso que al final era una de las cosas por las que estaba allí -Ekaterimburgo-. Me estaba empezando a dejar de sentir jugadora de baloncesto y no quería permitirme estar otro año más sin sentirme jugadora. Sabía que tenía mucho dentro, muchas ganas, estaba trabajando mucho fuera de los focos y el no poder expresarme en una pista me estaba pasando factura. Pensando en opciones sabía que aquí en Perfumerías Avenida iba a tener esa opción, que era donde había sido feliz desde el principio y tenía claro que era mi opción número uno. Hablo directamente con Alberto Miranda en ese momento porque quería que esa fuera la opción y no hubiera ninguna otra.

 

- ¿Tardaste mucho en recuperar ese sentimiento de jugadora?

- No me costó mucho. Evidentemente hay picos pero solo el hecho de estar en una pista de baloncesto y asumir responsabilidades. Desde el primer momento Alberto me dio el equipo en mis manos y era lo que necesitaba sentir. Luego ya hay mejores y peores partidos pero bueno que mi 'feeling' fuera ese era lo que buscaba y eso lo tuve desde muy al principio. 

 

- Entre los picos, todos recordamos el partido de Girona en la Copa de la Reina pero seguro que hay más que te vienen de golpe a la memoria.

- Sí ese, también recuerdo los partidos contra Ekaterimburgo aquí. Me acuerdo que el primer año les ganamos pero bueno está eso de que faltaban Taurasi y Griner pero vuelven a venir con todas y ganamos. Son esos partidos, sobre todos los de Euroliga en los que te mides a los mejores equipos, a las mejores jugadoras y al final es donde marcan más las diferencias. Diría alguno de esos que llegas a la prórroga contra Fenerbahçe, contra Kursk que fuerzas la prórroga... Evidentemente de mi segunda etapa sí que el de Girona, por todo lo que conllevaba también, por lo que significaba la Copa para mí -la primera que ganaba-, sí fue el pico más alto. 

 

 

- Y en los bajos, ¿el momento más frustrante?

- Siempre que nos han eliminado de Euroliga y era tener que ir a Eurocup ha sido duro porque al final llevo desde los 19 años jugando Euroliga y sabes que hay equipos mejores, con aspiraciones mayores pero siempre pienso en que quiero jugar una 'Final Four'. Aspirar al máximo tenga el equipo que tenga, la plantilla que tenga o los problemas que haya. Si no miras hacia arriba o anhelas eso, es dificil conseguirlo así que cuando caíamos y no llegábamos a ese cruce era duro para mí. 

 

Laura Gil es de esas jugadoras que siempre quieres tener en el equipo

 

- Diez temporadas, diez vestuarios distintos... ¿qué compañera que ha sorprendido más y cuál te ha impresioando más?

- Esta es complicada... Son muchísimas jugadoras pero por un lado diría Sancho Lyttle porque vino aquí desde Ibiza pero he compartido años con ella también en otros equipos y la selección. Era una jugadora top y lo hacía todo con sencillez de cara a todo el mundo. Eso es algo que al final agradeces de las jugadoras que luego fuera de la pista son muy buenas personas. Con Laura Gil tengo una amistad muy grande y especial porque al final hemos compartido también muchos años  ya que ella lleva tres ahora, antes también había estado cuando era muy joven y ha habido una evolución mía, una evolución suya y es de esas jugadoras que quieres siempre tener en el equipo. 

 

- En Avenida has ganado casi todo y en tu carrera aun más. ¿De dónde sale la motivación para querer cumplir más retos?

- Yo lo sigo diciendo. No sé los años que me quedan para retirarme pero quiero jugar otra 'Final Four' y si es con Perfumerías Avenida muchísimo mejor porque es como cerrar el ciclo. Evidentemente hacen falta muchas cosas para eso pero creo que no habría mejor deseo y espero que se pueda hacer. Esta temporada no va a ser pero espero que podamos estar en Euroliga pronto otra vez y a por ello.

 

Si Salamanca es como mi casa, al final Würzburg es el sitio donde Silvia Domínguez jugadora se expresa

 

- ¿Qué es para ti Würzburg?

- Si Salamanca es como mi casa, al final Würzburg es el sitio donde Silvia Domínguez jugadora se expresa y todo ese cariño que se recibe para mí siempre es especial y es difícil que pueda conectar de la misma manera, que pueda sentir lo mismo o transmitir lo mismo que no sea con lo que es Würzburg. 

 

- ¿Eres la capitana que te gustaría tener?

- Seguramente hay mucho a mejorar pero sí que cada vez, con los años, puedo decir que se acerca más a lo que me gustaría tener como capitana. Hay muchos momentos, muchas situaciones que hay que manejar que no siempre son fáciles y creo que cada vez lo solvento mejor pero bueno cuando me retire podré responder.

 

- ¿Sientes la misma ilusión que se respira alrededor de este equipo?

- Sí, no solo por lo que pueda ser ganar un título, dos o tres, sino más porque crear un estilo de juego no es tan fácil. Cuando te identificas con el estilo de juego, ves que te puedes divertir mucho dentro de una pista es algo que engancha y para mi esta temporada es ilusionante en ese aspecto. Crear algo que no sé si ganaremos títulos o no pero disfrutar de cada día de lo que haces, a lo que te dedicas y poder llegar a eso se traduce en felicidad. 

 

Trece años después, diez temporadas después, el terremoto sigue muy activo. 

 

 

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