Satse insiste en que se "impulse" la presencia de una enfermera en los centros escolares

Una prioridad que, según el sindicato, debería plasmarse en la implantación de la figura de la enfermera escolar en todas las comunidades autónomas.

El sindicato de Enfermería (Satse) ha solicitado a la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo, que "no mire hacia otro lado" e incluya entre los nuevos proyectos de su departamento para luchar contra la obesidad infantil, la implantación generalizada de la presencia de una enfermera en los centros educativos.

 

En este sentido, la organización sindical ha valorado "muy positivamente" la intención expresada recientemente por la ministra, en el marco del 67º Congreso de la Asociación Española de Pediatría, de desarrollar nuevas iniciativas y programas que fomenten una alimentación y hábitos de vida saludables para acabar con la obesidad infantil.

 

Además, SATSE ha coincidido con Carcedo en que la infancia es "la fase del desarrollo más importante" de todo el curso vital, por lo que tiene que ser una prioridad para las distintas administraciones públicas. Una prioridad que, según el sindicato, debería plasmarse en la implantación de la figura de la enfermera escolar en todas las comunidades autónomas.

 

Dado que las competencias en Sanidad y Educación dependen de los gobiernos autonómicos, SATSE ha solicitado a Carcedo que impulse esta iniciativa, de manera conjunta con las consejerías de Salud autonómicas, desde el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS).

 

En este sentido, el sindicato de Enfermería ha defendido que se establezca un modelo de consenso entre sanidad y educación y que se desarrollen criterios normativos homogéneos en todo el país, en relación a las competencias, dependencia y grado de participación de la enfermera escolar en la comunidad educativa.

 

Y es que, tal y como ha recordado, España es el segundo país europeo con mayor índice de obesidad infantil. En concreto, un 18 por ciento de los niños y niñas con edades comprendidas entre los 7 y 8 años de nuestro país son obesos, mientras que la media de la Unión Europea es un 12 por ciento. Además, se espera que, en 2030, ocho de cada diez hombres y cinco de cada diez mujeres tengan problemas de sobrepeso, lo que conlleva un coste anual de 3.000 millones de euros para las arcas sanitarias.

 

Dicho esto, la organización ha comentado que la obesidad entre los niños a menudo también se relaciona con problemas psicosociales, como la baja autoestima, el acoso escolar, el bajo rendimiento escolar, los trastornos alimentarios y la depresión, lo que lleva a problemas de salud y económicos en la edad adulta, apunta.

 

"Un grave problema social y económico que podría solucionarse en gran medida a través de la labor de información, sensibilización y generación de hábitos de vida saludables que pueden realizar las enfermerasen los centros escolares (talleres, actividades informativas o escuelas de padres), tanto con los niños y jóvenes como con los padres y madres y el profesorado", ha zanjado Satse.