¡Oh capitana! ¡Mi capitana!... ¿Por qué Silvia Domínguez es el estandarte de Perfumerías Avenida?

No lo decimos nosotros, lo dicen sus compañeras, su entrenador, directivos, prensa, afición... Silvia no es una jugadora más, es el estandarte. Más allá de sus 10 temporadas en el club, ¿por qué Domínguez es tan importante para Perfumerías Avenida?

En el mundo del deporte profesional hay muchas estrellas, ídolos, auténticos fenómenos en muchos casos fugaces y en otros pocos casos capaces de propagarse en el tiempo. No es sencillo encontrar muchos que desarrollen toda o la mayoría de su carrera deportiva vinculados a un proyecto y menos aun que lo hagan trascendiendo más allá de su papel sobre el campo, la pista o el escenario donde desarrollen su disciplina. 

 

Un 7 de octubre de 2006 una de esas figuras debutó con la camiseta de Perfumerías Avenida en la disputa del título de la Supercopa -frente a Ros Casares con derrota y diez puntos en su casillero-. Un 12 de octubre de 2006 jugó su primer partido de Liga con la camiseta azulona y además consiguió la primera de muchas victorias -versus Estudiantes con 7 puntos y seis asistencias-. Este 13 de octubre de 2019, Silvia Domínguez disputa su partido 270 con Avenida en competiciones nacionales -hay que sumarle otros 136 en Europa-, en la que ya es su décima temporada en el equipo salmantino.

 

Una década de azulona en dos etapas -de 2006 a 2011 y desde 2015 en adelante-, para convertirse en el estandarte del club. Si a alguien neofito en el mundo del baloncesto hay que explicarle su trascendencia bastaría con hacerle entender que Domínguez es a Perfumerías Avenida lo que, por ejemplo, fue Puyol al FC Barcelona.

 

La gran capitana y no porque lo diga un brazalete, es tan sencillo como escuchar lo que la base representa para su entrenador, su presidente, sus compañeras, periodistas... Una figura que inspira a su vestuario, a futuras jugadoras, a su afición e incluso a la rival y sin necesidad o interés en estar en el centro de la foto, desde la discreción. 

 

El talento en lo relativo a la técnica y la gran capacidad física en un deportista son sin duda atributos diferenciadores en la alta competición. Pero existen elementos más allá de estas condiciones que le llevan a trascender, transformarse en un ícono para un club y una ciudad: la calidad humana, la implicación y el respeto a los valores. En todo orden de cosas estos elementos son los verdaderos diferenciadores en una persona, aquellos que te llevan más lejos y que hacen posible dejar una marca imborrable que perdura más allá de victorias -que ha habido muchas y con muchos títulos-, y derrotas -que también ha tocado sufrir-, o de los 40 minutos que se está sobre un pista.

 

Nadie dice que Silvia Domínguez sea perfecta o infalible, no exageremos. Sin embargo, tiene un ingrediente diferente que no solamente la hace una figura respetable, sino que también inspira a los que tiene alrededor y si no den 'play' al vídeo y escuchen por qué los que la rodean la consideran el estandarte azulón. Se hace fácil pensar en cualquiera de ellos subiéndose a una mesa para recitar el poema de Walt Whitman "O Captain my Captain!" pensando en su figura.  

 

Silvia Domínguez, base, directora de juego y capitana de Perfumerías Avenida (Foto: Arai Santana)
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