Mahou San Miguel invirtió 6,9 millones de euros en su centro de producción de Burgos durante 2018

En la última década la entidad ha destinado un total de 33,05 millones de euros para "asegurar la competitividad y sostenibilidad futuras" de la fábrica.

Mahou San Miguel invirtió 6,9 millones de euros en su centro de producción de Burgos en 2018, un 13,1 por ciento más respecto al ejercicio anterior, lo que reafirma su "compromiso" con las instalaciones burgalesas.

 

En la última década la entidad ha destinado un total de 33,05 millones de euros para "asegurar la competitividad y sostenibilidad futuras" de la fábrica, según ha indicado Mahou San Miguel en un comunicado recogido por Europa Press.

 

Con la inversión del año pasado, se pusieron en marcha 33 proyectos distintos, basados en la sostenibilidad, la digitalización y la excelencia, y dirigidos a la modernización de los procesos industriales con las últimas tecnologías para conseguir "la máxima calidad, eficiencia, fiabilidad operativa y respeto ambiental".

 

Entre ellos, destacan iniciativas como la nueva sala de cocción y la renovación del cien por cien de la línea de barril y del 50 por ciento de la de vidrio no-retornable, con el fin de aumentar su capacidad productiva. En esta línea, también en 2018, se ha renovado la cubierta de la zona de barril, latas y el almacén de materias primas.

 

Además, el centro trabaja en la digitalización de sus procesos mediante la implantación de un sistema de gestión y captación de datos en tiempo real en el marco del nuevo entorno de la industria 4.0, unos avances que, junto con la implantación del nuevo Sistema de Excelencia, lleva a la cervecera a hacer cosas de "manera diferente" con foco en "acciones que aportan mayor valor al cliente".

 

"Debido a la importancia estratégica de nuestro centro de producción de Burgos, año tras año invertimos para reforzar nuestra posición como referente industrial en el sector para contribuir, además, al desarrollo económico y social de la provincia a través de la creación de puestos de trabajo de calidad y la generación de valor para todos nuestros clientes y proveedores locales", ha apuntado el director de la fábrica burgalesa, César Rodríguez.

 

INNOVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD

 

La innovación es otra de las palancas que impulsa el crecimiento y desarrollo de estas instalaciones, que incrementan su nivel de "producción, versatilidad y flexibilidad" en la elaboración de diferentes tipos de cervezas y formatos.

 

Desde 2008, se han elaborado más de 18 millones de hectólitros de cerveza en esta planta y el número de recetas ha pasado de las diez registradas el año pasado a las 20 que se elaboran en la actualidad, envasadas en 15 formatos diferentes.

 

En el marco de su "compromiso" con el cuidado del entorno y el uso responsable de los recursos naturales, el centro ha mejorado cada año sus indicadores ambientales y cuenta con residuo cero, una gestión que ha contribuido a situar a la cervecera dentro del 25 por ciento de las compañías del sector de Alimentación y Bebidas con mejor desempeño ambiental según el BREF Europeo, documento de referencia que recoge las mejores técnicas disponibles en la materia.

 

Además, en esta línea, recientemente la entidad firmó un acuerdo de colaboración con Verallia, líder europeo en la fabricación de envases de vidrio para el sector de bebidas y alimentación, con el objetivo de aumentar la eficiencia energética de los procesos productivos de ambas compañías.

 

Concretamente, este proyecto, que implica una inversión conjunta de dos millones de euros, busca aprovechar la energía residual que se genera en la fundición del vidrio para emplearla en el proceso de elaboración de la cerveza, en sustitución del gas natural, lo que supone una reducción del consumo de este en un 60 por ciento, así como las emisiones de CO2 a la atmósfera en la misma medida.

 

Por su parte, Verallia logrará disminuir un 40 por ciento la temperatura de la energía residual generada en el proceso de fundición del vidrio.

 

Asimismo, con una superficie de 68.000 metros cuadrados y una capacidad productiva de 2,2 millones de hectolitros al año, la planta posee las más prestigiosas certificaciones de calidad (ISO 9001), de gestión de la salud y la seguridad en el trabajo (OHSAS 18001) y de seguridad alimentaria (ISO 22000). Igualmente, se somete a la evaluación, control y seguimiento de su actividad según la norma ISO14001/2015 y el Reglamento Europeo EMAS.

 

EMPLEO EN BURGOS

 

Este centro, además, genera a diario más de 150 puestos de trabajo directos y 70 en cuanto a empleo indirecto, con lo que contribuye a la "creación de riqueza en la provincia", un "compromiso" que se refleja también en los más de diez millones de euros destinados en 2018 a la compra de bienes y servicios a un total de 130 empresas burgalesas.

 

Así, en los últimos cuatro años, Mahou San Miguel ha aportado más de 42 millones de euros a los proveedores locales y ha contribuido en diversas iniciativas culturales y de ocio entre las que destacan la colaboración con las Fiestas de San Pedro, el apoyo a la Fundación Atapuerca y al Museo de la Evolución Humana, el patrocinio del Coliseum Burgos o los conciertos San Miguel 'Music Explorers'.