Los vendedores del cupón de la ONCE saldrán a la calle con mascarillas y guantes

Un quiosco de la ONCE en Valladolid, en la calle María de Molina. JUAN POSTIGO

Ismael Pérez Blanco, delegado territorial de Castilla y León, habla sobre el plan de desescalada dentro de la fundación

El decreto del Estado de Alarma el pasado 14 de marzo y el confinamiento han llevado a la suspensión de toda la actividad comercial de la ONCE. Por primera vez en 81 años los vendedores del cupón han dejado de estar en la calle, lo que ha supuesto una pérdida enorme de los ingresos para la fundación. “Hemos tenido que hacer un ERTE a toda la plantilla de vendedores y además hemos administrado una serie de medidas internas de compensación económicas para complementar hasta el 100% del salario de los trabajadores”, admite el delegado territorial de la ONCE en Castilla y León, Ismael Pérez.

 

Ismael Pérez Blanco afirma que tras llevar a cabo un cálculo han estimado una caída de las ventas del año 2020 en torno a un 35%, suponiendo que la incorporación a la actividad no se alargue demasiado. El mes de junio se presenta como una meta para comenzar de nuevo con las ventas, aunque la fundación sigue a expensas de conocer una fecha exacta de inicio que el Gobierno aún no ha proporcionado.

 

La ONCE se prepara para adaptarse a la “nueva normalidad” con un plan de desescalada para los vendedores del cupón y una serie de medidas de protección frente al covid-19. El delegado territorial de la ONCE en Castilla y León afirma que los trabajadores que tengan más riesgo a un posible contagio, por problemas de salud, no podrán empezar a trabajar en la primera oleada y tendrán que seguir de baja.

 

Ismael Pérez Blanco confirma la existencia de un plan de desescalada interno dentro de la fundación, ahora están a expensas de saber que día pueden empezar a ejecutarlo. “En Castilla y León hay unos 770 vendedores en la plantilla total y 300 quioscos de la ONCE, por lo que resulta imposible que todos los vendedores dispongan de un espacio cubierto para trabajar”, afirma el delegado territorial de la ONCE en Castilla y León.

 

Los vendedores del cupón que no dispongan de quiosco deberán seguir una serie de medidas de acuerdo con las que se establezcan desde la administración pública en las que será básico el uso de mascarillas, pantallas y guantes, además de mantener la distancia mínima de seguridad con las personas atendidas. “Estamos aprovisionándonos de todo este tipo de material porque el día que esté permitido salir a vender, lo harán todos los vendedores, no unicamente los de los quioscos”, afirma Ismael Pérez Blanco.

 

El negocio del juego no es algo en lo que tú puedas decidir que trabajen la mitad de los vendedores, porque tienes que garantizar que se venden los suficientes cupones como para pagar los premios. Tenemos que tener unas condiciones mínimas que nos garantice que salir supone no perder dinero”, cierra el delegado territorial de la ONCE en Castilla y León.