Las reservas de agua del Duero caen a su menor nivel tras perder 143 hectómetros cúbicos en una semana

Situación actual del embalse del Esla, visto desde el puente de La Estrella. Foto: F. Oliva

La reserva hidráulica sigue bajando y se sitúa al 46,5% de su capacidad, un 15,6% menos que hace un año. La del Duero está al 39,5% con embalses como Esla, Cernadilla o Almendra en mala situación.

La reserva del Duero, declarada en situación de sequía desde este año, cuenta con 2.966 hectómetros cúbicos, lo que supone el 39,5 por ciento de su reserva total (1.9 por ciento menos que la semana pasada y hasta 38,3 puntos menos que en 2016). Este es su menor nivel desde hace meses por culpa de un año hidrológico especialmente seco. En la última semana las reservas de los embalses de la cuenca del Duero han perdido 143 hectómetros cúbicos que se suman a la pérdida de más de 500 hm3 desde que empezó el verano. El año pasado por estas fechas superaba los 6.000 hm3, pero su evolución ha sido muy negativa por la falta de lluvias.

 

En el caso de Castilla y León, la reserva ha bajado del 42,6% de finales de julio al 35,5% de este martes, siete puntos menos, mientras que el volumen almacenado actualmente (2.966 hm3) es casi la mitad que el que los embalses contenían hace un año (5.840 hm3). En el último mes, la reserva hídrica del Duero ha pasado de los 3.435 hm3 del día 4 de julio a los poco más de 3.100 de este 1 de agosto. 

 

Embalses como los de Esla en Zamora (al 17,4% de su capacidad), Cernadilla en Zamora (al 25% de capacidad) o Almendra en Salamanca (al 40,4% de su capacidad) están notando mucho la situación, aunque en general la situación de la cuenca del Duero no es de las peores.

 

 

La reserva hidráulica española continúa bajando y se encuentra este martes, 8 de agosto, al 46,5 por ciento de su capacidad total, con 26.003 hectómetros cúbicos, lo que supone una disminución de 823 hectómetros cúbicos respecto a la semana pasada, o lo que es lo mismo, una bajada de 1,5 puntos, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA). De este modo, los pantanos se encuentran 15,6 puntos por debajo de los valores de hace un año en estas fechas, cuando el agua embalsada estaba al 62,1 por ciento.

 

No obstante, el agua acumulada se reparte de forma desigual por la geografía española. Así, los mayores déficits se encuentran en la cuenca del Segura, que con 231 hectómetros cúbicos, está al 20,2 por ciento de su capacidad total (0,9 por ciento menos que la semana pasada y 9,4 puntos menos que hace ahora un año). Esta cuenca está declarada en situación de sequía desde el año 2015, y será prolongada, al menos, hasta el septiembre de 2018.

 

Le sigue la cuenca del Júcar, --al igual que el Segura, en situación de sequía desde el 2015-- que con 1.032 hectómetros cúbicos se encuentra al 30,9 por ciento (un 1 por ciento menos que la semana pasada, y 0,4 puntos menos que en 2016). La reserva del Guadalquivir acumula 3.202 hectómetros cúbicos, al 39,4 por ciento de su capacidad(1,3 por ciento menos que la semana pasada y 16,5 puntos por debajo de los valores del año anterior).

 

La cuenca Mediterránea Andaluza que está al 40,3 por ciento con 473 hectómetros cúbicos (0,9 puntos por debajo de la semana pasada y 0,7 puntos menos que en 2016). Le sigue reserva hidráulica del Tajo, que acumula 4.915 hectómetros cúbicos, el 44,6 de su capacidad total (0,9 por ciento menos que la semana pasada y 16,6 puntos menos que hace un año). Tras el Tajo, se sitúa el agua acumulada en Guadalete-Barbate, que está al 45,7 por ciento con 754 hectómetros cúbicos (1 por ciento menos que la semana pasada y 13,9 puntos menos que hace ahora un año).

 

La última cuenca por debajo del 50 por ciento es la del Guadiana, que está al 49,8 por ciento, que cuenta con 4.615 hectómetros cúbicos (1,1 por ciento menos que la semana pasada y 12,9 puntos menos que en el año 2016).

 

 

LA MITAD DE CUENCAS POR ENCIMA DEL 50%

 

Un total de 8 cuencas se encuentran por encima del 50 por ciento. La que más agua acumula en España es la reserva del Cantábrico Occidental, que se encuentra al 83,9 por ciento con 448 hectómetros cúbicos (1,1 por ciento menos que la semana pasada, y 1,8 puntos por encima del agua acumulada el año pasado). Le sigue el Tinto, Odiel y Piedras, que están al 75,1 por ciento con 172 hectómetros cúbicos (0,9 por ciento menos que la semana pasada y 0,4 puntos por debajo de los valores de hace ahora un año).

 

El Cantábrico Oriental se encuentra al 74,0 por ciento con 54 hectómetros cúbicos (1,3 por ciento menos que la semana pasada y 3,1 puntos más que en 2016 en estas fechas). Continúan las cuencas internas de Cataluña, al 70,0 por ciento con 474 hectómetros cúbicos (1,8 por ciento menos que la semana pasada y 3,4 punto más que el año anterior).

 

Le siguen las cuencas internas del País Vasco, al 66,7 por ciento de su capacidad total con 14 hectómetros cúbicos (4,7 por ciento menos que la semana pasada y 9,5 puntos menos que en 2016). La cuenca de Galicia Costa se encuentra al 64,5 por ciento de su capacidad con 441 hectómetros cúbicos (1,1 por ciento menos que la semana pasada y 13 puntos menos que hace un año).

 

Por último se encuentras las cuencas del Miño-Sil, al 59,9 por ciento con 1.814 hectómetros cúbicos (1,2 por ciento menos que la semana pasada y 16,3 puntos menos que en 2016), y la del Ebro, que con 4.398 hectómetros cúbicos está al 58,6 por ciento de su capacidad (3,1 por ciento menos que la semana pasada y 8,2 puntos menos que hace un año).

 

 

EL ABANDONO DE LOS MONTES FAVORECE LA SEQUÍA

 

El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Instituto Pirenaico de Ecología Sergio Vicente ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que aunque las sequías en España son "recurrentes" por el propio clima Mediterráneo, "un factor determinante" que está "agravando la situación": "el incremento de la vegetación por el abandono de los montes, que substraen agua, así como las altas temperaturas, que provoca que la atmósfera demande más" este recurso.

 

Asimismo, ha lamentado que España "no cuenta con un sistema de seguimiento de la sequía" por lo que se debería poner en marcha un "sistema de monitorización" para que este fenómeno y sus impactos "no pillen por sorpresa".

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