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Burgos

Las jirafas vuelven al Parque de la Naturaleza de Cabárceno después del incendio de 2018

Este jueves llegó el primero de los cuatro ejemplares que tendrá próximamente el nuevo recinto construido.

Publicado el 19.04.2019

La primera de las cuatro jirafas con las que próximamente contará el Parque de la Naturaleza de Cabárceno está ya en el nuevo recinto construido para estos animales tras el incendio de la antigua instalación, ocurrido en enero de 2018.

 

Sahira llegó este jueves por la tarde procedente de Bioparc, en Valencia, desde donde fue traslada por carretera. La jirafa, tal y como explica el veterinario jefe, Santiago Borragán, permanecerá un par de días dentro del recinto para descansar del viaje y aislarla de la gran afluencia de público de estos días en Cabárceno.

 

Posteriormente, irá saliendo poco a poco al patio y, previsiblemente la semana próxima, cuando llegue una segunda hembra de jirafa, ambas comenzarán a salir a la pradera. En total, Cabárceno contará con dos hembras y un macho más.

 

Este viernes, el presidente de Cantabria, Miguel ngel Revilla, ha acudido al parque con motivo de la llegada de Sahira, acompañado por el director general de Cantur, Javier Carrión; el director de Cabárceno, Miguel Otí; el alcalde de Villaescusa, Constantino Fernández, y varios miembros de la Corporación municipal.

 

Con la llegada de Sahira, vuelve al parque uno de sus grandes atractivos para los visitantes, que tiene mucho éxito especialmente en los niños y que, tal y como señala Santiago Borragán "luce especialmente en Cabárceno, donde verlas correr por la pradera es impagable".

 

Sahira es un animal muy tranquilo y joven y por lo tanto de más sencilla adaptación que si fuese adulto. A lo largo de las próximas semanas llegarán también procedentes de Valencia Lluna, de cuatro años y Kenya, de tres años.

 

En un futuro cercano se adquirirá un macho que se unirá al grupo de hembras y de esta manera se podrá formar un grupo reproductor e incrementar la escasa población de esta especie en cautividad que actualmente apenas supera los 300 individuos, ha informado el Gobierno regional en nota de prensa.

 

En África viven siete subespecies de jirafa y la que se está incorporando al Parque de la Naturaleza de Cabárceno es la subespecie 'Rothschild' (Giraffa camelopardalis rothschildi), que es la que se encuentra en más serio peligro de extinción.

 

Esta subespecie vive en las grandes sabanas de Kenia y Uganda y se caracteriza por ser de las más altas y grandes. Su color es naranja- marrón y se diferencia del resto en que sus patas no tienen manchas, son de color blanquecino y tienen cinco cuernecillos en la cabeza.

 

Después del elefante y el rinoceronte es el mamífero que tiene una gestación más larga, entre 15 y 16 meses.

 

PROCESO DE ADAPTACIÓN Y NUEVO EDIFICIO

 

Los servicios veterinarios del parque han previsto un programa de adaptación de las jirafas que procederá a soltar a los animales en la pradera de cinco hectáreas, cuando se cuente al menos con dos ejemplares. De esta manera compartirán el espacio y la convivencia con el grupo de antílopes eland y los avestruces que allí viven.

 

El nuevo edificio de guarda y manejo de jirafas se ha diseñado para alojar hasta cinco ejemplares, disponiendo además de compartimentos desmontables en su interior para diferenciar los espacios en función de las necesidades de manejo de los animales, tales como separación de machos, protección de crías, etcétera.

 

En el diseño del edificio ha primado la eficiencia energética de las instalaciones y el bienestar de los animales. Por ese motivo se ha instalado un sistema de calefacción mediante infrarrojos, avalado por la Asociación Internacional de Centros de Conservación de Fauna (EAZA), y se dispondrá de un aislamiento extra para permitir unas condiciones de confort térmico adecuadas para esta especie que precisa una temperatura mínima entre de 12 y 15 grados.

 

Las formas del edificio y materiales empleados se han seleccionado buscando la máxima integración en el entorno, empleando la madera en los revestimientos estéticos exteriores y la chapa en cubierta con tonalidades marrones.

 

Las instalaciones se completan con un sistema de detección de incendios, suministro de agua, red de fibra óptica para monitorización, suministro eléctrico e iluminación.

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