Investigan a un varón en Burgos por utilizar artilugios electrónicos para obtener en carné de conducir

Los hechos se produjeron el pasado día 7 de agosto cuando a los funcionarios de la Jefatura Provincial de Tráfico de Burgos que vigilaban la prueba les llamó la atención la actitud de un hombre que se estaba examinando, por lo que avisaron a Fuerzas del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil.

Fuerzas del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Burgos han investigado a un varón de 46 años, M.E.H, por intentar aprobar fraudulentamente el examen teórico del permiso de conducir de la clase "B" mediante un sofisticado dispositivo electrónico oculto entre la ropa, según informan fuentes del Instituto Armado.

 

Los hechos se produjeron el pasado día 7 de agosto cuando a los funcionarios de la Jefatura Provincial de Tráfico de Burgos que vigilaban la prueba les llamó la atención la actitud de un hombre que se estaba examinando, por lo que avisaron a Fuerzas del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil.

 

Con el objeto de no interferir ni alterar el proceso de los exámenes del resto de opositores, los guardias civiles esperaron a finalizar la prueba para identificar a la persona en una sala anexa al aula habilitada a exámenes.

 

Tras el exhaustivo examen de su ropa descubrieron un sofisticado sistema electrónico para copiar, usando la cámara del teléfono móvil convenientemente alineado con un agujero de la camiseta que portaba, y un diminuto auricular en su oreja derecha. Por el auricular recibía las indicaciones de otra que desde fuera comprobaba las preguntas y facilitaba las respuestas.

 

De la inspección realizada se desprende que el dispositivo estaba preparado para que el aspirante no tenga que hablar, únicamente enfocar con la cámara a la pantalla de ordenador y escuchar lo que se le va comunicando desde el exterior por el disimulado auricular. El teléfono actuaba como emisor controlado por un mando a distancia.

 

Tras el hallazgo, los agentes levantaron el correspondiente acta de lo acontecido, interviniendo el material electrónico y declarando a esta persona no apta en el examen teórico del permiso de conducción de la clase B.

 

Las bandas organizadas que se dedican a la captación de personas fijan sus víctimas en ciudadanos extranjeros con serios problemas para la compresión y lectura en el idioma español, llegando a cobrar por la utilización de estos métodos entre 1.000 y 3.000 euros.

 

La intervención y detección de estos equipos electrónicos es el resultado de un trabajo conjunto y la colaboración entre los funcionarios de la Jefatura Provincial de Tráfico de Burgos y Agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil.