El Real Madrid tumba al Bilbao Basket

Deck machaca en el Real Madrid - Bilbao Basket. ACB PHOTO

Con Facundo Campazzo (13 puntos, 9 asistencias) y Walter Tavares (12 puntos, 14 rebotes) como hombres más destacados

REAL MADRID: Campazzo (13), Carroll (7), Deck (16), Randolph (9) y Tavares (12) --quinteto inicial--; Llull (19), Rudy (3), Mickey (2), Taylor (2) y Causeur (10).

RETABET BILBAO BASKET: Rousselle (16), Martínez (7), Bouteille (13), Sulejmanovic (8) y Balvin (12) --quinteto inicial--; Lammers (7), Kulboka (13), Schreiner (-), Rodríguez (), Rigo (-), Haws (-) y Cruz (-).

PARCIALES: 23-21, 27-26, 23-16 y 20-20.

ÁRBITROS: Peruga, Calatrava y Oyón. Sin eliminados.

PABELLÓN: Martín Carpena. 10.070 espectadores.

El Real Madrid ha firmado este jueves su clasificación para semifinales de la Copa del Rey de Málaga, donde peleará frente al Valencia Basket, tras deshacerse este jueves del RETAbet Bilbao Basket (93-83) en el Martín Carpena con una sólida actuación colectiva.

 

Con Facundo Campazzo (13 puntos, 9 asistencias) y Walter Tavares (12 puntos, 14 rebotes) como hombres más destacados, el equipo entrenado por Pablo Laso tumbó a un meritorio adversario y el sábado intentará meterse en su séptima final copera consecutiva en una jornada redonda, ya que quedó apeado su gran rival por el título y de paso recuperó para la causa a Sergio Llull, su máximo anotador con 19 puntos.

 

El equipo blanco saltó a la cancha sabiendo que la eliminación del Barça le despejaba un poco el panorama en Málaga, pero el Bilbao Basket no tardó en recordarle que debía superar un obstáculo elevado antes de pensar en cotas mayores. Un recién ascendido ejemplar que llegaba a la Copa en estado de gracia.

 

Así que la primera parte se convirtió en un festival ofensivo a ambos lados de la cancha, con las defensas desbordadas por los ataques y una igualdad constante que hizo que ningún equipo se escapara por más de seis puntos. Jeff Taylor frenaba de inicio a Axel Bouteille, pero Álex Mumbrú enseñaba su variedad de recursos bajo la buena dirección de Jonathan Rousselle. Aún así, el escolta, una de las sensaciones de la temporada, anotaba un triple con rectificado sobre la bocina para dejar el duelo en un puño al descanso (50-47).

 

CAMPAZZO AGITA Y LLULL REMATA

 

Hasta ahí llegó la paciencia de Campazzo. El base argentino agarró el partido por las solapas y le pegó una sacudida tremenda en el tercer cuarto, periodo que gobernó a su antojo, ya fuera repartiendo canastas o fabricándose su propio alimento. Corrió la cancha, mareó a Rousselle y, en definitiva, hizo lo que lleva toda la temporada haciendo.

 

Con su compatriota Deck muy acertado en ambas tareas, la ofensiva y la defensiva para frenar a Bouteille, y Tavares cerrando el rebote, el Real Madrid se regaló unos minutos de pleno dominio y un parcial de 14-0 que le permitió escaparse en el marcador 71-55 (min.29).

 

Sujetado por sus pívots Arnoldas Kulboka y sobre todo Ondrej Balvin, que sacaba oro de cada minuto que Tavares descansaba en el banquillo, el club vizcaíno retornó al encuentro (75-70,min.34) e hizo soñar a su hinchada con repetir la victoria liguera, esa que se llevaron en Miribilla después de una prórroga.

 

Sin embargo, emergió entonces la figura de Sergio Llull, letal como en sus mejores días, autor de dos latigazos en apenas 30 segundos equivalentes a siete puntos (un 3+1 y un triple) que devolvieron la posible clasificación bilbaína al terreno del milagro (87-74, min.36). Ahí murió la esperanza de los 'Hombres de negro', mantenida durante 35 minutos y liquidada por un experto en estas labores.