El dinero se acaba... tal y como lo conocemos

Dinero, euros

¿Te imaginas un futuro sin efectivo? Su fin está cada vez más cerca.

Las nuevas tecnologías están desplazando rápidamente el dinero en efectivo en todo el mundo. En 2016, el dinero gastado con tarjetas superó por primera vez el gasto en efectivo, gracias al impulso de estadounidenses y europeos, según Euromonitor International.

 

Estos cinco indicadores identificados por Worldline apuntan a un futuro sin efectivo casi inminente:

 

1. LOS PAGOS INSTANTÁNEOS CON EL MÓVIL

 

La iniciativa europea 'Instant Payments' permite transferir importes en euros en menos de diez segundos. Los expertos señalan que esta herramienta, implantada a finales de 2017, tiene el potencial de cambiar las reglas del juego en el sector de medios de pago.

 

Tradicionalmente los pagos electrónicos estaban en desventaja con el efectivo por los retrasos en el procesamiento de los pagos de una cuenta bancaria. Si bien, con 'Instant Payments' puede ser un factor desencadenante para que los consumidores y los comercios dejen de utilizar el dinero en efectivo.

 

2. NO SOLO EL EFECTIVO DESAPARECERÁ, TAMBIÉN LAS TARJETAS

 

Los expertos creen que las tarjetas perderán cuota de mercado en los próximos años. La introducción de PSD2, la segunda Directiva de Servicios de Pago de la UE, permite a los comercios activar los pagos directamente de los clientes y eludir las tarifas de las tarjetas de crédito.

 

Por ello, las tarjetas están desarrollando servicios tales como pagos con tarjeta instantánea, 'wallets' digitales y pagos integrados con el IoT (Internet de las cosas). Además, se están expandiendo hacia pagos sin tarjeta, lo que es más notable con la adquisición de Vocalink por parte de Mastercard.

 

3. EL PAGO CON ASISTENTES DE VOZ

 

Las tecnologías de aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje facilitan la conexión de empresas y clientes mediante 'chatbots'. De hecho, para 2020 se espera que el 80% de las marcas usen los asistentes de voz para las interacciones con los clientes, según un análisis de Ovum.

 

Los expertos esperan que esto sea solo el comienzo del predominio de la voz en el retail 'online', con el reconocimiento biométrico de voz y la autenticación como un siguiente paso.

 

4. FABRICAR MONEDAS Y BILLETES ES CARO

 

Imprimir y distribuir efectivo puede implicar un coste alto para las economías nacionales, de hasta el 1,5% del PIB, según las estimaciones de Mastercard.

 

Reguladores y bancos nacionales conocen los beneficios económicos de 'mudarse' a una sociedad sin efectivo, no solo para mejorar la velocidad de las transacciones y reducir los costes, sino también para aumentar la trazabilidad del dinero, lo que es de gran interés para las autoridades fiscales.

 

5. EN 2020 YA HABRÁ SOCIEDADES SIN EFECTIVO

 

En países como Suecia, Bélgica y Corea del Sur, la revolución sin efectivo está sucediendo de manera muy rápida. El Banco central sueco prevee que las transacciones en efectivo representen menos del 0,5% del valor de todos los pagos realizados en el país en 2020. Por su parte, Corea del Sur tiene como objetivo quedarse sin dinero en efectivo en 2020.