Diez años del ‘pelotazo’ del burgalés Rubén Velasco

The Blue Diamond Gallery//Dominio public

De ser un desconocido a ganar 100.000€ en un torneo de póker profesional.

Se podría decir que lo de Rubén Velasco fue llegar y besar el santo. A finales de 2008, este burgalés consiguió participar en la Gran Final del III Campeonato de España de Póker; quedó en un meritorio puesto 15 que, sin embargo, poco hacía pensar en lo que vendría en apenas unos meses. Para mayo de 2009, su posición en la parada de Valladolid del Campeonato de España ya fue una 4ª posición.

 

Esas eran sus únicas experiencias en el póker presencial, el que se juega en los casinos. Velasco llevaba un par de años aprendiendo el juego de naipes en internet, a través de las plataformas online, pero tenía muy poca experiencia en vivo cuando se presentó en Madrid a las Full Tilt Poker Series. La entrada le costó 70€ a través de un torneo online. Acabó la competición en primera posición, después de 5 horas para resolver la mesa final, y se embolsó la friolera cifra de 100.000€ de premio.

 

Una hazaña que dejó a todo el mundo de piedra, aunque parece que Velasco no estaba tan sorprendido. Declaraba en la época a El Correo de Burgos que había practicado mucho online y que “soy muy templado y controlo bien los nervios en directo”.

 

Rubén Velasco ha seguido haciendo gala de su temple. Lejos de quedar en algo anecdótico, el burgalés se convirtió en jugador profesional e incluso llegó a superar ese premio de 2009, lo cual es muy difícil. Fue al año siguiente, en agosto de 2010, cuando volvió a ganar el mismo torneo y se embolsó 110.000€.

 

Este “ganador por sorpresa” no es el único burgalés que ha destacado en el ámbito del póker nacional. Rodrigo Espinosa también protagonizó portadas cuando se impuso en el Estrellas Poker Tour de Marbella en 2014. En ese torneo, que era una cita doble para el circuito nacional y el británico (con mucha más experiencia que los jugadores españoles), Espinosa logró quedar por delante de 750 jugadores, algunos de la categoría del profesional Jake Cody, y terminó llevándose un premio de 136.000€.

 

Destaca también el veterano Manuel Sadornil, todo un referente en el póker nacional.

 

DIEZ AÑOS DE PÓKER

 

A principios de este año, en enero de 2019, otro español sorprendía al mundo al dar otro increíble ‘pelotazo’ en el mundo del póker. Ramón Colillas ganaba el PSPC, un torneo en Bahamas con los mejores jugadores del planeta, y se llevaba a casa 5 millones de dólares de ganancia.

 

Neil Stoddart © Rational Intellectual Holdings Ltd.

 

Pese a que se trata de dos historias similares –“amateur” consigue una entrada para un torneo donde van a estar los mejores profesionales y lo acaba ganando-, el caso de este joven catalán es bastante sintomático de cómo ha cambiado el póker en nuestro país en estos últimos 10 años.

 

Una década atrás, el póker online apenas atraía a unos pocos jugadores, hoy en días son miles. El fácil acceso a un gran número de información relacionada con el juego y la posibilidad de poder batirse y aprender de un montón de gente, ha hecho que esta práctica se haya sofisticado muchísimo, apoyándose en otras disciplinas como el cálculo, el análisis de datos, la inteligencia emocional o la psicología.

 

Ha surgido un nuevo perfil de jugador, del que Rubén Velasco fue de los primeros representantes, que nada tiene que ver con viejos estereotipos. Estos jóvenes, con una alta formación y una preparación que se basa en el estudio y la disciplina, están más cerca de un deportista de élite que del jugador casual que echa la quiniela los viernes.

 

Muchos de ellos, los que desean avanzar más en su carrera, han tenido que emigrar, como han hecho muchas otras personas. Quizás por ese motivo no es demasiado conocido que, a día de hoy, existe toda una generación de jugadores españoles que están obteniendo grandes resultados por todo el mundo, tanto en el póker online como en el presencial.

 

El mejor ejemplo es Adrián Mateos. El madrileño ganó su primer torneo importante con 19 años. Ahora tiene 24 y suma más de 17 millones de dólares en ganancias. Mateos es un fuera de serie, una especie de Rafa Nadal de los naipes. Y al mismo tiempo es un chaval normal de San Martín de la Vega, un municipio madrileño de unos 20.000 habitantes. En una entrevista reciente, declaraba que el póker debería ser una asignatura, puesto que ejercita habilidades tan importantes como la toma de decisiones. Una asociación de ideas –el póker y la educación- que ni se nos hubiera pasado por la cabeza hace 10 años.