Desmantelado en Burgos un laboratorio interior con 417 plantas de marihuana

Se le ha detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública

La Guardia Civil de Burgos, en el marco de la operación 'Titus', ha desmantelado un centro clandestino de producción de cannabis sativa y detenido a A.M.R, de 27 años, como presunto autor de los delitos contra la salud pública por cultivo/tráfico de drogas y por defraudación de fluido eléctrico, según informan fuentes del Instituto Armado.

 

La investigación se remonta semanas atrás cuando fuerzas del Cuerpo obtuvieron información relevante que hacía sospechar de la existencia de una vivienda ubicada en una localidad del Alfoz de Burgos, en cuyo interior se podían llevar a cabo labores ilegales de cultivo de marihuana.

 

Los investigadores llevaron a cabo vigilancias discretas sobre una casa rústica al considerar que su interior pudiera estar habilitado para albergar una plantación de cannabis.

 

Se abrió entonces una línea de investigación y se centró el círculo de personas relacionadas con los inquilinos y propietarios de la vivienda, dando como resultado la apertura de la Operación 'Titus', realizándose numerosas vigilancias estáticas y dinámicas con el objeto de verificar la línea de investigación seguida.

 

Los agentes han procedido a la detención de un varón afincado en Burgos capital, como presunto autor de un delito contra la salud pública por cultivo de cannabis sativa y otro delito de defraudación de fluido eléctrico.

 

Se han aprehendido además 417 plantas en su modalidad de cultivo indoor y 21 gramos de cogollos secos.

 

DOS REGISTROS

 

Avanzadas las investigaciones y, con la firme confianza de la existencia de una plantación de cannabis sativa, se llevó a cabo un registro domiciliario y el registro de un almacén/trastero, desvelándose una moderna y profesional instalación para el cultivo de droga.

 

Mientras personal del Cuerpo realizaba la inspección ocular del lugar, técnicos de la empresa suministradora de electricidad desplazados a la vivienda confirmaban la presencia de un puenteado ilegal, detectado en la instalación eléctrica.

 

Con ello pretendían camuflar el elevado consumo eléctrico que conlleva este tipo de instalaciones, para mantener activos todos los aparatos eléctricos y sacar adelante las cosechas, evitando el alto coste que lleva aparejado y levantar sospechas. No obstante han incurrido en una defraudación de fluido eléctrico, delito que adicionalmente les ha sido imputado a los detenidos.

 

La investigación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Burgos y coordinada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Burgos.