Burgos y Mirandés firman un empate en un derbi apasionante

Foto: FERNÁN LABAJO

Pito adelantó a los rojillos a los cinco minutos y mantuvieron la ventaja casi todo el partido. Una jugada embarullada fue rematada por Íker Hernández para poner las tablas en el 80'. 

FICHA TÉCNICA

 

BURGOS C.F. - 1: Míkel Saizar; Andrés, Julio Rico, Borda, Eneko; David Martín (Manzano, min.90), Adrián Cruz, Beobide, Madrazo (Blázquez, min.60); Carlos Álvarez (Iker Hernández, min.60) y Adrián Hernández.

 

C.D. MIRANDÉS - 1: Limones; Paris, Prieto, Melli, Kijera; Undabarrena, Ruper; Llorente (Gila, min.59), Borja (Cervero min.82), Yanis (Igor Martínez, min.73); Pito Camacho.

 

GOLES: 0-1, Pito (Min.6); 1-1, Íker Hernández (Min.80)

 

ÁRBITRO: Manuel Casanova Cudeiro, Ricardo Landrove Lag y Carlos Quintas Lorenzo, del Colegio Gallego. 

Era una jornada marcada en rojo por los dos equipos burgaleses representantes en Segunda B, Burgos C.F. y C.D. Mirandés. El derbi, el 'clásico' de la provincia, al igual que el de la primera vuelta, no defraudó y nos dejó un encuentro emocionante e igualado en el que ambos conjuntos dieron el 200 por cien para dar una alegría a sus aficiones, pero tuvieron que conformarse con un empate, como también ocurrió en el primer enfrentamiento de la temporada. 

 

El guión, en cambio, fue radicalmente opuesto al partido disputado en Anduva en octubre. En esta ocasión, fue el Mirandés quien se puso por delante cuando tan solo habían pasado cinco minutos. Un centro desde la izquierda fue rematado en el segundo palo de volea con la derecha, casi cayéndose, por Pito, que sorprendió a Sáizar con su golpeo y la pelota se coló por la parte derecha de su portería. El tanto dejó muy tocado al equipo blanquinegro, que tardó en reaccionar y coger confianza en el juego. 

 

Esta situación fue aprovechada por los rojillos para seguir apretando y ampliar su ventaja en el marcador. De esta forma, en el minuto 15 Yanis buscó desde la banda a algún compañero y su centro se fue envenenando hacia la meta del guardameta local, que tuvo que despejar a córner. Poco después fue Paris Adot quien centró desde la derecha y el balón llegó al corazón del área, donde Borda casi despeja dentro de su propia portería. 

 

Fue entonces cuando el Burgos se despojó de la presión y empezó a controlar el juego, aunque siempre muy lejos de la meta defendida por Limones. Las faltas laterales se convirtieron en el mejor aliado de los capitalinos que, sin embargo, tampoco eran capaces de convertirlas en ocasiones de gran peligro. Antes de marcharse a los vestuarios, los mirandeses gozaron de dos oportunidades para marcharse con un botín aún mayor. Primero fue Yanis quien remató a bocajarro estrellando el esférico en el poste y, seguidamente, Pito quien trató de rematar un nuevo centro desde la derecha, pero despejó muy bien la defensa blanquinegra. 

 

Tras la reanudación, el equipo local dio un paso al frente y siguió con la buena dinámica comenzada en el ecuador de la primera mitad. Sin embargo, seguía sin gozar de ocasiones, a pesar de que los hombres de Alejandro Menéndez llegaban muy juntos al área rival, pero sin control. La más clara estuvo en la cabeza de Carlos Álvarez a centro de Andrés en el 51, pero Limones se interpuso en el camino del balón hacia la red. 

 

Siguió apretando el Burgos, dando un buen trato al balón y optando por madurar las jugadas antes que rifar balones a los delanteros. Así, llegó otra gran ocasión, esta vez en las botas de Andrés. El esférico fue circulando de un lado a otro hasta llegar al lateral blanquinegro que, sin embargo, remató desviado a la izquierda de la meta rojilla. Tanto fue el cántaro a la fuente que, al final, se rompió, pero en la jugada más inocente a priori. 

 

Una falta desde algo más acá de la línea central fue botada por Adrián Cruz. El balón llegó al área a trompicones, donde lo bajó Adrián Hernández para que Íker, que había entrado en sustitución de Carlos Álvarez, rematara al fondo de las mallas y pusiera el empate a falta de diez minutos por jugarse. Llegaron entonces los mejores minutos del Burgos, siempre comenzando las jugadas por la banda derecha. 

 

Los de la capital encerraron a Mirandés en su área durante los últimos compases y éstos comenzaron a dar por bueno el punto. La última ocasión, de hecho, la tuvo el Burgos con una falta lateral que volvió a sacar Adrián Cruz y que, sin embargo, no encontró rematador, convirtiéndose en la última jugada del encuentro. 

 

El empate no deja contentos a ninguno de los dos equipos,que luchan por cuestiones diferentes en el grupo II de Segunda B. Al Burgos le toca ahora viajar a Gijón para enfrentarse al Sporting B, actual líder de la categoría. Una victoria blanquinegra daría la oportunidad a su máximo rival en la provincia para dar caza a los asturianos en la primera plaza, ya que el Mirandés se enfrentará en Anduva al Caudal Deportivo. 

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