Burgos, la segunda provincia española en ingresos por venta de madera en el tercer trimestre

MADEREA

En concreto, entre julio y septiembre, la provincia generó 2,8 millones de euros por la venta de 70.578 metros cúbicos.

La provincia de Burgos se ha situado en el segundo puesto a nivel nacional en la venta de madera en tercer trimestre del año, sólo por detrás de Barcelona, según las cifras publicadas por Maderea y recogidas por Europa Press.

 

En concreto, entre julio y septiembre, Burgos generó 2,8 millones de euros por la venta de 70.578 metros cúbicos de madera, mientras que Barcelona lideró el ranking nacional con 3,2 millones de euros y 150.998 metros cúbicos de madera aprovechada.

 

Pese a ello, Soria fue la provincia española que registró un mayor número de licitaciones de madera, con un total de 23 subastas de este aprovechamiento en montes públicos, que en el conjunto nacional han alcanzado un valor de salida al mercado de quince millones de euros en el tercer trimestre del año.

 

Esta cifra, cuya estimación final en venta rondaría los 25 millones de euros con impuestos incluidos, supone un descenso del 27 por ciento en cuanto al valor de la madera subastada respecto al trimestre anterior.

 

Entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, se han publicado un total de 157 licitaciones de aprovechamientos forestales maderables de los montes públicos españoles, una cifra que supone un 23 por ciento más respecto al mismo periodo del año anterior y un 18 por ciento menos en comparación con el segundo trimestre de 2019.

 

La gerente de Maderea, Isabel María Llorente, ha explicado que las especies de madera más subastadas en este periodo han sido las de 'pino silvestre', 'pino insigne', 'chopo eucalipto' y 'pino pinaster'.

 

Llorente ha destacado, además, que los aprovechamientos de madera en el territorio tienen un papel "clave" puesto que permiten que se cumplan los planes de gestión y la sostenibilidad de los montes, lo que repercute en una mejora ambienta, social y económica.

 

La Ley de Montes permite que las empresas madereras opten al aprovechamiento forestal para cortar la madera de montes, ya sean de titularidad privada o pública, pese a lo cual la madera es aún un recurso poco explotado a nivel nacional.

 

Esa falta de aprovechamiento, según indican desde Maderea, se traduce en un abandono de los montes y la imposibilidad de aplicar los planes de gestión que garantizan la sostenibilidad de los mismos a largo plazo.