Escaleras de ático: ¿cuándo instalarlas?
Las escaleras escamoteables son una solución práctica para viviendas con un espacio bajo cubierta al que se necesita acceder de forma ocasional
Las escaleras escamoteables son una solución práctica para viviendas con un espacio bajo cubierta al que se necesita acceder de forma ocasional. Fabricadas en madera o metal, ocupan poco espacio cuando están recogidas y facilitan el acceso al desván. Te explicamos sus principales tipos y características, y qué conviene tener en cuenta al elegirlas e instalarlas.
Características y ventajas de las escaleras escamoteables
Las escaleras escamoteables se instalan en un hueco del forjado y permiten acceder al espacio bajo cubierta. Su diseño facilita el plegado y desplegado, de modo que quedan recogidas sobre la trampilla cuando no se utilizan. Existen modelos de madera y de metal, con estructuras plegables de tramos o de tijera.
Entre las prestaciones que conviene valorar están el aislamiento térmico y, cuando sea necesario, la resistencia al fuego. Una trampilla bien aislada y con juntas de estanqueidad ayuda a limitar las pérdidas de calor entre la vivienda y un desván sin climatizar, algo especialmente relevante en casas de alta eficiencia energética.
Entre sus principales ventajas destacan:
- El poco espacio que ocupan una vez plegadas.
- Los sistemas que facilitan el montaje, según el modelo.
- Un manejo cómodo mediante mecanismos de asistencia a la apertura y al cierre.
- Un acabado discreto que se integra en el techo.
Los pasamanos y los peldaños antideslizantes favorecen la seguridad de uso. Según el modelo, pueden formar parte del equipamiento de serie o estar disponibles como accesorios compatibles.
¿Qué tipo de escalera escamoteable elegir?
La elección depende tanto del material como del sistema de plegado. Las escaleras de madera suelen estar disponibles en versiones de tres o cuatro tramos articulados. Su estructura ofrece estabilidad y un acabado cuidado, siempre que se respeten la carga máxima y las condiciones de uso indicadas por el fabricante.
Las escaleras metálicas también pueden ser plegables de tramos o de tijera. En estas últimas, los elementos articulados se extienden y recogen mediante un mecanismo similar al de unas tijeras. Su diseño compacto resulta útil cuando el espacio disponible es reducido.
Algunos modelos de tijera permiten adaptar la longitud añadiendo o retirando peldaños. En las escaleras de tramos, el ajuste puede requerir recortar la parte inferior o utilizar otro sistema previsto por el fabricante. La solución adecuada depende de cada modelo.
Cómo elegir una escalera para acceder al desván
Antes de comprar, mide la anchura y la longitud del hueco del forjado, así como la altura desde el suelo terminado hasta el techo. Comprueba también el espacio necesario para desplegar la escalera y apoyar correctamente sus pies.
No todos los modelos admiten los mismos ajustes de longitud. Elige una escalera cuyo intervalo de alturas sea adecuado para tu estancia y confirma qué modificaciones y accesorios están autorizados.
La calidad de los materiales, la capacidad de carga y la disponibilidad de documentación técnica son otros aspectos importantes. Puedes consultar las escaleras escamoteables de FAKRO, cuya gama incluye soluciones de madera, metálicas y de tijera.
El fabricante también dispone de accesorios compatibles para completar la instalación y adaptar el equipamiento. Si tienes dudas, consulta qué modelo y qué complementos corresponden a las medidas y características de tu vivienda.
Instalación de las escaleras escamoteables
Antes de empezar, verifica que el hueco del forjado se ajuste a las dimensiones de instalación indicadas para el producto. Debe respetarse la holgura de montaje especificada por el fabricante, sin confundir las medidas del cajón con las del hueco necesario.
A continuación, lee detenidamente las instrucciones del modelo. El procedimiento depende tanto de la escalera como de la estructura del edificio. Si existe un falso techo, la fijación debe transmitir las cargas a una estructura resistente adecuada.
En instalaciones con techos altos o con una separación importante entre el falso techo y el forjado, pueden necesitarse prolongaciones del cajón, elementos de fijación específicos o una escalera diseñada para esa altura. Los peldaños adicionales solo deben utilizarse cuando el modelo los admita y dentro de los límites establecidos.
Los sistemas premontados pueden facilitar el trabajo, pero la posibilidad de realizar la instalación por cuenta propia depende del modelo, de las condiciones del hueco y de la experiencia de quien la ejecute. Si hay dudas sobre la estructura, los anclajes o el ajuste, conviene recurrir a un profesional.







