El bisabuelo fusilado en Burgos que llevó a una cineasta vasca a reconstruir su historia

Izaskun Arandia sigue en su documental ?Irailak (Septiembres)? las huellas de Miguel Varga, asesinado en 1936 en Rabanera del Pinar

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El bisabuelo fusilado en Burgos que llevó a una cineasta vasca a reconstruir su historia
El autor esVerónica Fernández Ramos
Verónica Fernández Ramos
Lectura estimada: 2 min.

Los restos de Miguel Varga, fusilado en septiembre de 1936 en Rabanera del Pinar (Burgos), han llevado a la cineasta vasca Izaskun Arandia a recorrer la provincia para reconstruir la historia de su bisabuelo, una figura de la que apenas había recibido referencias familiares y sobre la que incluso había escuchado "nada bueno". El resultado es ‘Irailak (Septiembres)’, documental que se estrena en el Festival de San Sebastián.

Varga, natural de un pueblo burgalés, había regresado allí antes de la Guerra Civil, mientras su mujer y sus hijas permanecían en Tolosa (Gipuzkoa). Fue asesinado en septiembre de 1936 y enterrado junto a otros cuatro hombres. Sus restos fueron exhumados nueve años después y en 2018 se convirtió en la primera víctima identificada mediante el programa de ADN del Instituto Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos del Gobierno Vasco.

La identificación fue posible gracias al trabajo de la antropóloga Lourdes Herrasti y del antropólogo forense Francisco Etxebarria, quienes explicaron a la familia que el cuerpo presentaba varios impactos de bala. Para Arandia, descubrir que su bisabuelo tenía 64 años cuando fue asesinado abrió una serie de interrogantes que terminaron convirtiéndose en el punto de partida de su película.

La directora se incorpora además como protagonista del documental y emprende junto a su padre una "road movie" en autocaravana por tierras burgalesas, siguiendo los lugares relacionados con la vida y muerte de Varga. El recorrido incluye también Sad Hill, el cementerio construido para el rodaje de ‘El bueno, el feo y el malo’, de Sergio Leone, cerca de Santo Domingo de Silos, uno de los escenarios en los que la película introduce momentos de humor dentro de una historia marcada por la memoria familiar.

Arandia utiliza su propia voz en off para leer una carta dirigida a su bisabuelo, en la que relata el avance de sus investigaciones y los acontecimientos posteriores que afectaron a la familia. Según explica, este recurso le permitió abordar también aquellas cuestiones que no podía acreditar documental o científicamente.

El proceso, que comenzó a tomar forma en 2018 mientras terminaba su primera película, ‘My Way Out’, se consolidó hace tres años. La directora llegó a escribir trece versiones del guion, planteado con recursos propios de la ficción.

El documental también ha supuesto para Arandia recuperar una relación con la parte burgalesa de su familia que hasta entonces prácticamente no existía. La investigación, explica, le ha permitido comprender mejor a su bisabuelo y acercarse a la historia de su abuela, hija de Varga, además de reconstruir un capítulo familiar que permanecía oculto.

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