Vecinos de la Barriada de los Ríos denuncian el regreso del recinto ferial de San Pedro y San Pablo al considerar que afecta a la seguridad
La vuelta de las barracas al polígono docente del Vena acaba en la Fiscalía
Vecinos de la Barriada de los Ríos denuncian el regreso del recinto ferial de San Pedro y San Pablo al considerar que afecta a la seguridad
La decisión del Ayuntamiento de Burgos de devolver las barracas de las fiestas de San Pedro y San Pablo 2026 al entorno del polígono docente del Vena ha dado un paso más en el conflicto abierto con los residentes de la zona. La asociación vecinal de la Barriada de los Ríos ha presentado una denuncia ante la Fiscalía, al considerar que la elección del emplazamiento podría vulnerar la normativa vigente y poner en riesgo la seguridad.
Los vecinos cuestionan que el recinto ferial vuelva a instalarse en las calles Eloy García de Quevedo y Francisco de Vitoria, después de que durante los últimos cuatro años las atracciones se celebraran en Villalonquéjar. A su juicio, el cambio supone recuperar una ubicación que ya había sido objeto de controversia durante cerca de dos décadas.
En el escrito remitido al Ministerio Fiscal, al que hace referencia Diario de Burgos, los denunciantes sostienen que la decisión municipal podría ser constitutiva de un presunto delito de prevaricación, al entender que el Consistorio era conocedor de las limitaciones del espacio y de las objeciones planteadas en años anteriores.
Los residentes recuerdan que el propio Ayuntamiento calificó este emplazamiento como provisional en 2004 mientras buscaba una alternativa definitiva. Sin embargo, las barracas permanecieron allí durante 18 años hasta que en 2022 fueron trasladadas a Villalonquéjar, una ubicación que consideran más adecuada para este tipo de instalaciones.
Entre las principales críticas figura el impacto que el montaje del recinto ferial tendría sobre los centros educativos situados en la zona. Según denuncian, la instalación de las atracciones obliga a cortar calles varios días antes del inicio de las fiestas y altera de forma significativa la actividad docente y el acceso a los colegios.
La asociación vecinal también muestra su preocupación por las condiciones de seguridad y evacuación. Considera que el espacio disponible resulta insuficiente para garantizar una rápida intervención de los servicios de emergencia y sostiene que el pasillo habilitado tras colocar las atracciones únicamente en uno de los laterales de las calles no elimina los problemas de accesibilidad.
A estas cuestiones suman otras molestias derivadas de la actividad del recinto, como el ruido, los olores y la falta de infraestructuras adecuadas, argumentos con los que solicitan que se revise la ubicación elegida para las próximas fiestas patronales.









