Inmigrantes en Castilla y León: el 92% de los municipios tienen algún habitante nacido en el extranjero

El Consejo Económico y Social señala su papel "imprescindible" para reforzar la población activa. En los pueblos más envejecidos son directamente "esenciales"

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Inmigrantes en Castilla y León: el 92% de los municipios tienen algún habitante nacido en el extranjero
Familia de inmigrantes en el Campo Grande. Archivo gencia Ical.
Agencia Ical
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El Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León defiende el "imprescindible papel" que los inmigrantes están jugando en el mantenimiento de la población y la generación de riqueza en Castilla y León.

El citado organismo publica hoy el informe 'La situación de la población inmigrante en Castilla y León', en el que constata que, ya en 2024, había foráneos viviendo en el 92% de los municipios de la región. En datos, hay 275.202 extranjeros en Castilla y León, el 11,59% de la población residente. Enlace al estudio original. 

Las áreas urbanas resultan "más atractivas" para esta población (alcanzan el 12,6% de la población), pero los analistas detectan también un incremento "muy significativo" de residentes en espacios rurales.

Más jóvenes y más mujeres

En este sentido, frente al saldo negativo de la población española, la inmigrante crece pero lo más importante es su estructura demográfica que otorga a este colectivo "un papel crucial en la situación poblacional y la sostenibilidad social y económica" dada la "diferente composición etaria y su dinámica natural".

El informe precisa que al responder a migraciones de razones económicas, concentra la mayor parte de sus efectivos en los grupos en edad de trabajar, con "especial interés" en los adultos jóvenes, que son "la clave de la cohesión económica y social actual", como recoge Ical. Agrega que el mayor número de mujeres, su juventud y, en los primeros años de residencia algunos comportamientos demográficos más tradicionales, "repercuten en una presencia cada vez mayor de los nacimientos de madres nacidas en el extranjero respecto al total".

Para ilustrar esto, recalca que los residentes nacidos fuera del país en la cohorte de 30 a 49 años, ya representan en Castilla y León, el 16,6 por ciento de los hombres y 20,7 por ciento de las mujeres de ese grupo, casi el doble que su aporte en el conjunto de la población, lo que conlleva "el reforzamiento de la población activa regional y la ralentiza­ción del envejecimiento".

Asimismo, concreta que la edad media de los nacidos fuera no llega a los 34 años frente a los residentes nacidos en España que superan en Castilla y León los 48 años. "Su aportación, por tanto, es vital en todos los espacios para reforzar el grupo de adultos y, en el caso de los espacios rurales más envejecidos constituyen una parte esencial de la fuerza de trabajo", sentencia.

¿Dónde trabajan?

El informe del CES sostiene que la población inmigrante se ha consolidado como el elemento "más dinámico" del mercado laboral de la Comunidad. En este sentido, comenta que aunque el porcentaje de nacidos en el extranjero (17,2 por ciento) es inferior a la media nacional (25,1 por ciento), el ritmo de crecimiento reciente en Castilla y León ha sido superior al de otras regiones, y "el peso de la población potencialmente activa en el grupo de personas residentes nacidas fuera de España es abrumador, superando en más de 24 puntos porcentuales al de la población nacida en España, 85 frente a 60 por ciento".

El estudio denuncia la infravaloración del nivel de formación de los extranjeros, que repercute sobre la segmentación laboral. Difieren las opciones laborales disponibles para la población inmigrante, en particular la recién llegada, con respecto a su nivel de formación. Así, en una primera fase la falta de reconocimiento de esa formación impide acceder a determinados trabajos y, una vez conseguida la homologación, se reducen las posibilidades de insertarse en mercados laborales en los que hay más competencia de jóve­nes locales de alta cualificación. Y es que casi el 20 por ciento de las mujeres y el 15 por ciento de los nacidos fuera en municipios de 500 habitantes o más tiene estudios superiores terminados en 2023. El 67,4 por ciento asegura que no le han homologado sus estudios

El CES indica que existe una notable diferencia por sexos. Mientras que los hombres mantienen tasas de actividad muy superiores a los nativos (en torno al 90 por ciento en varias provincias), las mujeres inmigrantes "han visto reducida su ventaja competitiva debido a la progresiva incorpración de la mujer española al mercado de trabajo".

Además, la investigación remarca que los inmigrantes enfrentan tasas de paro que duplican a las de los nativos, especialmente en el grupo de edad central (30-49 años). Además, presentan una mayor exposición a la temporalidad involuntaria, al subempleo (espe­cialmente en mujeres) y a salarios significativamente inferiores, con una diferencia de salario que ronda el 30 por ciento en la Comunidad.

El peso de la población inmigrante en Castilla y León en el conjunto de los trabajadores varía drásticamente según el sector, concentrándose principalmente en actividades manuales, de servicios elementales y de carácter estacional. Se así identifican "nichos laborales" claros en sectores como la hostelería, el transporte, la construcción y el servicio doméstico, donde los extranjeros están fuertemente sobre representados. Por el contrario, su presencia es mínima en la administración pública y en sectores de alta cualificación técnica.

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