La Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu ha recuperado este jueves la posesión del monasterio de Santa Clara de Belorado, en la provincia de Burgos, después de ejecutarse el desahucio de las siete religiosas excomulgadas que permanecían en el convento. Las exmonjas abandonaron el recinto durante la madrugada, alrededor de las 2.46 horas, y se trasladaron provisionalmente a la vivienda familiar del padre de una de ellas, Isabel Jiménez __EMDASH__conocida como sor Israel__EMDASH__ en la localidad toledana de La Puebla de Montalbán.
La recuperación del inmueble se produjo tras la actuación de la comisión judicial enviada por el Tribunal de Instancia de Briviesca, que ejecutó la orden de desalojo confirmada posteriormente por la Audiencia Provincial de Burgos. Ambas resoluciones judiciales avalan que el monasterio, conocido como La Bretonera, pertenece a la comunidad de clarisas representada por el comisario pontificio, el arzobispo Mario Iceta.
La entrada en el recinto se produjo a partir de las 9.30 horas, cuando la comitiva judicial accedió al monasterio acompañada por patrullas de la Guardia Civil. Posteriormente se incorporaron representantes de la Oficina del Comisario Pontificio y de la Federación de Clarisas, que recibieron oficialmente las llaves del inmueble de manos de la letrada de la Administración de Justicia.
Un monasterio "muy deteriorado"
Tras recuperar la posesión del edificio, los responsables eclesiásticos realizaron una inspección del convento para comprobar el estado en que se encontraba. Según trasladó la Oficina del Comisario Pontificio de los monasterios de Belorado, Orduña y Derio, la revisión se prolongó durante cerca de tres horas y permitió constatar que el inmueble presenta un deterioro considerable.
El abogado de la comunidad religiosa, Gerardo Sanz-Rubert, aseguró que durante la inspección se detectó la ausencia de numerosos objetos. Según explicó, faltan muebles, documentos y gran parte del archivo del monasterio, además de elementos del templo como algunos retablos. Todo ello ha quedado recogido en un inventario que será utilizado para futuras reclamaciones.
En esta misma línea, el portavoz del comisario pontificio para este caso, Natxo de Gamón, señaló que el edificio se encuentra "muy deteriorado" y que actualmente no reúne condiciones adecuadas para ser habitado. También confirmó que, tras recibir las llaves, se procedió a cambiar todas las cerraduras y se instalarán sistemas de alarma y seguridad privada para proteger el recinto.
Pendiente el futuro del convento
La decisión sobre qué comunidad religiosa ocupará el monasterio en el futuro corresponderá a la Federación de Clarisas de Aránzazu, que será la encargada de determinar el destino del cenobio una vez evaluada su situación.
Mientras tanto, los servicios jurídicos estudiarán el resultado del inventario realizado durante la inspección para determinar qué bienes pertenecientes al monasterio podrían faltar y valorar posibles acciones legales para su recuperación.
Por su parte, el abogado de las exreligiosas, Florentino Aláez, anunció que ha presentado un recurso de casación ante el Tribunal Supremo de España contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos. Según indicó, la defensa confía en que el alto tribunal revise el fallo y devuelva la propiedad del monasterio a las monjas.
El conflicto judicial se remonta a más de dos años y tiene su origen en el denominado cisma de las clarisas de Belorado, iniciado en mayo de 2024, cuando un grupo de religiosas anunció públicamente su ruptura con la Iglesia católica mediante un manifiesto que desencadenó el proceso eclesiástico y judicial que ha culminado ahora con el desalojo del convento.








