¿Se compran votos por vacunas Covid?
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Menudo Panorama

Pedro Santa Brígida
Periodista

¿Se compran votos por vacunas Covid?

Vacuna detail

España, país de la picaresca por excelencia, no se podía privar del lamentable espectáculo al que estamos asistiendo con los listillos de turno, que se están pasando por el forro el orden establecido con las vacunas del coronavirus. Que sepamos, son hechos aislados, aunque más numerosos de lo esperado. Seguro que sucede en otros países, aunque también es posible que aquí sólo conozcamos la punta del iceberg.

 

Antes de Navidades escribí en este blog, conociendo el carácter patrio, que era previsible que ocurrieran situaciones como las que están sucediendo. De momento, políticos, sindicalistas, jefes militares, obispos, gerentes de la sanidad pública, directores de residencias de mayores y otros individuos que tienen a mano los ansiados frascos de Pzifer o AstraZeneca se han colado -ellos y/o sus familiares- para recibir el pinchazo de rigor que puede evitar el contago del Covid 19.

 

Acostumbrado como estoy a monitorizar unos cuantos medios informativos cada día, en las últimas fechas leo perplejo, día sí y día también, noticias sobre los personajes que se han vacunado irregularmente en todas las comunidades autónomas españolas. En el caso de los políticos y gestores sanitarios o de residencias de mayores, cubren todo el espectro político, los hay de derechas, de izquierdas, nacionalistas, independientes y medio pensionsitas, lo que demuestra que la ideología no condiciona la golfería. Los que más instituciones gobiernan son los que más situaciones poco edificantes acumulan, es decir PSOE y PP.

 

Especial significación tiene que, en unos cuantos de estos casos, se trate de residencias municipales de mayores en pequeñas localidades, donde unos cuantos alcaldes y concejales se han aprovechado de que son sus respectivos ayuntamientos de quienes dependen administrativamente estos centros geriátricos. Más notorios han sido los casos del jefe del Estado Mayor del Ejército (Jemad), del obispo de Mallorca o de los consejeros de Sanidad de Murcia o Ceuta (ambos médicos de profesión).

 

En todos los supuestos los protagonistas tienen alguna justificación: que si pertenecen a grupos de riesgo, que si están dentro de los colectivos prioritarios, que si era para no desaprovechar vacunas, que si la abuela fuma... Lo único cierto es que se han saltado la cola de vacunación establecida y no les tocaba turno. No tenemos remedio los españoles, el número de jetas por metro cuadrado supera la media de nuestro entorno europeo; parece que está en nuestros genes sureño-mediterráneos.

 

La vacuna Covid salva vidas y al paso que vamos en este país no habrá dosis para todos hasta el próximo año. Como no podía ser de otra manera, se ha empezado por los más mayores, los sanitarios, guardia civil, policía, etc. Mientras están falleciendo casi 600 compatriotas cada día, cuando los contagios de la dichosa cepa británica se están multiplicando podemos entender que el personal tenga miedo, que es libre como todos sabemos, lo que no es de recibo es que personas con responsabilidades públicas no den el ejemplo que debieran. Al menos, unos pocos han tenido la dignidad de dimitir. "Además de ser la mujer del César, hay que parecerlo", como expresó en su día el mismísimo Julio César tras divorciarse de su esposa Pompeya.

 

Hay numerosos funcionarios -y cargos públicos- que se están dejando la piel para gestionar esta maldita pandemia, por ello el mal ejempo de unos cuantos no puede tirar por tierra el trabajo y esfuerzo de todos ellos. La gestión política de la pandemia está visualizando demasiadas carencias de talento y capacidad, la última con las elecciones catalanas, donde se van a permitir los mítines. Sí mítines, esas desfasadas acciones electorales donde se pueden reunir cientos o miles de personas, que habitualmente son del partido (habrá que ver qué formación política se atreve a organizarlos). Para rizar el rizo, están valorando la posibilidad de vacunar a los elegidos para las mesas electorales ¿A quién se le ha ido la olla? La Generalitat y el Gobierno del Reino de España deberían retrasar las elecciones.

 

He leído en redes sociales que en Cataluña corre el rumor de que se compran votos a cambio de vacunas, incluso algún medio de comunicación se ha hecho eco de ello. No me lo creo, aunque a estas alturas de la película todo es posible en un país repleto de buena gente.

Comentarios

Mapi 29/01/2021 10:29 #1
Lo de las vacunas de los liberados sindicales es pa nota

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