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Menudo Panorama

Pedro Santa Brígida
Periodista

La televisión que nos ¿acompaña?

Television detail

Los españoles pasamos una media de cuatro horas viendo la televisión cada día. Hay quienes apenas la ven y son demasiados los que abusan de sentarse (o tumbarse) para ver la caja tonta. Cierto es que se trata de un electrodoméstico que hace compañía a muchas personas que padecen soledad, que sirve para informarse, aprender, conocer, viajar virtualmente, y, sobre todo, entretener.

 

Respeto que cada cual haga con su vida lo que considere oportuno, pero no soporto los reality show y la telebasura de la que tanto abusan algunas cadenas. Quizá sea un problema mío porque hay millones de personas que opinan lo contrario. El problema, como siempre, no está en el gran invento que significa la televisión sino en cómo la utilizamos. Ver demasiadas horas la tele supone abusar del sedentarismo, echarle kilos al cuerpo, darle alas a la diabetes, por ejemplo. Como decía, con gran dosis de razón, Federico Fellini: “La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema sociocultural”.

 

En España el 99,3 por ciento de los hogares disponen de uno o más aparatos de televisión, según los datos oficiales. En algunos de los lugares del mundo que sufren la mayor miseria puede que no haya alimentos o medicinas suficientes, pero puede que haya un televisor. Es evidente que estos artilugios, que comenzaron a popularizarse en algunos países en la década de los cincuenta del pasado siglo -en España en los años sesenta-, representan uno de los avances tecnológicos con mayor éxito popular de la historia.

 

La primera emisión pública registrada oficialmente fue protagonizada por la BBC en el Reino Unido en 1927, fueron unos minutos de una imagen arcaica sin nitidez a la que asistió un privilegiado grupo de miembros de la casa real, políticos y otros elegidos de clases pudientes. Casi cien años después el televisor se ha convertido en el electrodoméstico más vendido y utilizado por el ser humano.

 

Ahora, con la TDT, los canales de pago y la interconexión con móviles, tabletas y portátiles, ver la televisión resulta más cómodo, se puede ver casi todo cuando quieres y donde quieres, con una calidad de imagen y sonido insospechados hace no tanto tiempo. Incluso se puede casi pasar del habitual abuso publicitario. Otra cosa es si los contenidos tienen más o menos interés que hace unos años; mi opinión es que no.

 

Los programas más vistos en la historia de la televisión en España tienen que ver con acontecimientos futbolísticos, la Eurocopa del 2008 y el Mundial de 2010 se llevan la palma, aunque en el ranking también figuran la final de la primera edición de Gran Hermano (Mercedes Milá) o los episodios finales de series como Médico de Familia (Emilio Aragón), Hotel Royal Manzanares (Lina Morgan) o Farmacia de Guardia (Antonio Mercero).

 

Reconozco que en este siglo XXI se producen contenidos de gran calidad, exquisitos documentales, series de elevado nivel artístico, retrasmisiones deportivas con multitud de cámaras, eventos musicales estelares, etc. Sin embargo, considero que también se genera mucha bazofia, me temo que cada vez más con la presencia de multitud de ignorantes influencers y youtubers que no conocen el significado de la palabra vergüenza (ajena o propia). Lo dicho, que cada cual haga de su capa un sayo.

 

Una persona que vea cinco horas la tele cada día y viva 85 años, como hacen los estadounidenses, habrá pasado unos diez años de su vida delante de la caja tonta. Por lo menos, que sea con cierto sentido y criterio, aunque para gustos, colores. Ya lo dijo Alfred Hitchcock: “La televisión ha hecho mucho por la psiquiatría, no sólo ha difundido su existencia, sino que ha contribuido a hacerla necesaria”. Y que conste, a mí me gusta la caja tonta, aunque tengo claro que hay mejores compañías y formas de pasar el rato.

Comentarios

P. Pinto 29/08/2019 11:14 #2
La tele es el actual opio del pueblo, menudo engaña bobos. También tiene aspectos muy positivos.
Luis G. 29/08/2019 11:08 #1
Mucha tele basura. No entiendo que Belén Esteban, Jorge J Vázquez o María Patiño tengan cientos de miles de seguidores. Vaya país. Que nivelado.

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