Suplantando la identidad

Identidad detail

No suele caber en la mente de muchos que lo que a uno le provoca problemas es lo mismo que para otro, antes que él, encontró una solución. Y es que no hay nada nuevo que nos pueda pasar y que no le haya pasado a cientos o miles de personas antes que a nosotros.

Las historias sobre superación de conflictos están si no llenas lo menos muy transitadas de personas que han enfrentado, con toda seguridad, aquello a lo que nosotros nos vamos a enfrentar. Abrir una empresa, la muerte de un ser querido, un cambio radical de nuestro aspecto o forma de ser, todas esas cosas que pueden ser absolutamente nuevas para alguien no son sino algo viejo, repetido y pesado para otros. La ventaja es ineludible, siempre y cuando se quiera triunfar, porque podemos aprender todo cuanto necesitemos para salir adelante y que nuestra historia se una a las que son utilizadas como guía futura para quienes lo necesiten.

 

Las guías de seguimiento personal a las que nos aferramos son aquellas que de un modo u otro han provocado o están provocando un cambio personal significativo en nuestra vida. Son capaces de hacernos entender que las cosas pueden hacerse de otra manera y que nosotros también podemos hacerlas gracias a la afinidad que hemos creado con esas personas. Por eso es tan importante elegir bien a quién tomamos como ejemplo para mejorar cada aspecto de nuestras vidas.

 

Igual de importante resulta la construcción de una identidad propia. ¿Cómo podremos ser nosotros si a cada instante nos queremos parecer a otros? Porque a quien nos queramos parecer nos enseña únicamente que las cosas, a nuestro propio estilo, son posibles hacerlas. Este es uno de los problemas del "Modelling", que la gente particularmente necesitada de un líder personal no busca aprender de él y aumentar su confianza en sí mismo, sino copiar literalmente la personalidad de esta persona. Las suplantaciones de indentidad no se refieren únicamente a delitos con término judicial o rellenos para programas de televisión.

 

No resulta menos importante la "elección" de una personalidad que se sienta como nuestra, que nos defina realmente. Gran cantidad de problemas de socialización vienen dados por no saber con exactitud cómo representar lo que llevamos por dentro.Y aquí la cuestión, ¿somos lo que queremos aunque no lo representemos o buena parte nuestros actos delatan una personalidad fuera de control? Examinar lo que uno hace por fuera puede darnos una pista de lo que sucede por dentro, pero ocurre que en la mayoría de los casos las personas expresan algo que no son. Entonces tenemos que determinar primero si somos como realmente queremos, lo que incluye un análisis exhaustivo de valores, principios y creencias, y segundo, si lo que representamos se ajusta a esos valores, principios y creencias. Y este es el mejor camino para convertirnos en la clase de persona que hayamos tomado como ejemplo.

 

A la hora de interiorizar aspectos de otras personas que nosotros queremos tener, deberemos fijarnos si ese valor o principio va acorde a nuestros deseos y, si es así, ponerlo en práctica hasta que su interiorización y puesta en escena sean sólidos y congruentes.

 

Lo que no está bien y no debemos tolerar es pasarnos la vida fingiendo, adoptando actitudes y tomando acciones y decisiones que se hallen lejos de nuestros verdaderos deseos. Esto requiere valor, pero no del valor que se necesita en la batalla sino del más poderoso y sutíl al que se pueda aspirar, que es el de construir una personalidad que refleje fielmente quiénes somos, qué es lo que queremos y cómo lo vamos a hacer.

Comentarios

Roberto Serna 11/10/2019 23:13 #4
Hola Teresa! Pues como bien sabes aquí solo tratamos temas sobre desarrollo y motivación, que eso no nos falte. Respecto a tu pregunta, sí, conucha frecuencia actuamos bajo las premisas de otro a quien consideramos con mayor valor. Pero así mo se puede crecer.
Teresa 10/10/2019 20:05 #3
Al leer el titulo, me dio la impresión de que se trataba de esa suplantación que es delito, qué manía tenemos de pensar en negativo cuando abrimos el periódico. Por qué será????? Pero, incluso este otro tipo, el de querer parecernos a otra persona, o querer imitarla, porque es nuestro líder, no será que queremos engañarnos a nosotros mismos??? No será falta de personalidad???.
Roberto Serna 09/10/2019 13:10 #2
Buenas tardes Gonzalo! Pues esa es la idea no? A debatir todo el mundo se ha dicho.Yo en este caso me quedo también con la parte buena, encontrando algo en los demás que me pueda servir a mi y después trabajar para interiorizarlo. Sin duda es un debate que puede dar para mucho. Un saludo!
Gonzalo José 07/10/2019 17:14 #1
Buenas tardes Roberto. Todos tus artículos dan para mucho debate y reflexión, ya lo he expresado más veces en este medio y en ésta misma página. Pero quizá vea en éste último, un debate enorme, amplísimo. Todos tenemos un poco, o un mucho, a lo largo de la vida, de Suplantación de Identidad. Para mí es buenísimo, somos humanos. Si es para bien,claro, porque si se exceden los límites, puede ser peligrosa. Yo me quedo con la buena, la que nos hace sentirnos importantes, grandes, y sobre todo luchadores de algo que merece la pena; y que al final resulta que no tiene tanto de suplantación, sino que es parte de esa personalidad nuestra que está escondida, ya que tenemos tantos y tantos puntos en común unos y otros. Mucho más de lo que imaginamos. Este tema podría dar para comentar páginas y páginas. Lo importante: elegir bien a la persona que hemos tomado como ejemplo.

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