De frente y por derecho

De frente y por derecho

Por Iluminado Prieto

Intereses, Derecho y Justicia


Tras la cena hemos salido al jardín, la luna llena nos ilumina y, agradable, el calor de la noche propicia el hablar, el hablar relajado, el hablar superficial, de esto, de aquello, de libros. Sale Sandor Marai, el escritor húngaro, y entre otras obras, ella habla de Divorcio en Buda; escucho y sorprendido, me pongo en guardia, conozca ese autor, sus libros me llevaron a su biografía. Y así, de las cuitas de un juez a quien, en el libro, le corresponde el divorcio de unos conocidos al divorcio de unos conocidos comunes de los contertulios hay un paso, y dado este, aparece la queja del funcionamiento de la Justicia. Son médicos y empresarios, si bien presente, no entro en la conversación pues, intereses, Derecho y Justicia, conforman mi complejo entorno profesional. Ya en casa, poca cama, las luces del alba me encuentran redactando estas líneas.

El recién nacido reclama el pecho de la madre, lo necesita, llora y mama. Le cuidan y crece. Toma las cosas a su alrededor y las usa, se acostumbra; y un día de alguna de ellas dice "mío". En el jardín de infancia comparte espacio, si bien, tanto el babi como sus cosas tienen su nombre, Se pone a la cola, y aprende ponerse a la cola. Conoce su pupitre, distingue lo suyo de lo ajeno, y poco a poco, el compartir del quitar. En la escuela aprenderá lo de las notas, y poco a poco su significado, cuanto mejores, mejor; mejor ¿para qué?, y cuando aún no tiene conciencia del tiempo, pronto comprenderá el castrante significado clasificador y sus consecuencias, presentes y futuras. Lo propio y lo ajeno ya lo tiene asumido, las diferencias sociales también; el tiempo sigue siendo un concepto innecesario.

Matrícula, libros y cuadernos, coste, beca; la edad y el entorno le va creando conceptos, también, cuando el tiempo es infinito, el de futuro. Y ahí, cuando adolescente poco a poco sale al mundo, cuando poco a poco aprende del mundo, los intereses toman cuerpo, y concluida la educación obligatoria, una de las decisiones de la vida, continuar estudios, incorporarse al mundo del trabajo. El dinero, su concepto, va tomando cuerpo y ayuda a configurar otro, el futuro que no el tiempo, binomio de conceptos enredados cuyo influjo le acompañará en la vida. Concluidos los estudios, joven, el deseo de vivir, el dejar de ver la vida desde el escaparate, el ser protagonista, choca con los deseos de los otros, y para cada entorno profesional, muchos fueron los llamados, pero pocos los elegidos, si bien todos, buscan el dinero y sus posibilidades.

Ya conoce la relación con lo público, el trabajo público frente al privado, lo seguro frente a lo contingente. Y la vida va pasando, compleja, creando un patrimonio, pagando impuestos. Llegan los hijos; fallecen los abuelos y padres, y el tiempo, si bien largo, ya no es infinito, aunque ahí está el futuro. Altibajos en la vida, humanos, patrimoniales. Y llega la jubilación, y el futuro y el tiempo, ya son otros. Y la rueda sigue. Y, cuestión importante, sigue en paz. Los papeles hablan, títulos académicos, contratos y escrituras, certificados; los hombres dicen, abogados, procuradores, notarios, registradores, fiscales, jueces, inspectores, y la rueda sigue. Tiempo y edad, la persona, la familia y el patrimonio; lo público y lo privado. Todo ello en un entorno social, sea este de pequeña aldea, sea el de la capital del Estado; todos, queramos o no, afectados por el mundo del dinero, el de las posibilidades a través de su uso, el de los intereses propios y ajenos, el de los conflictos entre intereses distintos; los tributos. Es mi derecho, esto no es justo. Y todos sabemos de qué se habla, sobre conceptos jurídicos indeterminados.

Interés: Aquello que conviene o tiene importancia para una persona, grupo o entidad. Interés difuso: Interés que se encuentra diseminado en una colectividad, que corresponde a cada uno de sus miembros y que no emana de títulos de propiedad, derechos o acciones concretas. (Diccionario del español jurídico). Y todos percibimos, ajeno a la voluntad de cada cual y a la colectiva, cierto orden en las cosas; según Hugo Grocio (1583-1645) el Derecho Natural responde a una razón tan universal y permanente, es tan inmutable "que ni aun Dios lo puede cambiar". Para Samuel Puffendorf (1632-1694), "todo lo que contribuye necesariamente a la sociabilidad universal debe ser tenido por prescrito en el derecho natural; y todo lo que le enturbia, debe, por el contrario, ser prohibido por el mismo derecho". Pero ese Derecho Natural, el percibido, carece de normas escritas.

Ajeno a la voluntad individual, la historia lo corrobora, para nosotros el Derecho Romano forja la voluntad colectiva. Sobre el Derecho Romano, ya norma escrita, se desarrolla nuestro Derecho y gran parte de los ordenamientos de los actuales Estados europeos. El 'Diccionario del español jurídico' recoge como Derecho tanto el 'Conjunto de principios, normas, costumbres y concepciones jurisprudenciales y de la comunidad jurídica, de los que derivan las reglas de ordenación de la sociedad y de los poderes públicos, así como los derechos de los individuos y sus relaciones con aquellos' como 'Prerrogativa o facultad de una persona reconocida por el ordenamiento jurídico, o derivada de relaciones jurídicas con otros sujetos'. Seguridad jurídica como concepto, si bien indeterminado, su alcance y contenido determinable en cada caso.

El Derecho está hecho para los hombres, es una herramienta de los hombres, los hombres no estamos hechos para el Derecho, aunque, si para la Justicia. El Derecho se aplica de forma distinta en los distintos tiempos de las personas; cuando niño, cuando joven, cuando persona madura o ya mayor, anciana. El Derecho Laboral, el Derecho Penal, el Derecho Administrativo están lejos del niño y del adolescente, no así el Derecho Civil, pues la muerte siempre presente suele conllevar la cuestión de la herencia. El joven trabaja, ingresos y gastos, ahorro e inversión, aparece el ámbito tributario del Derecho Administrativo. Lo propio y lo ajeno, y el ámbito del Derecho Penal. La Administración en cualquier estadio y nuestra relación con ella, Seguridad Social y derechos pasivos como las pensiones entre otros, y surge el Derecho Administrativo. A cada edad un Derecho, a cada edad una amalgama de los distintos Derechos. Pero siempre, la persona, la familia y el patrimonio, así como las circunstancias que interrelacionan esas tres ideas. El niño y sus padres; el niño y la escolarización; el joven y sus estudios; sus padres y la hipoteca de la vivienda; el joven y su trabajo; el joven y sus tributos; el joven y su matrimonio y su patrimonio; el joven y sus hijos; la muerte de sus padres; la persona madura y la rueda de la vida.

Hoy, en la España de las autonomías incardinada en la Unión Europea y el Consejo de Europa, en la Organización de Naciones Unidas y con vínculos internacionales a través de Tratados y Acuerdos internacionales, nuestro ordenamiento jurídico abarca tanto las leyes emanadas del Congreso o de los Parlamentos autonómicos, los reglamentos estatales o autonómicos, como las normas emanadas de los Tratados y Organizaciones internacionales, circunstancia compleja, pues el ordenamiento jurídico, siempre en continua evolución, en un intento de adaptación a las realidades sociales nacionales e internacionales, no es ni cerrado ni unívoco, existen lagunas legales y existe conflicto entre normas. Y aquí, cuando la laguna o el conflicto normativo se produce, entran en juego los valores y principios de nuestras sociedades, la necesidad de integrar e interpretar las normas atendiendo a las normas constitucionales, entendiendo por estas, aquellas que recogen la evolución de los valores y principios que en cada momento rigen en la sociedad, en la sociedad internacional.

Esa integración, esa interpretación son competencia inicial de los abogados quien en caso de litigio las ha de hacer valer; su aplicación inicial corresponde a los jueces quienes han de definir en cada caso concreto, en cada litigio cual es el Derecho aplicable, y en caso de duda, cuando es posible, plantear a los Tribunales 'Constitucionales', sean nacionales o internacionales, la interpretación de la norma conforme a la Constitución nacional o la internacional. Constitución Española, Tribunal Constitucional; Tratado de la Unión Europea, Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, Tribunal de Justicia de la Unión Europea; Convenio Europeo de Derechos Humanos, Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La Justicia, según el Diccionario indicado, 'Principio constitucionalmente consagrado como valor superior del ordenamiento jurídico en el que confluyen los de razonabilidad, igualdad, equidad, proporcionalidad, respeto a la legalidad y prohibición de la arbitrariedad, ya que, según los casos, se identifica con alguno de estos otros principios'. La Justicia como anhelo de cada cual cuando la vida aprieta el zapato, lo justo en cada caso, en mi caso. Anhelo, utopía; en algunos casos, con fundamento en el Derecho, en la norma escrita en su integración e interpretación, algo casi posible, pues lo justo es ahora con sentencia, pero no lo fue entonces al principio, y en el camino quedaron truncadas vidas, patrimonios y esperanzas.

Intereses, Derecho y Justicia. Persona familia y patrimonio. Las patas del mundo del Derecho. Durante la conversación nocturna no quise hablar, quizás hubiera resultado pedante. Ahora, con las primeras luces, cuando en mis manos tengo mi Divorcio en Buda, me doy cuenta de su última frase: "La noche ha acabado, comienza el día". Y como en la primera frase, allí septiembre, aquí el sábado, "se anunciaba un calor sofocante". Quizás estas notas matinales, casi cenitales, sirvan para otra conversación nocturna, mitigadora de la insatisfacción con la Justicia. Les mandaré el enlace.