El ADN nuclear fija la conexión entre los habitantes de Atapuerca y los neandertales

Scientific Films /Javier Trueba

Un estudio de ADN nuclear de hace 430.000 años ha permitido establecer la conexión entre los habitantes de la Sima de los Huesos de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos) y los neandertales.

El estudio se ha realizado en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Lepzig, donde a través del análisis de un fémur hallado en la Sima de los Huesos se ha podido relacionar a los habitantes del enclave burgalés con los neandertales, según una información publicada por la Junta de Castilla y León a partir de un artículo de la revista Nature.

  

El líder de esta investigación y primer autor del artículo, Matthias Meyer, ha explicado que la Sima de los Huesos es un yacimiento único fuera del suelo helado del ártico que permite recuperar ADN del Pleistoceno Medio, mientras que el director del laboratorio de ADN del Max Planck de Leipzig, Svanet Pääbo, ha recalcado que este resultado indica que la separación entre neandertales y denisovanos es anterior a los 430.000 años que tienen los fósiles de la Sima de los Huesos.

  

Este científico también ha destacado que, este dato, sugiere que la separación de la línea que conduce al Homo sapiens de las otras líneas se pudo haber producido entre hace 550.000 y 800.000 años.

  

Con el intervalo estimado por Pääbo, los fósiles del yacimiento burgalés de Gran Dolina, en la misma Sierra de Atapuerca, datados entre 800.00 años y un millón de años, se confirman como los mejores candidatos para ocupar la posición clave del último antepasado común entre ambas especies.

  

Por su parte, el director científico del Museo de la Evolución Humana (MEH) de la capital burgalesa y uno de los autores del estudio publicado, Juan Luis Arsuaga, ha señalado que "hemos esperado muchos años hasta que las técnicas paleogenéticas han avanzado lo suficiente como para que se produzca este pequeño milagro".

  

Arsuaga ha explicado que, durante años, se ha excavado "con el máximo cuidado y enorme lentitud" para no contaminar los fósiles con el ADN de los propios paleontólogos y, aunque ha reconocido que se ha tratado de un trabajo "muy exigente", ha remarcado que "merece la pena".

 

GENOMA MITOCONDRIAL

  

En 2014, la revista Nature publicó un estudio del genoma mitocondrial casi completo de un fémur de la Sima de los Huesos, lo que permitió extraer una secuencia que relacionaba a los habitantes de Atapuerca con los de denisovanos, una población extinguida que vivió en Siberia y no con los neandertales.

  

Ese mismo año, la revista Science publicaba un amplio estudio paleontológico que mostraba una relación evolutiva de la Sima de los Huesos con los neandertales, que serían sus descendientes, por lo que desde entonces se ha buscado en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Lipzig ADN nuclear en la Sima de los Huesos.

  

Hay que señalar que el ADN mitocondrial proporciona una información parcial porque se transmite sólo por línea materna, mientras que el ADN nuclear se hereda por ambas líneas.