Silueta original

Feliz con poco

Félix Martín Santos

Iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón: ¡Descubramos una obra de arte universal!

La conservación y vigencia de la iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón (Burgos) constituye un admirable ejemplo de asociacionismo humano en pos de un objetivo loable: la restauración y promoción de una obra de arte patrimonial para beneficio no sólo de los habitantes del entorno comunitario o nacional sino de todo ciudadano del planeta tanto de la actual generación cuanto de las venideras. 

Efectivamente, merced al impulso de la Asociación de Amigos de Villamorón se ha podido salvar de la ruina más absoluta uno de los primeros templos construidos durante los primeros balbuceos del gótico de la península ibérica: la iglesia de Santiago Apóstol. 

 

ACCESO

 

Desde Burgos capital a Villamorón hay menos de una cincuentena de kilómetros (44 km), por lo que en coche tardaremos algo más de media hora. Tras recorrer unos pocos kilómetros por una de las  rondas que circunvalan la capital, la BU-30, veremos a nuestra izquierda Villagonzalo Pedernales, momento en el que, a nuestra derecha, aparece el acceso a la autovía del Camino de Santiago, la  A-231, que deberemos coger y no abandonar durante poco más de treinta kilómetros (33 km) hasta llegar al acceso a Sasamón y a Olmillos de Sasamón, donde saldremos de la citada autovía. Ahora nos dirigiremos al primer pueblo (por la BU-P-4041) al que llegaremos en corto trayecto.

 

Una vez en Sasamón dejaremos, a nuestra izquierda, el trozo de muralla conservada y, más arriba, la imponente imagen de su iglesia de Santa María la Real, para acceder a la carretera de Villadiego (BU-640), a nuestra derecha, a fin de recorrer los siete kilómetros que distan hasta Villegas. Al llegar a la plaza mayor de esta población, nos dirigiremos a la izquierda para recorrer el kilómetro que queda hasta Villamorón.

 

Iglesia de Santa Eugenia de Villegas en fase de restauración (Burgos). 23-02-2017

 

Aunque antes de emprender este corto trayecto, es fácil caer en la tentación de contemplar, a nuestra derecha, el singular Arco Conjuradero y la estilizada imagen de la iglesia de Santa Eugenia de Villegas, declarada Bien de Interés Cultural, cuyas cubiertas están siendo actualmente restauradas por Alfonso Basterra, merced al impulso de la Asociación Cultural Puentipiedra junto a la Parroquia, el Ayuntamiento de Villegas y la Asociación Amigos de Villamorón. Además, Ángel L.Palomino se ha responsabilizado de la arqueología de la arquitectura tanto de esta iglesia de Villegas como de la de Santiago Apóstol de Villamorón.

 

Ya en el trayecto a Villamorón pasaremos al otro lado del río Brullés para, enseguida, llegar a nuestro objetivo.

 

La primera vez que accedí a este solar obtuve sensaciones y percepciones ambivalentes, pues se mezclaron las de alegría y franco entusiasmo con las de pena y cierta melancolía: las primeras, aparecieron nada más contemplar una iglesia de rotunda y elegante arquitectura, que deslumbraba y apabullaba al tiempo, y que servía para congraciarme con aquellos hombres que concibieron y crearon tan notable obra de arte en los albores del gótico; las segundas, surgieron al ver, tras deambular un poco en derredor, las ruinas de gran parte del caserío, con sus adobes desmoronados, sus techumbres caídas, sus vigas desvencijadas, sin puertas que impidieran ver su interior cubierto por escombros y maleza.

 

Iglesia De Santiago Apóstol de Villamorón (Burgos). Fachada meridional

 

Caserío arruinado de Villamorón. Al fondo, la iglesia de Santiago Apóstol

 

RETAZO HISTÓRICO

 

Las tierras de Villamorón ya fueron holladas por los celtíberos (necrópolis en el pago de “El Peral”) y, más tarde, por los romanos, como se desprende de los restos hallados (terra sigillata, teja curva y ladrillo) en el pago de “El Palomar”, situado al noroeste junto a un pequeño arroyo, afluente del río Brullés. Además, aún permanece un testigo fiel de la ocupación romana: una fuente, construida para resguardar el manantial origen del arroyo junto al cual se descubrieron los restos anteriores. 

 

Fuente romana de Villamorón 18-02-2017

 

"Por otra parte, el emplazamiento de la iglesia de Santiago Apóstol, en su ángulo suroeste, coincidió con un asentamiento romano, como pudo comprobarse en los sondeos arqueológicos efectuados por Ángel L. Palomino."      

 

Tras la desaparición del imperio romano, aunque estos solares pudieron ser ocupados por el ser humano, no existen testigos documentales de poblamiento humano hasta mediados del siglo XIII, cuando a propósito de una escritura de préstamos episcopales aparece por primera vez el nombre de “Villa Moro” que, según el gran medievalista castellano, Gonzalo Martínez Díez, equivaldría a “Villa de Mauronta”.

 

En los citados préstamos del obispado de Burgos, regido por don Aparicio (1247 a 1257), también se menciona a Villegas, aportando 50 maravedís en tanto que Villamorón pagó 42, más que los 12 que le cobraron a Villamayor de Treviño.

 

Basándonos en estos antropónimos, se tiende a considerar que, tras fundar Villadiego el conde Diego en el año 880, dos de sus hombres, Mauronta y Egas, fundaron los pueblos de Villamorón y Villegas, respectivamente, a ambos lados del río Brullés.

 

Siguiendo con las referencias documentales, durante el siglo XI se registraron otros pueblos del entorno de Villamorón: Villanoño (en 1068), Villamayor de Treviño (1071) y Villasidro (1085). En consecuencia, es bastante factible que tanto Villamorón como Villegas ya pudieran funcionar en esta época.

 

Tampoco se conoce a ciencia cierta la unidad territorial de tipo administrativo en la que pudieran encuadrarse nuestros pueblos, aunque Gonzalo Martínez Díez cree que podrían pertenecer al alfoz de Hormaza, ya en el siglo XIII.

 

Precisamente durante el siglo XIII es cuando parece que se construyó la iglesia de Santiago Apóstol, según evidencian sus rasgos y elementos arquitectónicos, al igual que sus vecinas de Grijalva (Iglesia de Santa María de los  Reyes) y de Sasamón (Iglesia de Santa María la Real).

 

Iglesia de Santa María de los Reyes de Grijalva (Burgos). 23-02-2017

 

Iglesia de Santa María de los Reyes. Grijalva

 

Entramos en el siglo XIV, cuando el territorio castellano estaba dividido en Merindades, estando nuestros dos pueblos, Villamorón y Villegas, incluidos en la de Castrojeriz. Forman parte de agrupaciones humanas de parentesco familiar, pues proceden de un único linaje, esto es, behetrías. Parece que ambos poblados dependían de los Villegas, poderosos señores, cuyo más ilustre antepasado fue Pedro Ruiz de Villegas, repostero del rey Alfonso X, cuya función consistía en custodiar objetos propios del servicio del rey.

 

Ya bien pronto, Villamorón ve reducidos sus efectivos con respecto a Villegas, de uno a tres vecinos, pues en un impuesto real, la denominada martiniega, los de Villamorón pagaban el día de San Martín 90 maravedís mientras que los de Villegas abonaban 270.

 

Durante el siglo XV, el advenimiento de los Trastámara favoreció extraordinariamente a los Velasco, los cuales obtuvieron propiedades en nuestros dos pueblos. Uno de ellos, Sancho de Velasco, señor de Arnedo, señoreó y tiranizó estos lares, intentando imponer su voluntad en todo lance. De esta suerte, presionó para fusionar ambos pueblos por interés personal, que no para beneficio de unos u otros. No obstante, tal tiranía señorial fue bastante controlada por los Reyes Católicos.

            

Concordia de 1491

 

En cualquier caso, dado la sucesión de litigios entre ambos poblamientos durante las últimas décadas del siglo XV, las presiones particulares del señor de Arnedo, las limitaciones de uno, Villamorón, y el predominio creciente del otro, Villegas, fue preciso firmar una concordia el 13 de abril de 1491, en virtud de la cual se procedía al hermanamiento de Villamorón y Villegas, siendo gobernados, a partir de entonces, por un solo concejo o ayuntamiento, que se ubicaría en Villegas.

 

Pasaron los años y los siglos con una actividad productiva meramente agraria y, por tanto, muy vulnerable a situaciones meteorológicas adversas, como las sequías, las tormentas y los granizos,  por lo que los autóctonos de estas tierras adoptaron actitudes preventivas, algunas tan singulares como la conjura de las tormentas y la bendición de los aires, que el concejo encomendó a los párrocos locales. Villegas es testigo de tales hechos, dado que todavía conserva un Arco Conjuradero, como antes mencionamos, junto al ayuntamiento y enfrente de la iglesia de Santa Eugenia. Se trata de uno de los cuatros Arcos Conjuraderos que aún subsisten en Castilla y León. Los otros tres son los de Poza de la Sal, también en Burgos; Cuenca de Campos, en Valladolid; Cojuelos de Ojeda, en Palencia.

 

Catastro de Ensenada de 1752: información objetiva

 

Durante el siglo XVIII aparece un personaje, el Marqués de la Ensenada, ministro de Fernando VI, que propició la elaboración de un Catastro para la contribución única, que representa una de las mejores fuentes de datos para conocer las actividades productivas de los vecinos de todos los pueblos del país.

 

Con respecto a Villamorón y Villegas la información no tiene desperdicio, dado que merced a ella sabemos que forman parte de una Villa con dos barrios, pero con idéntica jurisdicción, fiscalidad, comunidad de pastos, agua, leña, y otros servicios. Ya no están sometidos al capricho de la nobleza, pues sólo dependen del rey.

 

Por este catastro de 1752 sabemos que su término tenía cuatro leguas y cuatro de contorno, necesitando cinco horas para recorrerlo. También nos ilustra sobre el tipo de cultivos: cereales trigo y cebada), lino y viñedos. Además, disponían de miel: 59 colmenas.

 

Tampoco andaban escasos de animales domésticos, pues se criaban todos, incluyendo los pavos (5 reales por unidad). 

 

Además disponían de médico, escribano y herrero, a los que pagaban 70 fanegas de trigo (unos 1.050 reales), 94 fanegas (1.400 reales) y 40 fanegas de trigo más 150 reales, respectivamente.

 

Los vecinos vivían con cierto desahogo, dado que su renta anual correspondía a 850 reales.

 

Como decíamos antes, su vida giraba en torno a los círculos agrarios, con un terreno predominantemente de secano, por lo que sus cosechas dependían de la bondad del tiempo.

                       

Real Chancillería de Valladolid: Demanda de separación en 1764

  

Sin embargo, hay un momento en que los vecinos de Villamorón propugnaron por independizarse de Villegas, a fin de poseer concejo propio, con separación de sus términos, pastos y demás.  Fue durante el año 1764 cuando transmiten sus pretensiones a la Real Chancillería de Valladolid, mediante el pleito correspondiente. Fundamentan la demanda en una serie de agravios y vejaciones  que habían sufrido por los de Villegas, en relación al gobierno, administración y otros aspectos económicos.

 

El caso es que los de Valladolid resuelven la disputa negativamente para los intereses y demandas de los villamoricos, dado que desde la Chancillería vallisoletana se les ordena que no modifiquen el acuerdo de 1491.

 

 Ocaso y despoblación

 

Ya desde principios del siglo XIX, Villamorón experimentó una progresiva pérdida de habitantes que concluyó con la actual ruina y despoblación, aunque en 1950 aún vivían 149 personas en este pueblo y 476 en Villegas.

 

En el momento actual, en Villamorón sólo se yerguen algunas casas, ocupadas en verano y en fines de semana por los herederos de los últimos vecinos, que se resisten orgullosamente a perder sus raíces, sus recuerdos heredados de mil años de historia en estos lares familiares.

 

Además, la contemplación de su extraordinaria iglesia de Santiago Apóstol es probable que sirva para aumentar su autoestima, la que seguramente animó a sus ancestros para formar durante el siglo XVI  la Cofradía de Santiago, la cual no sólo fomentó el culto de este apóstol sino también el de otras devociones de tipo mariano, como “las cuatro festividades de la Virgen”, la de santo Tomás, santa Ana y la de las Ánimas.

 

Actualmente, se sigue conmemorando la festividad de Santiago Apóstol, momento que reúne tanto a oriundos como a foráneos amantes del arte, del patrimonio y de lo trascendente.

 

Bien cierto es que la Asociación de Amigos de Villamorón vela constantemente por la conservación y la promoción de esta magna obra de arte, estimulando diversos acontecimientos culturales para dinamizarla y revitalizarla. Gracias a ellos se consiguió librarla de la ruina y de la más absoluta dejadez, como mencionamos al principio de este contenido. Además, como ejemplo de hermanamiento, los vecinos de Villegas también están implicados activamente en la conservación de ese recuerdo de sus antiguos vecinos.

 

FUENTE ROMANA

 

Si deambulamos un poco en dirección noroeste pronto accederemos a las antiguas bodegas, que parecen invitarnos a entrar, a nuestra derecha, sin puerta alguna que las guarde.

 

Bodega de Villamorón. 18-02-2017

 

Progresaremos unos pocos metros más, remontando una cuestecilla, para empezar a ver la citada fuente romana, a la que, en corto trecho, accederemos.

 

Se trata de una pila de unos dos metros cuadrados rodeada por una especie de caseta cuadrangular de sillería caliza, que tiene por techumbre una bóveda de cañón sostenida por un arco de medio punto con buenas dovelas. Lajas pétreas bien dispuestas cubren todo el conjunto, constituyendo una cubierta a dos aguas.

 

La edificación romana no acaba ahí, pues el agua es conducida por un estrecho canal, labrado entre aplanados bloques de piedra, hasta desembocar en un estanque rectangular.

 

Este venero me recuerda mucho a la fuente romana de Lara de los Infantes, aunque ésta es más alta y airosa, sin evidencia de estanque alguno, con una cubierta a dos aguas construida con lanchas de piedra, más superpuestas que en armónica unión.

 

Fuente romana de Villamorón

 

Fuente romana de Villamorón

 

Fuente de Lara de los Infantes

 

DATACIÓN DE LA OBRA

 

Entramos en un peliagudo y confuso asunto, pues hasta hace poco no existía una fecha de creación de este templo en la que coincidieran plenamente los investigadores y estudiosos de la misma. Algunos la consideraron de tipología románica (P. Serrano), otros pensaron que pertenecía a un románico tardío (B. Valdivielso), varios creyeron que era una iglesia de transición del románico al gótico (F. Palomero y M. Llardia), alguno habló de templo protogótico (S. Andrés Ordax), incluso no faltó quien la incluyó en el  gótico puro y avanzado (A. Bartolomé).

 

También es cierto que este conjunto de impresiones corresponde a personas que, si bien se maravillaron por la belleza de esta iglesia, no pasaron de la mera contemplación, esto es, no parece que efectuaran ningún estudio sólido sobre el terreno.

 

Hubo que esperar hasta principios de esta década para que los investigadores de la Enciclopedia del Románico de Castilla y León, luego extensiva al resto del románico peninsular, efectuaran el primer estudio de relieve sobre la misma. Así, Jaime Nuño González y su grupo fueron los primeros que hicieron una completa planimetría de la misma así como un estudio riguroso de este templo, que posteriormente publicaron (Primer tomo del románico de Burgos, páginas: 625 a 632, publicado en el año 2002). Tras el mismo, consideraron que se trataba de un edificio de características plenamente góticas, que fecharon hacia mediados o segunda mitad del siglo XIII y en el que todavía perviven algunas formas arquitectónicas y decorativas del románico previo, lo que parece lógico, dado que un cambio de estilo no suele acontecer bruscamente.

 

Posteriormente se efectuaron una serie de obras de restauración y consolidación de este templo a cargo del arquitecto Antonio de la Fuente, lo que le permitió fijar la datación de la misma en el segundo cuarto del siglo XIII.

 

La Asociación de Amigos de Villamorón, ante la carencia de un exhaustivo estudio de la iglesia de Santiago Apóstol, impulsó el estudio de la misma, patrocinando la investigación de la doctora María José Zaparaín, que concluyó, en junio de 2013, con la publicación del libro correspondiente: “Villamorón y el Templo de Santiago Apóstol. Más allá del Silencio”.

 

La completa lectura del mismo permite apreciar la rigurosa investigación efectuada por esta autora, tanto de la historia de estos pueblos como, sobre todo, de la obra artística. Merced a la misma, María José Zaparaín cree que gran parte de la construcción de este templo se realizó a partir del tercer cuarto del siglo XIII, coincidiendo con el reinado de Alfonso X el Sabio (reinó entre 1252 y 1284), cuando cobraron un protagonismo especial los miembros del linaje de los Villegas, con Pedro Ruiz de Villegas a la cabeza, el repostero del rey, como dijimos antes. No hay que olvidar que Villamorón, Villegas y Olmos de la Picaza estaban bajo la égida de los Villegas.

 

Esta doctora también coincide con otros autores (Elie Lambert) en que las obras de esta iglesia se prolongaron hasta el siglo XIV, como puede desprenderse de las relevantes diferencias materiales y constructivas observadas en las zonas de cierre de la fábrica.

 

También Zaparaín rebatió la teoría que atribuía un notable ascendiente de Villamorón en el diseño y construcción de las denominadas iglesias fernandinas de Córdoba, las cuales empezaron a construirse a finales del siglo XIII, perteneciendo la mayoría a la decimocuarta centuria. Para ello se basa en que todas las iglesias cordobesas carecen de cabecera plana, un hecho distintivo de Santiago Apóstol. Además, “la tipología de los arcos y pilares guarda ninguna correspondencia con nuestro templo, pues mientras éste fue pensado desde un principio para cubierta abovedada, las iglesias cordobesas se cerraron con armadura de madera. Sus similitudes se reducen a la apertura de tres portadas y a la composición del hastial de los pies presidido por un bello rosetón”, argumenta la investigadora.

 

Esta investigadora opina que las semejanzas observadas entre la iglesia de Villamorón y las cordobesas se deben más al influjo que tuvieron, una y otras, de los edificios de la capital burgalesa, esto es, del monasterio de las Huelgas y de la Catedral.

 

DESCRIPCIÓN DE LA OBRA ARTÍSTICA

   

Para seguir un cierto orden, primero me voy a centrar en la parte externa, recientemente restaurada y consolidada, para luego describir brevemente el interior.

 

Iglesia Santiago Apóstol. Vista sureste

 

Iglesia de Santiago Aóstol. Villamorón. Vista suroeste

 

DESCRIPCIÓN DEL EXTERIOR

      

Enseguida observaremos un alargado templo, rectangular, constituido por tres naves longitudinales, con una central muy destacada, superando en altura y anchura a las laterales, sin transepto o nave transversal, y con una cabecera cuadrada y plana, sin ábsides redondeados. La fina horizontalidad se rompe por la presencia de una vigorosa e inhiesta torre que se alza sobre la capilla mayor, pareciendo un faro en medio de la vasta llanura circundante.

 

Tanto en los muros de la capilla mayor como en los de las naves laterales se observan contrafuertes, que, aunque de raigambre románica, tienen vertedores con forma de chaflán, de datación más tardía, remate que se repite en los contrafuertes en esquina. Toda la obra está construida con sillería caliza, bien tallada y dispuesta.

 

La techumbre es de teja, con una sola vertiente sobre las naves laterales y a dos aguas en la nave central.

 

Por el lado meridional existe una cerca, construida posteriormente, que rodea y protege el recinto por este flanco, mas dejando dos anchos arcos de medio punto, a fin de facilitar el acceso. También por este lado abierto al sur puede verse por delante de la cabecera lateral (nave de la epístola) una sacristía de concepción y elaboración posterior, que se adhiere y tapa la parte inferior del flanco meridional de la torre.

 

Santiago Apóstol de Villamorón: husillo meridional, sacristía, torre.

 

Santiago Apóstol de Villamorón: Fachada septentrional

 

HUSILLOS BILATERALES Y SIMÉTRICO

 

Las naves laterales están divididas en cuatro tramos, incluyendo el que sirve de cabecera colateral, existiendo entre este último y el inmediatamente precedente un husillo circular que se repite en ambas naves laterales. Su presencia bilateral o simétrica parece representar un esfuerzo por dotarle de más armonía y originalidad a esta soberbia iglesia, pues lo usual es ver sólo un husillo, el que se necesita para ascender por su escalera interior a la torre contigua.

   

Husillo septentrional de Santiago Apóstol (Villamorón)

 

Husillo meridional de Santiago Apóstol (Villamorón)

 

 Vista occidental de Santiago Apóstol: rosetón, torre y husillos simétricos

 

Los miembros de la Enciclopedia del Románico (Fundación de Santa María la Real de Aguilar de Campo) que se responsabilizaron del estudio de este templo vieron, en su momento, que ambos husillos no rebasaban la altura de las naves laterales, como mostraron en las fotos que efectuaron a tal efecto. En cambio, María José Zaparaín observó, durante su investigación, que ambos husillos se habían elevado en altura durante la restauración previa, rebasando significativamente la de las capillas laterales. Una actuación, cuando menos, controvertida.

                        

PORTADAS

  

Esta iglesia posee tres portadas: la occidental y la septentrional están tabicadas y cegadas, siendo la meridional la que sirve de acceso.

 

Portada meridional

 

La portada abierta al sur, al igual que la del norte, sobresalen de la línea del paramento lateral, resguardadas por un tejaroz cuya altura no rebasa la de las naves laterales. Su cornisa deja ver canecillos de morfología similar a los del resto de la construcción, de formas geométricas, bastante parecidos a los observados en la época románica previa.

 

Santiago Apóstol de Villamorón: Portada meridional

 

Portada meridional. Santiago Apóstol Villamorón

 

Esta portada meridional destaca por su notable relieve, con seis arquivoltas apuntadas, de las que la más interna está constituida por dovelas de forma cuadrada, en tanto que las restantes están molduradas a base de boceles y medias cañas.

 

Unas sencillas pilastras escalonadas sustentan el peso de las arquivoltas, sirviendo de línea de divisoria, entre unas y otras, una línea de imposta con moldura de nacela (su inicio cóncavo y vertical se remata en un cuarto de cilindro convexo).

 

Inscripción flanco este portada meridional. Santiago Apóstol

 

Inscripción memoria funeraria

 

Según accedemos por esta portada abierta al mediodía, podemos ver a nuestra derecha una inscripción con una memoria funeraria, de compleja interpretación. Jaime Nuño González  y colaboradores, de la citada Enciclopedia del Románico, al intentar interpretar su significado, señalaron que la rugosidad del soporte de piedra hace que la traza sea muy irregular y un tanto confusa: unas letras muy marcadas y otras levemente, alternancia de mayúsculas y minúsculas, gran parte de las palabras no están separadas, letra con formas angulosas, casi visigóticas, etc.

 

A pesar de estas limitaciones, estos investigadores se atrevieron a leer tal grafía, como sigue:

                                     ANNO MILLIS (I)MO

                                     OPCCMO SEISAG(es)IMO

                                     PRIMO NONAS DECE (m)BR (I)S OBIT

                                     DIE SANT NICOLAI

                                     FVIT SEPULTA MARI

                                     ANE [C]A[P]TE[S]A

  

Con este material, procedieron a efectuar la siguiente interpretación:

 

“En el año milésimo (y) ducentésimo sexagésimo primero (1261) el día de las nonas de diciembre murió Mariana… y fue sepultada el día de San Nicolás”.

 

Algunos detalles le hacen pensar en el siglo XIII: la letra escrita en latín, pues a partir del siglo XIV los epígrafes funerarios se escriben en castellano, al igual que el hecho de que los días se indiquen mediante nonas.

 

Portada septentrional

 

La portada expuesta al norte también se muestra sobre un cuerpo sutilmente avanzado y deja ver un arco apuntado que se apoya sobre dos estrechas columnas culminadas con dos capiteles ornamentados con planas hojas enrolladas en sus extremos. Entre uno y otras aparece una fina línea de imposta. Aunque el vano está tabicado, estos sencillísimos capiteles representan un pequeño detalle decorativo que no se aprecia en la portada meridional.

 

Portada septentrional de Santiago Apóstol

 

Capitel portada septentrional. Santiago Apóstol (Villamorón)

 

La cornisa que remata el cuerpo avanzado que aloja la portada al igual que la de los otros cuerpos de la nave lateral septentrional está sostenida por una serie de vigas rematadas en canecillos de formas geométricas excepto uno, que exhibe una cruz patada (cuatro brazos iguales, como las griegas, pero con los extremos ensanchados) incluida en un círculo sobre el que existe otro, englobando una imagen geométrica (tres rectas que convergen y se cortan en el centro del círculo, como una flor o quizá los rayos del sol).

 

Canecillo en cornisa nave lateral septentrional de Santiago Apóstol

 

Portada oeste

 

La portada occidental es la más sencilla de las tres, pues se muestra al mismo nivel del paramento,  con un arco apuntado, aunque al estar absolutamente cegada no podemos saber su verdadera estructura.

 

Portada occidental de Santiago Apóstol. Villamorón (Burgos)

 

 

Sistemas de iluminación y ventilación

 

Ventanas, óculos y un rosetón representan las diversas formas por las que penetra la luz y se consigue cierta ventilación.

 

VENTANAS CON ARCOS APUNTADOS DE LANCETA

 

Las ventanas que se observan en este templo son de arco apuntado triple, cuyos radios son mayores que su luz, constituyendo los denominados arcos apuntados de lanceta. Su parte inferior, la que corresponde al alféizar, se remató mediante un corte oblicuo para quitarle una arista (chaflán) y hacerlo más decorativo, además de facilitar la caída del agua de lluvia, quedando, pues, biselado o achaflanado.

 

Ventana con arco apuntado de lanceta en flanco este de la torre

 

Vano de lanceta en nave colateral meridional de Santiago Apóstol Villamorón

 

Ventana triple arco apuntado de lanceta. Fachada occidental de Santiago Apóstol

 

Este tipo de ventanas se distribuyen por los paramentos de la cabecera, central y colaterales. También aparecen en los paramentos de las pequeñas naves laterales, aunque en este caso, no aparecen en el tramo central de las mismas, dado que en él se sitúan las portadas.

 

En la cabecera orientada al norte (la del Evangelio, llamada así hasta la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II) se puede ver que la ventana ubicada en su lado más septentrional está tabicada.

                          

Estas ventanas de lanceta guardan bastante parecido con las de iglesia de la Real y Antigua de Gamonal, sita en la ciudad de Burgos.

                                        

ÓCULOS

 

La mitad superior de la nave central, la que se hace visible por encima de la altura de las laterales, exhibe óculos lobulados, con cuatro foliolos en los tres cuerpos de su flanco norte. Si nos fijamos en el flanco meridional, veremos también tres óculos: el primero, el más occidental, no está bien rematado, mientras que el tercero, el más próximo a la torre es trifoliado, como un trébol, siendo el del centro el mejor elaborado, pues sus cuatro círculos convergen armónicamente en el centro.

 

En la fachada septentrional, el óculo más oriental tampoco está bien rematado, el del medio está más conseguido, en tanto que el más occidental es donde el escultor se esmeró más, por dotarlo de más simetría y estilización en la disposición de sus cuatro círculos.

 

Óculos del flanco norte de la nave central. Santiago Apóstol

 

Óculos del flanco meridional nave central. Santiago Apóstol. Villamorón

 

Si permitimos que nuestra mente discurra por los derroteros de la simbología, podríamos decir que el trébol representa a la Santísima Trinidad, mientras que el número cuatro, el de los óculos cuadrifoliados, representaría el equilibrio material y espiritual, pues cuatro son los elementos de la antigüedad, los puntos cardinales, los evangelistas, las estaciones del año y las virtudes cardinales.

 

Es preciso mencionar que tanto en el triforio como en el claustro de la catedral de Burgos se observan óculos cuadrifoliados, mientras que los trifoliados pueden observarse también en el triforio de esta catedral.

 

Óculo trifoliado nave mayor o central. Santiago Apóstol. Villamorón

 

ROSETÓN: DESCRIPCIÓN Y SIMBOLOGÍA

 

En la fachada occidental se halla la mayor fuente de luz de esta iglesia: un rosetón decorado mediante arcos apuntados y círculos similares a los óculos cuadrifoliados, dispuestos en una triple serie concéntrica. El espacio más externo muestra semicírculos lobulados, el del centro exhibe arcos apuntados cuyo vértice se engarza entre los espacios que dejan los anteriores, en tanto que su base se acopla en los citados óculos cuadrifoliados.

 

Como apunta María José Zaparaín en su libro, en este rosetón se combinan armónicamente los dos tipos de ventanas existentes en el templo, las circulares y las de arco apuntado, las redondas y las angulosas, quizá para dotarlo de cierto simbolismo, acentuando el valor de la luz como principio unificador.

 

Rosetón de Santiago Apóstol. Villamorón (Burgos)

 

Rosetón de Santiago Apóstol. Villamorón (Burgos)

 

Rosetón Santiago Apóstol. Vista interior

 

Aunque si de simbología hemos de hablar, me parece más tentador utilizar la magia de los números. Efectivamente, en este rosetón se observan doce óculos superpuestos con otros doce arcos apuntados. Veamos el valor simbólico de este número.

 

El doce es considerado un número dúo perfecto, pues la suma de todos sus factores propios pares, dos, cuatro y seis, es igual a doce.

 

Por otra parte, simboliza a la iglesia universal mediante la representación de sus doce apóstoles, aunque también a las doce tribus de Israel, las doce puertas de Jerusalén Celeste, los doce meses del año o signos zodiacales, frecuentemente representados en iglesias románicas y catedrales góticas, doce frutos del árbol de la vida…

 

Por todo lo anterior, es considerado el número solar por excelencia y una cierta referencia de la cultura mediterránea, símbolo del origen cósmico, de la perfección y de la unidad.

 

Desconozco si los autores de este rosetón pretendieron otorgarle tal carga simbólica durante el diseño y ejecución del mismo, pero la idea me parece seductora.

 

Tampoco quiero soslayar la clásica interpretación del rosetón como símbolo de la Virgen María, por adoptar la forma de una rosa, al tiempo que símbolo de Jesucristo por ser la mayor fuente de luz.

 

RELACIÓN CON EL ROSETÓN DE LA FACHADA DEL SARMENTAL DE LA CATEDRAL DE BURGOS

 

María José Zaparaín señaló que el esquema compositivo del rosetón de la iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón guardaba un cierto parecido con el de la fachada del Sarmental de la catedral de Burgos, aunque la talla y la filigrana no fueron tan afortunadas.

 

Rosetón fachada del Sarmental. Catedral de Burgos

 

El rosetón catedralicio muestra cuatro círculos concéntricos de vanos felizmente trazados: el interno exhibe diez semicírculos, el del medio muestra diez óculos cuadrifoliados, el tercero deja ver  veinte alargados vanos, donde se combina la línea recta de sus largos lados con la redondeada de los cortos lados, de los que el más interno y estrecho parece un medio arco peraltado, engarzando con los óculos centrales mientras que el más externo y ancho adopta una forma de semicírculo trilobulado, que, en realidad, correspondería al cuarto círculo concéntrico, el más periférico.

 

En este bellísimo rosetón son diez los vanos que aparecen en los óculos centrales, una cifra que los amantes de la simbología relacionan con la perfección y retorno a la divinidad, pues resulta de la suma de los cuatro primeros dígitos y, además, es el número de los mandamientos de las Tablas de la Ley.

 

A mi entender, el rosetón de la catedral burgalesa ejerció más influjo en el diseño del rosetón de la vecina iglesia de San Esteban, pues son extremadamente parecidos en su traza y diseño. Aunque los veinte vanos del tercer y cuarto círculo de esta última iglesia muestran cierta desigualdad en sus proporciones.

 

Rosetón de la iglesia de San Esteban

 

CABECERA Y TORRE

 

La cabecera de la nave central se alza originando una vigorosa torre que aúna esbeltez con  sobriedad. Es un elemento distintivo de este templo que acrecienta su monumentalidad y su originalidad, dado que se eleva sobre el presbiterio, un lugar excepcional, pues es más común que las torres se yergan en la fachada occidental, en los pies de la iglesia, o en el espacio previo al presbiterio, sobre el crucero. Incluso, a veces, pueden verse sobre falsos cruceros, también por delante de la cabecera, como acontece en iglesias plenamente románicas como las del El Almiñé, San Pedro de Tejada y Valdenoceda, las tres ubicadas en el valle de Valdivielso, así como las burebanas de Monasterio de Rodilla y Soto de Bureba. 

   

Los de la Enciclopedia del Románico en Castilla y León cuando describen esta torre la dividen en cuatro cuerpos desiguales, no sobrepasando el inferior la altura de la sacristía anexa en tanto que el segundo cubre la altura de las naves laterales y acaba mediante una línea de cornisa. El más modificado es el cuerpo superior, el que alberga las campanas, visibles por los flancos oriental y septentrional de la torre. 

 

Ángulo sureste de la torre. Santiago Apóstol. Villamorón

 

Sin embargo, María José Zaparaín procede a dividirlo en dos grandes cuerpos, el inferior alcanza la misma altura que las naves laterales, mientras que el segundo tiene una parte más noble, con buena piedra de sillería, que llega hasta la altura de la capilla mayor, y una parte de menos calidad constructiva, de mampuesto, que alberga los vanos de las campanas. Ambos cuerpos están limitados por una línea de cornisa bajo la cual puede verse un elemento decorativo de relieve: una sucesión de arquillos ciegos apuntados, sostenidos por pequeñas ménsulas de formas diversas.

 

Flanco oriental de la torre de Santiago Apóstol. Villamorón

 

Arquillos ciegos del flanco oriental torre iglesia Santiago Apóstol. Villamorón

 

Los autores de la Enciclopedia del Románico (Jaime Nuño González y colaboradores) ya indicaban en su descripción de este templo (2002) que los arquillos son un recurso decorativo que recuerda a edificios tan singulares como el monasterio zamorano de Moreruela o el de las Huelgas de la capital burgalesa, incluso ven semejanzas con templos más modestos como el de la iglesia románica de San Lorenzo de Vallejo de Mena. También opinan que pudieran ser una evolución de los arquillos de medio punto ubicados bajo el alero de bastantes edificios, como el emblemático monasterio de San Pedro de Arlanza, aunque ya con diferencias sensibles.

 

El primer cuerpo del flanco este de la torre está dividido en dos partes: una inferior, ciega; y una superior, que exhibe una ventana de lanceta de triple arcuación, con su alféizar achaflanado, especialmente manifiesta en el lado oriental. La existente en el flanco septentrional está tabicada.

 

Cara norte de la torre de Santiago Apóstol. Villamorón

 

En el segundo cuerpo puede verse, por sus flancos meridional y septentrional, una cornisa en nacela sostenida por canecillos geométricos. Se muestra por encima del contrafuerte más oriental y por debajo del occidental.

 

Existe un detalle que incrementa la belleza y elegancia de esta torre: en sus ángulos se disponen contrafuertes con vertedores achaflanados.

 

Es preciso remarcar que la cabecera es plana, tanto en la nave central, la correspondiente al flanco oriental de la torre, cuanto las de las naves laterales.

 

Cabeceras planas no son raras, pues pueden observarse en edificios románicos y, sobre todo, en los monasterios del Císter. De la época en la que se cree actualmente que pudo construirse nuestra iglesia (siglo XIII) existen ejemplos en la provincia burgalesa como la iglesia de la Real y Antigua de Gamonal (Burgos capital) así como en la existente en la iglesia del Monasterio de Santa María de Rioseco.

 

VILLAMORINOS, ALIAS CAVILAS

 

La originalidad de la torre de Santiago Apóstol, fiel reflejo de la pericia del arquitecto responsable, ha influido decisivamente para que a los villamorinos se les distinga con un apodo o alias: Cavilas. Sí, porque mucho hubo que cavilar para emplazar la torre sobre el presbiterio.

 

Así me lo relató, por primera vez, Pedro Moreno, cofundador y primer presidente de la Asociación de Amigos de Villamorón. Posteriormente, otras personas me lo volvieron a referir, como Javier Varona: “Félix, me ha dicho mi mujer, natural de Villamorón, que el apodo que más enorgullece a sus paisanos es el de Cavilas. Que no se te olvide mencionarlo, por favor.”

 

Después, me explicó la causa de tal alias. La misma que poco antes me había contado Pedro.

 

GÁRGOLA SINGULAR

 

Siempre que contemplo esta iglesia suelo recrearme con la contemplación de la única gárgola que atesora, la existente entre el husillo meridional y el alero de la techumbre de la cabecera colateral abierta al sur.

 

Consigue transmitir el semblante grotesco y un tanto monstruoso de cualquier gárgola que se precie como tal, pero fusionando con gracia y acierto rasgos humanos y animales. Su contemplación de frente o de perfil es realmente impresionante, pues nos observan unos ojos almendrados y exoftálmicos, englobados en poderosas órbitas, bajo los que se intuyen unos pómulos sutilmente alargados. El aire le entra por una nariz recta, bien esculpida, dejando ver las ventanas nasales separadas por un visible tabique. Dos grandes fauces o arcadas dejan ver poderosos dientes, ocluidos en su mitad posterior y separados en su parte anterior para expulsar el agua de lluvia, a fin de que no erosione ni deteriore la piedra subyacente. Unas orejas puntiagudas le confieren un aspecto fiero y demoníaco.

 

Gárgola iglesia de Santiago Apóstol Villamorón (Burgos)

 

Gárgola iglesia Santiago Apóstol Villamorón (Burgos).

 

Gárgola Santiago Apóstol. Villamorón (Burgos)

 

Gárgola con irreverente ménsula. Santiago Apóstol. Villamorón

 

Convencido estoy de que esta gárgola expresa como pocas las tres funciones que las caracteriza: la práctica y útil, de servir de desagüe y sumidero de aguas de lluvia  para evitar humedades malsanas que pudieran deteriorar el edificio pétreo, antes mencionada; la estética u ornamental, que, a mi entender, cumple con creces esta gárgola; y la simbólica, que analizaremos en las siguientes líneas.

 

Entre las diversas interpretaciones existentes hay dos que me parecen muy seductoras: una, las que las identifica como guardianes de la iglesia, símbolos mágicos que alejan al diablo; otra, en cambio, las asimila al propio demonio, que recuerda al cristiano que debe ser un devoto seguidor de los preceptos religiosos, con objeto de no caer en el fuego del infierno.

 

Quizá la segunda interpretación es la que justifica la representación de dragones y otros signos demoníacos como orejas de animales puntiagudas, colmillos, barbas, alas membranosas, la cola, pies en forma de patas con garras…

 

En nuestra gárgola sí que vemos orejas largas y puntiagudas, poderosos colmillos, ojos que parecen emitir fuego y un semblante fiero en exceso. No vemos, en cambio, alas membranosas ni otros atributos de dragón, probablemente porque el artista sólo ha esculpido la cara y un largo y desnudo cuello.

 

Sin embargo, si nos fijamos en las gárgolas de la catedral burgalesa veremos un amplio repertorio de dragones y seres monstruosos.

 

Gárgolas Catedral de Burgos. Fachada occidental.

 

Gárgola Catedral de Burgos. Flanco septentrional

 

Gárgola con ménsula clerical "desnuda". Santiago Apóstol. Villamorón

 

Aunque en la gárgola de la iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón existe un detalle que realmente me ha subyugado: la pequeña ménsula en la que se apoya, pues parece una figura humana que nos muestra irreverentemente su trasero, con la línea interglútea que separa dos poderosas nalgas. Para más escarnio, al escultor no se le ocurrió otra cosa que cubrir la espalda y la cabeza con el sombrero de un clérigo, parecido a un capelo cardenalicio. Tal rotunda figura parece estar con las rodillas flexionadas, apoyándose un tanto acrobáticamente sobre unos pequeños pies.

 

¿Qué pretendía el escultor con esta representación? A lo mejor deseaba recordar a los que la contemplaran que nadie está libre de pecado, ni siquiera los clérigos, los que precisamente deben combatirlo con sus prédicas y buen ejemplo. Quizá fuera entonces cuando Belcebú alcanzaría la excelencia. A bastantes les tentaría con la lujuria, a muchos lo haría con la gula, a unos cuantos con la soberbia. Sí señor, un trabajo bien hecho.   

 

Clérigo mostrando sus nalgas al espectador con un capelo como único ropaje. Ménsula gárgola Santiago Apóstol, Villamorón

 

En la catedral de Burgos he llegado a ver y a fotografiar una gárgola humana, vestida con una especie de túnica con pliegues, que más parece una sotana, con la cabeza cubierta con una capucha y acercando su mano derecha a la testa.

 

Gárgola humana Catedral de Burgos. Fachada ángulo noroeste fachada Santa María

 

DESCRIPCIÓN DEL INTERIOR

 

Nada más sobrepasar el umbral de la puerta nos llama la atención la luminosidad y la elegancia de las formas arquitectónicas, observando tres naves, con la central mucho más alta que las laterales, con bóvedas de crucería simple, soportadas por arcos ojivales, flanqueados por boceles y medias cañas, visibles tanto en los arcos formeros (los paralelos al eje longitudinal de la nave que sostienen los muros superiores de separación de la nave central con las laterales) como en los perpianos (dividen transversalmente en tramos las bóvedas de crucería).

 

Interior de la iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón. Vista desde el coro.

 

Interior Santiago Apóstol (Villamorón)

 

Crucería siglo XIII con pinturas de época posterior. Santiago Apóstol

 

El peso de las bóvedas pétreas, distribuido por los arcos citados, descarga sobre un sólido sistema de soportes a base de pilares recorridos por columnillas, siendo doce las que se disponen en el tramo anterior a la cabecera.

 

Las basas surgen de un zócalo rectangular para las columnas de los muros laterales en tanto que es octogonal en los pilares de la nave mayor. A su vez, sobre este zócalo descansa un plinto rectangular independiente para cada columnilla, que se apoyan directamente sobre basas semicirculares.

 

Pilares con columnillas apoyadas en zócalos. Santiago Apóstol

 

Las citadas columnas rematan en capiteles vegetales, con predominio de tallos entrecruzados, hojas con volutas, rosetas o frutos y, en algún caso, expresivos mascarones.

 

Expresivo mascarón. Santiago Apóstol. Villamorón

 

Llama la atención la presencia de tres arquillos ciegos sobre el paramento interno de la nave lateral septentrional, sutilmente apuntados, que apoyan sobre dobles columnas rematadas en capiteles de cestas lisas.

 

Tres arcos ciegos sobre el paramento interior de la nave lateral norte. Santiago Apóstol (Villamorón)

 

El retablo renacentista del ábside se encuentra actualmente en el museo del retablo, ubicado en la iglesia de San Esteban de Burgos, capital. El que desee observarlo tiene un buen motivo para visitar este notable museo, concebido para acumular obras de arte susceptibles de robo y expolio, al estar en templos de pueblos abandonados o con pocas medidas de seguridad. Además del retablo dedicado a San Joaquín y Santa Ana, se exhiben en la iglesia de San Esteban otras obras artísticas de Santiago Apóstol: una excelente talla de Cristo Crucificado (s. XIII), una Piedad y una cruz procesional.

 

Retablo de San Joaquín y Santa Ana. Santiago Apóstol (Villamorón).

 

Santiago Apóstol a caballo. Retablo de San Joaquín y Santa Ana. Villamorón

 

PLANEAMIENTO Y DISEÑO MÉTRICO

 

Antonio de la Fuente, el arquitecto responsable de la reciente restauración, ha llegado a precisar que este edificio se construyó mediante plantilla de cuadrados cuyo módulo coincide con la longitud de una “perche ordinaire”. Se trata, pues, del pie real de París, empleado en la Francia medieval, de forma que una perche ordinaire equivale a 20 pies (entre 32,5 y 32,7 cm). Así lo recoge en la memoria del proyecto de restauración de la Iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón, depositado en el Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León (Burgos).

 

OBRA FUNDAMENTALMENTE GÓTICA PERO CON GUIÑOS ROMÁNICOS

 

Tanto María José Zaparaín como Jaime Nuño González creen que en esta iglesia se aprecian elementos de tradición románica, como los arquillos ciegos observables en los tres muros de la cabecera, el aspecto de los canecillos de las cornisas de las naves, así como la presencia de un banco corrido en muchos sectores de los muros perimetrales del interior, al igual que la robustez de los pilares o detalles como las ménsulas con mascarones o monstruos de grandes fauces que degluten un animal. Sin embargo, el edificio posee aspectos plenamente góticos, como el interés por la iluminación, con sus tres ventanas abiertas en los frentes y el notable rosetón, la esbeltez de la nave mayor, el tipo de bóveda o los pilares cilíndricos con columnillas que se rematan en capiteles individualizados, dispuestos en planos diagonales para recibir mejor los nervios de las cubiertas, cuyo modelo se halla en los tramos de los pies de la Catedral de Burgos. También es de tipología absolutamente gótica la presencia de los elegantes arcos apuntados, parecidos a los del monasterio de las Huelgas o de la propia Catedral.

 

ASOCIACIONES DE AMIGOS DEL PATRIMONIO: NECESARIA EXISTENCIA

   

No puedo concluir este largo contenido sin dejar de mostrar mi más profunda admiración  por las diversas asociaciones de amigos del patrimonio existentes en España, pues merced a su labor podemos contemplar y hacer uso de obras artísticas de relieve, que de otra manera muy probablemente se hubieran perdido, lo que sería un verdadero delito cultural, ya que no podríamos legar una excelente fuente de salud a las generaciones futuras del planeta.

 

Me complace recordar que Castilla y León tiene el honor de ser una de las regiones del mundo con más Bienes Culturales Patrimonio de la Humanidad, con ocho bienes, a la altura de las regiones italianas de la Toscana y de la Lombardía, con siete y diez, respectivamente. Tales lugares gozan de una protección especial en virtud de la cual deben ser preservados y dados a conocer por su importancia cultural, histórica o natural, pues representan una verdadera herencia para la humanidad.

 

Sin embargo, parte del mundo desconoce que el número de obras de arte de calidad contrastada que pueblan este territorio peninsular es absolutamente asombroso. Por ello es fácil de entender que las necesidades de consolidación, restauración y mantenimiento de tanto patrimonio son de tal envergadura como para que los poderes públicos sientan verdadero vértigo a la hora de afrontarlas y sufragarlas, dada la desproporción entre unos recursos limitados y unas necesidades tan amplias. En tal caso, se me antoja crucial optimizar la labor planificadora.

 

Según mi criterio, en un buen estudio de necesidades debe identificarse este problema como prioritario, a fin de elaborar y ejecutar atinados programas para resolverlo, mediante la movilización de recursos humanos, materiales y económicos que lleven a efecto las actividades precisas para conseguir el objetivo fijado: el mantenimiento de un patrimonio tan tangible como inmemorial.

 

Mientras tanto, sería muy saludable que las personas que observen el deterioro de una iglesia, de un edificio civil o de cualquier otra obra de arte, natural o cultural, comuniquen su diagnóstico a otros ciudadanos, con el propósito de agruparse y concitar voluntades que puedan, al final, iluminar a los poderes públicos y así, entre todos, acometer las obras necesarias que salvaguarden un patrimonio que no sólo es nuestro sino de cualquier habitante de la Tierra.

 

Por este motivo, respeto y admiro tanto a los que se asocian para tan loables fines, como a los miembros de la Asociación de Amigos de Villamorón, los de la Asociación de Amigos de San Pantaleón de Losa, los de la Asociación para el Desarrollo de Tierra de Lara y los miembros de la Asociación Cultural Puentipiedra de Villegas, entre otros muchos ciudadanos anónimos que se juntan para crear Asociaciones de tanta valía.  ¡Larga vida para ellos!

 

A veces, la llama que prende el fuego del asociacionismo es tan peculiar como la que sirvió para crear la Asociación de Amigos de Villamorón. El lamento de un escritor, Oscar Esquivias, por el deterioro progresivo de la iglesia de Santiago Apóstol, suscitó el interés de un profesor de instituto, Pedro Moreno, que no tardó en aliarse con el párroco local, Santiago Orcajo, para buscar amigos tanto entre los habitantes de Villegas y oriundos de Villamorón como entre los de otras partes de la provincia y Comunidad para, una vez asociados, impulsar el proceso de rehabilitación de las iglesias declaradas Bien de Interés Cultural de las villas del Brullés: Olmillos de Sasamón, Sasamón, Villegas y Villamorón. De esta forma, junto a los miembros de la Asociación Cultural Puentipiedra, contribuyeron decisivamente a que la consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León incluyera el proyecto cultural de las villas del Brullés dentro de las actuaciones desarrolladas según los criterios del Plan PAHIS (plan PAHIS 2004-2012 del Patrimonio Histórico de Castilla y León).

 

Además, sus miembros se muestran siempre activos y vigilantes para que las obras vayan por buen camino. En caso contrario, inmediatamente harán sonar su voz de alarma.

 

En fin, cuanta más gente se una para tan necesarios fines, mayores serán las posibilidades de éxito, esto es, de conservar y promocionar un patrimonio que, aunque próximo, no deja de ser universal.

                                                                 

 

Dr. Félix Martín Santos

   

 

 

Comentarios

Joaquín García 15/06/2017 16:59 #10
Hasta ahora no había poder leer con calma este extenso y documentadísmo artículo que es todo un referente para los amantes del Arte y una fuente de descubrimientos. Eres un Titán. Enhorabuena.
María Jesús Hernández 18/05/2017 23:05 #9
Gracias Félix por hacernos partícipes a tus amigos del blog de la magnífica información sobre la restauración de la Iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón y de su hermanamiento con Villegas. Te has empleado a fondo, tu capacidad de trabajo, observación y entusiasmo resplandecen de una forma elocuente. Tu estudio del exterior e interior del edificio, de sus elementos ornamentales y lumínicos, el análisis comparativo de los rosetones, la exposición histórica, el conocimiento del Asociacionismo de sus gentes son fieles reflejos de una dedicación generosa y entusiasta de tu amor, defensa y divulgación del patrimonio de estos pueblos. Félix , además de buen ojo clínico para tus pacientes, manejas con precisión y sentido artístico el objetivo como lo demuestran las espléndidas fotografías que nos han permitido un grato recorrido por el arte burgalés
Miguel 17/05/2017 19:43 #8
Como siempre, exquisita descripción.....Fomenta los deseos de conocer.
Pedro Artola 16/05/2017 22:50 #7
Gracias Félix por este nuevo estudio que nos presentas sobre " La Iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón". Como nos tienes acostumbrados, realizado con la máxima precisión, magníficamente narrado, y con excelentes fotografías. No conozco el lugar, pero pronto haremos una excursión en familia. Gracias nuevamente y ¡enhorabuena por este gran trabajo!
Inmaculada Hernández Rodríguez 10/05/2017 23:08 #6
Félix magníficos el estudio, descripción y comentario que has realizado sobre la Iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón. Me han parecido muy interesantes los aspectos históricos y económicos a los que haces alusión, entre ellos la Unión de Villamorón y Villegas con un solo concejo en 1491 y su posterior demanda de separación. Te has detenido en la descripción de la obra artística mostrándonos, con mucha ilusión, la belleza y curiosidades que encierra; sin duda que es precioso el juego de volúmenes y de formas geométricas y muy curiosos la cerca, husillos y toda la simbología de óculos, rosetones, gárgola con su correspondiente ménsula que con con tanto interés y elocuencia has sabido plasmar. Además lo has ilustrado con una serie de fotografías que nos han permitido ver y comprobar, como si estuviéramos in situ, el contenido de tus explicaciones. Félix enhorabuena por tu espléndido trabajo y mil gracias por hacernos partícipes de él. También felicitar a las Asociaciones que velan por la conservación y difusión del ´patrimonio como la de los Amigos de Villamorón o la Asociación cultural Puentipiedra y a cuantas personas e instituciones trabajan en este sentido. No puedo concluir sin expresar que en mi pueblo, Medina del Campo, mi familia es conocida con el apodo de Cavila y que me ha hecho mucha ilusión la coincidencia.
Javier 05/05/2017 20:05 #5
Me ha encantado, Félix. No conozco esta iglesia, pero estoy seguro que, ahora que llega el buen tiempo, voy a hacerlo. Y cuando la vea, lo haré con unos ojos bien abiertos e informados por tu artículo. Es extraordinario!!. Haces un recorrido detallado y esclarecedor de las diferentes partes del edificio, a la vez que nos relatas su historia, origen y posibles fuentes de influencia. Las fotos que acompañan a tu trabajo complementan perfectamente las descripciones que realizas. El exterior del templo es magnífico, al igual que el interior, el cual, quizás, luciría más al gusto actual si se sacara la piedra. Tal vez, la conservación de las pinturas que veo en tus fotos, haya llevado a paralizar cualquier iniciativa en ese sentido. Es realmente asombroso que una población tan modesta disponga de un templo tan importante. Comparto tu preocupación con los escasos recursos dedicados al único y abundante patrimonio de la región. La falta de puestos de trabajo provocados por la concentración de la inversión pública en otras partes de España, ha llevado a esta tierra origen del país a la despoblación. No nos queda más que trabajar entre todos para que ejemplos como este no desaparezcan de nuestro solar. Gracias por enseñarnos nuestro patrimonio artístico,
Pedro 04/05/2017 20:25 #4
He leído, Félix, con verdadero placer tu artículo sobre el impresionante templo de Santiago Apóstol de Villamorón. No exagero al calificarlo de “impresionante”. Es la sensación que tuve al verlo por primera vez. Y veo por esta nueva entrada de tu blog, que a ti, Félix, también te cautivó. Supongo que es algo que les sucede a muchos de los que hasta Villamorón acuden. ¡Quién lo iba a decir hace casi quince años cuando se creó la asociación cultural de Amigos de Villamorón! Nadie daba un duro por la restauración de tal monumento y ya lo ves, Félix, ahí está, luciendo espléndido tras la restauración realizada en 2010 por la Junta de Castilla y León. Como bien señalas, sin el esfuerzo sostenido de los Amigos de Villamorón, muy probablemente estaría arruinado. Porque ya entonces se habían desprendido sillares de la bóveda central, preludio de un desmoronamiento aún mayor, antesala indudable de su final. Gentes como tú, Félix, apoyaron el desvelo de esas personas, como puede verse bien en su web, www.amigosdevillamoron.com, con sus artículos o sus creaciones artísticas. Y casi quince años después, ahí resalta magnífica la iglesia de Santiago Apóstol de Villamorón. Bien sabes, Félix, que se ha hecho mucho, pero parece poco ante lo que aún queda: recuperar su interior y adecentar su entorno. No es nada fácil porque, como atinadamente indicas, hay tantísimo que conservar en nuestra tierra y porque, además, lo que rodea a este monumento es propiedad privada. Pero a estos Amigos de Villamorón no hay quien les desanime y ahí siguen con proyectos para mejorar aún más esta maravilla de nuestro arte, sacarla del olvido y compartir su entusiasmo con todos los que por Villamorón se acerquen. Como sé, Félix, que también conoces a fondo el templo hermano de Villegas, permíteme que aproveche esta nota para hacer una invitación al viajero que hasta allí se acerque: antes o después de visitar la iglesia de Villamorón, hagan lo propio con la de Villegas, aunque ahora esté de obras para restaurar sus cubiertas. Dos tesoros a un kilómetro de distancia. ¿Hay quien dé más? Muchas gracias, Félix.
Jesus Maria. Martinez Saiz 04/05/2017 19:53 #3
Estimado amigo Félix como siempre nos asombras cada día con tus trabajos de investigación en todos los campos de la ciencia. Hoy nos has vuelto a sorprender con un artículo sobre historia de uno de los pueblos de Castilla colindantes dentro de la Ruta Jacobea a Santiago. Es impresionante el tesoro cultural histórico que tenemos en nuestro entorno y que muchos de nosotros desconocemos y gracias a información que nos ofreces no sé haces conocer un poco más nuestro pequeño encantadora provincia. No conocía el pueblo y menos su tesoro la iglesia Hotel Apóstol Santiago. Estoy deseando hacerme una escapada un día de estos aprovechando las tardes de primavera tan hermosas que tenemos en nuestros campos de Castilla para poder disfrutar de esa pequeña catedral que también has descrito en este artículo que reboza todo tipo de adjetivos a esta joya arquitectónica de Burgos. Muchas gracias por transmitir tus conocimientos y tu sabiduría.
Lara Pérez 04/05/2017 12:53 #2
Qué buenas obras de arte tenemos en nuestra querida Castilla, muchas de ellas desconocidas para la mayoría. Por eso me ha encantado conocer, a través de este sensacional reportaje, una obra de arte de gran valor, que no conocía y que pronto visitaré. Iré con tu artículo en la mano, imprimido en color, o si no viéndolo directamente en el móvil, para escudriñar todos los rincones que muestras, sobre todo la torre, la gárgola y el rosetón, que parecen buenísimos. También me fijaré más en las gárgolas de la Catedral, aunque sea con prismáticos.La historia que cuentas de estos dos pueblos , Villegas y Villamorón, me ha gustado mucho. Lo haces muy bien, entreteniendo e interesando al que lo lee. Enhorabuena.
Amelia 04/05/2017 12:36 #1
Da gusto leer tus artículos. Están llenos de calidad. Es igual que sean de temas médicos que de naturaleza, arte o Patrimonio. A todos los impregnas de mucho rigor y buen hacer. Éste de la iglesia de Santiago Apóstol y de sus gentes de Villamorón y Villegas me ha parecido extraordinario, completísimo, documentadísimo y, sobre todo, muy bien relatado, con ese lenguaje fácil y cálido que te caracteriza y que aumenta el interés por leerlo. Sin duda que pronto iré a visitar esa iglesia y esos pueblos, pues has estimulado mucho mi interés por ello. Ya gustaría a mis paisanos (y a mí, claro) que alguien publicara un artículo tan bueno sobre su pueblo y obras de arte. Las fotos me han parecido muy buenas, sirven para hacernos una buena idea de todo. Enhorabuena y muchas gracias.

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